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Toronto aplaude el cine con sello español

'Un monstruo viene a verme', de Bayona, y 'Colossal', de Vigalondo, se estrenan con buenas acogidas en el festival

Ilustración de la novela 'Un mostruo viene a verne', en la que se basa la película de Bayona.
Ilustración de la novela 'Un mostruo viene a verne', en la que se basa la película de Bayona. EFE

El festival de Toronto recibió el estreno mundial de Un monstruo viene a verme con aplausos y muchos kleenex. La reacción es unánime: la nueva película de J. A. Bayona está llena de magia y deja la sala inundada de lágrimas con la historia de un niño que se enfrenta a la muerte de su madre. “Lo mismo pasó en el rodaje. Lloramos mucho y eso no es normal en una británica como yo”, aclaró a EL PAÍS Felicity Jones, protagonista de esta cinta basada en el libro homónimo de Patrick Ness. Lo dice con la misma sonrisa de satisfacción que muestra todo el equipo en un Toronto tormentoso. La muestra cinematográfica canadiense sirve de ensayo general al estreno europeo de esta coproducción española en el Festival de San Sebastián donde Sigourney Weaver, también parte de la cinta, será honrada con el premio Donostia a toda su carrera. “¡Vaya ensayo!”, se admira Bayona ante el tamaño del Festival de Toronto, 11 días de cine que Hollywood considera el mejor escaparate cara a los Oscar. De hecho las buenas críticas de Un monstruo viene a verme han retrasado su estreno en salas de EE UU hasta finales de diciembre, estrategia utilizada como cebo para los académicos de cara al Oscar.

Bayona no está solo en Toronto. Nacho Vigalondo también presentó su último trabajo, Colossal, la otra película de monstruos de este certamen. Se trata de una historia fantástica centrada en una bestia alienígena y un robot gigantesco que asolan Seúl y en su conexión con una joven que acaba de romper con su novio. Un espectáculo de ciencia ficción que The Guardian describe como un híbrido entre La boda de Rachel y Godzilla y que protagonizan Anne Hathaway y Jason Sudeikis. Un filme que para el diario británico merece alabanzas por su extraña premisa y que The Hollywood Reporter describe como una cinta a disfrutar aunque echa en falta un mayor desarrollo.

Para Bayona Toronto es el mejor ejemplo de lo que describe como “un gran momento creativo” entre los profesionales españoles del cine. “Soy parte de lo que llamo la primera generación de directores que crecimos en la democracia y se nota la libertad artística en la que nos hemos criado”, indicó a este diario. Los demás también se han dado cuenta de esta fuerza artística. Ness confesó que todos los realizadores con los que realmente consideró llevar este proyecto al cine eran “españoles o hispanos” aunque el guionista prefirió no dar a conocer sus nombres.

J. A. Bayona, ayer en el festival de Toronto. ampliar foto
J. A. Bayona, ayer en el festival de Toronto. WireImage

Uno que está en boca de todos los presentes en Toronto es el del genio mexicano Guillermo del Toro. El “gordo” como le llaman sus amigos no solo ofrecerá una de sus clases magistrales sino que parece obligada la comparación de ambas películas con la obra del mexicano, ya sea porque recuerdan a los kaiju de Pacific Rim o a los monstruos de El laberinto del fauno. Bayona recibe las comparaciones como un cumplido y se encoje de hombros. “Ya estoy acostumbrado”, bromea recordando al que fue su productor en El orfanato.

Tras 45 años de carrera, Weaver está orgullosa de lo que le ha enseñado trabajar en España: lo que Bayona describió como “la toma latina”, esa en la que recomendaba a los actores que lo dieran todo. “Incluso que nos pasáramos”, admitió la actriz entre carcajadas. Es un toque que, como señala el director, marca la diferencia: “Hace nuestro cine reconocible”. The Hollywood Reporter en el caso de Un monstruo viene a verme lo define como un estilo que “no es ni lo uno ni lo otro”. Tal vez esto haya beneficiado a Bayona para conseguir uno de los trabajos más cotizados del cine que nos viene, como director de la próxima entrega de Jurassic World. “Les gustaron El orfanato y Lo imposible. Eso es lo que me dijeron”, aclara con modestia. Se nota que su próxima película no es tan personal como Un monstruo viene a verme pero que dará todo lo que tiene. “Ayudaré a esta gente con estas criaturas”, dice juguetón en referencia a los dinosaurios que Steven Spielberg devolvió a la vida en Parque Jurásico (1993). “Colin Trevorrow tiene una visión clara de la trilogía que quiere construir”, añade sobre el director de Jurassic World, quien ahora será productor junto con Frank Marshall y Steven Spielberg.

Mientras habla de Un monstruo viene a verme Weaver está pensando en ese otro monstruo, el de Alien que en 1979 la llevó a San Sebastián para disfrutar de la primera vez que participaba en un Festival de cine. “¡Todavía tengo las fotos de aquel viaje!”, recuerda. “Por eso es tan especial este premio. Por eso y porque trabajar en España es especial. Ya me gustaría que siempre fuera así!”.

Nacho Vigalondo, el 9 de septiembre, en el festival de Toronto. ampliar foto
Nacho Vigalondo, el 9 de septiembre, en el festival de Toronto. WireImage