Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
LOS DISCOS DE LA SEMANA

Allen Toussaint, el adiós crepuscular de un gigante

El disco póstumo del pianista recibe un 8 sobre 10. Consulta también las reseñas de los trabajos de Jean-Michel Jarre y Lambert Wilson

Allen Toussaint, el adiós crepuscular de un gigante

EL DISCO DE LA SEMANA: Allen Toussaint - American Tunes

Allen Toussaint, el adiós crepuscular de un gigante

Artista: Allen Toussaint 

Disco: American Tunes

Sello: Nonesuch / Warner

Calificación: 8 sobre 10.

La mañana del 10 de noviembre del año pasado hubo que sustituir el tiempo verbal de una forma fatal. Del “quedan pocas leyendas como Allen Toussaint”, que abría la última entrevista concedida por el músico estadounidense justo antes de su muerte, se pasó a un triste “quedaban pocas leyendas como”. La muerte sorprendió al legendario compositor y productor de Nueva Orleans en Madrid apenas 24 horas después de charlar distendidamente con EL PAÍS. Esa entrevista se convirtió en un improvisado último testimonio.

Aquella misma tarde escribí a Joe Henry para darle el pésame y contarle que en nuestra charla Toussaint había hablado mucho y muy bien de él, de su trabajo y de su relación personal y artística. Henry, un músico fascinante y uno de los grandes productores norteamericanos de las últimas décadas, había producido a Toussaint en su disco con Elvis Costello y en el alabado The Bright Mississippi, cuya concepción y desarrollo fueron completamente suyos. Su respuesta llegó inmediatamente, cargada con una auténtica bomba: en el momento de la muerte de Toussaint, Henry se encontraba en pleno proceso de mezcla de otro disco, ya completado, que había producido para el pianista. “Puedes imaginarte lo que supone seguir con este trabajo en un momento tan devastador como este”, escribía. Pero no, no podía. Ahora, medio año después, no es necesario imaginárselo, porque el último disco de Allen Toussaint ya está aquí. Y es tan bueno como cabría esperar, con la inequívoca clase del maestro y el sello personal de Henry, incluidos colaboradores habituales como David Piltch y Jay Bellerose, e invitados de altura como Bill Frisell, Greg Leisz Charles Lloyd o Van Dyke Parks.

Dadas las circunstancias, lo más importante que hay que saber sobre American Tunes es que no es un testamento remendado de forma oportunista por la discográfica, ni un disco inacabado apañado para aprovechar la ocasión. Este es el último disco de Allen Toussaint con todas las letras, ideado, producido y grabado mano a mano con Joe Henry, cómplice definitivo de los últimos años del gran pianista y portador del último eslabón en ese enorme legado que deja la leyenda de Nueva Orleans.

“Joe es capaz de escucharme de un modo distinto, despierta en mí cosas que yo ni siquiera sabía que existían”, dijo Toussaint al respecto de su empatía con el productor en su última entrevista. En esa simbiosis reside el principal valor de American Tunes, un álbum que destila tradición americana a partir de muchos géneros diferentes, unificados al abrigo de la enorme personalidad de Toussaint. No es jazz, ni soul, ni blues, sino todo ello junto, pasado por el espíritu del pianista y la visión de Henry. Es difícil verlo con perspectiva a estas alturas pero, aunque el disco no estaba planeado como una despedida, suena exactamente a eso: al adiós crepuscular de un gigante de la tradición afroamericana. Resulta imposible imaginar un mejor punto final a su carrera que la emocionante versión del American Tune de Paul Simon que cierra el álbum, con Toussaint cantando: “Eso es todo, solo estoy intentando descansar un poco”. Y pocos lo merecen como él. Yahve M. de la Cavada

Jean Michel Jarre - Electronica 2: The Heart Of Noise

Allen Toussaint, el adiós crepuscular de un gigante

Artista: Jean-Michel Jarre

Disco: Electronica 2: The Heart Of Noise

Sello: Columbia/Sony

Calificación: 6’5 sobre 10.

