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Sombras, nocturnos y otras magias sonoras

En 20 años el Cuarteto Diotima ha empezado a alternar el repertorio más arriesgado de compositores actuales con clásicos del siglo XX

El Cuarteto Diotima ha celebrado recientemente sus primeros 20 años de vida. Es una cifra respetable que marca una madurez pronto asentada, y es que este prodigioso cuarteto francés alcanzó hace ya una buena decena de años el estatuto de principal conjunto de cuerda de música del siglo XX en el panorama europeo. Nació en París formado por un grupo de antiguos alumnos del Conservatorio Superior y con apoyo decidido de personalidades como el compositor y profesor Alain Bancquart, tuve el privilegio de ser testigo de aquello. En el transcurso de aquellos 20 años, el Cuarteto Diotima ha empezado a alternar el repertorio más arriesgado de compositores actuales con clásicos del siglo XX y ha brindado memorables conciertos y grabaciones del corpus de un Janacek, por ejemplo.

Cuarteto Diotima

José Luis Estellés, clarinete bajo.

Obras de Henri Dutilleux y Alberto Posadas.

CNDM. Series 20/21.

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Auditorio 400.

Lunes, 24 de octubre.

En esta nueva presencia en el Auditorio 400 del Reina Sofía, espacio que les inspira especialmente, los Diotima han dado muestra de esa doble dimensión: el clásico ha sido Henri Dutilleux, y el compositor actual ha sido el vallisoletano Alberto Posadas.

Dutilleux ha sido la serenidad en el agitado panorama de la creación francesa de la segunda mitad del pasado siglo. Su obra, considerada como ecléctica e independiente, lo que la marginó un tanto en el firmamento bouleziano que dominó ese periodo, gana enteros con el paso de los años. Fuera de ese contexto combativo, su música se muestra como más moderna de lo que se suponía, pero cargada de una calidez especial. Su único cuarteto de cuerda, Ainsi la nuit, da prueba de ello y nos permite lamentar que no haya compuesto ningún otro, es una obra seductora y de una sugestión que yo definiría como necesaria. El Cuarteto Diotima la interpreta como un enamorado trataría a su objeto amoroso, ternura, comprensión, delicadeza y firmeza. Por momentos parece que esta obra nació para estos músicos por más que fuera compuesta 20 años antes de su creación. En el concierto madrileño, Diotima la sitúa entre las dos obras de Posadas, como si fuera un delicado scherzo, magnífica elección.

En cuanto a Posadas, se trata de una de nuestras voces más destacadas e internacionales. El antiguo alumno del llorado Paco Guerrero se ha convertido en cabeza de filas europeo y todo a golpe de talento. Las dos obras que presentó Diotima fueron estrenadas por ellos mismos, el cuarteto Elogio de la sombra vio la luz en Royaumont en septiembre de 2012 como fruto de un encargo de la Fundación Royaumont y Westdeutscher Rundfunk. En cuanto al quinteto Del reflejo de la sombra (con un clarinete bajo añadido al cuarteto) se estrenó en el Festival de Donaueschingen de 2010 encargado por la SWR; para la ocasión se añadió al Cuarteto Diotima el clarinetista Alain Billard, miembro del Ensemble Intercontemporain. En esta ocasión, se suma admirablemente José Luis Estellés. Esta última obra era estreno en España.

La música de Posadas rezuma coherencia a partir de un esfuerzo por domar la materia sonora, gana con el paso del tiempo y los Diotima la miman. El resultado fue un concierto esencial, una cita que pone el listón muy alto en la presente temporada del CNDM en el apartado contemporáneo.