Aunque, por lo general, a los discos acostumbremos a darles un valor más musical que humano, no cabe duda de que, además de ser uno de los movimientos más ambiciosos de Jean-Michel Jarre a lo largo de su trayectoria discográfica, los dos volúmenes de Electronica suponen un verdadero renacer personal para el artista francés. Jarre, que no publicaba material nuevo desde que lanzó Téo & Tea en 2007, ha perdido a lo largo de estos últimos años a su padre (Maurice Jarre, el reconocido y popularísimo compositor de bandas sonoras como Lawrence de Arabia o Doctor Zhivago), a su madre (France Pejot) y a uno de sus más antiguos colaboradores Francis Dreyfus, al tiempo que se separó de su tercera esposa, la actriz Anne Parillaud. ¿Tendrá algo que ver que uno de los pocos cortes en solitario de ambos discos llevé por título I'm Falling Down y sea un mensaje del músico al joven Jean-Michel Jarre del pasado? Por ello, esta vez, en lugar de centrarse únicamente en imaginar y ofrecer conciertos monumentales en ciudades majestuosas, el francés se ha dejado la piel en trabajar con una larguísima lista de artistas de lo más diverso, grabando en París, Berlín, Los Angeles o allí donde fuera necesario para completar las 33 canciones que han acabado distribuidas en los dos volúmenes de Electronica.

Procedentes de generaciones distintas, los invitados a la gran fiesta electrónica de Jarre han trabajado con él de modos distintos y con resultados no menos variados. Si en Electronica 1: The Time Machine (15) nos encontramos desde John Carpenter o Tangerine Dream hasta M83, Armin van Buuren o Gesaffelstein, en Electronica 2: The Heart Of Noise la nómina de colaboradores va de Yello, Gary Numan o Pet Shop Boys hasta a Julia Holter, Primal Scream, Siriusmo o Jeff Mills, entre muchos otros. Son todas ellas personalidades tan distintas que permiten a Jarre juguetear con géneros distintos y pasar del baile al techno, de los pasajes ambientales al pop para la pista.

Desgraciadamente, a Electronica 2: The Heart Of Noise  -titulado así en honor al mismísimo Luigi Russolo, precursor de la experimentación electrónica- le faltan los temas memorables y las ambiciones del proyecto no se reflejan en la mayor parte del minutaje. Entre sus mejores momentos destacan These Creatures, que exprime las posibilidades del registro vocal de Julia Holter con acierto; la eficacia pop de Brick England, con Pet Shop Boys, y Swipe To The Right, en la que Cyndi Lauper juega a ser Robyn. Muchas otras piezas destacan más por sus intenciones que por los resultados, como As One (Jarre sampleando y jugueteando con Primal Scream), Exit (el ya conocido tema techno en el que Edward Snowden aporta su mensaje, centrándose más en el presente que anticipando el futuro), Electrees (junto al compositor Hans Zimmer, en una suerte de banda sonora planeadora) y sobre todo Walking The Mile (por la larga relación musical que une a Jarre con la también francesa Christophe). Joan S. Luna

Lambert Wilson - Wilson chante Montand

Allen Toussaint, el adiós crepuscular de un gigante

Artista: Lambert Wilson

Disco:Wilson chante Montand

Sello: Sony Music /Masterworks

Calificación: 7 sobre 10

A los 25 años de la desaparición de Yves Montand, el también actor y cantante Lambert Wilson se sumerge en parte de su repertorio con la ayuda inestimable del pianista y director musical, Bruno Fontaine, releyendo sus temas más populares como La bicyclette, A Paris, Les Grands Boulevards y otros menos conocidos en una operación no exenta de riesgo cuando se trata de mitos musicales como en este caso.

Curiosamente, Lambert Wilson posee un timbre de voz que se asemeja al del Montand que unido a la presencia física reaviva la figura del chansonnier.

El actor acaba saliendo airoso de la prueba a base de oficio y elegancia a la espera de ese espectáculo donde pondrá en escena las canciones en forma de One-man-show. En el tributo no podía faltar una canción como “Les feuilles mortes” que Montand elevó a categoría de obra maestra. Carles Gamez