La ilustración española inunda Washington

La capital acoge la primera muestra amplia de ilustradores españoles en Estados Unidos

El ilustrador españo, Ricardo Cavolo

Al principio, siempre es el lápiz, y un trazo. Desde Goya a Picasso o Dalí, incontables artistas españoles han hecho de la ilustración un arte sin complejos frente a otras técnicas a primera vista más elaboradas. Una tradición que en las últimas décadas ha seguido ganando reconocimiento internacional a fuerza de tesón de artistas como Mariscal, Jordi Labanda o Ana Juan, que ha ilustrado una veintena de portadas de la legendaria revista The New Yorker, incluida la que homenajeó a París tras el atentado contra Charlie Hebdo en enero de 2015.

Son muchos los muchos ilustradores jóvenes que han tomado el testigo —o el lápiz— y que siguen estando muy cotizados en la escena internacional. Algunos hace tiempo que trabajan en el mercado estadounidense, como Ricardo Cavolo, cuyos seres tatuados, que pareciera salen de un sueño o un circo, han ilustrado desde los pósters del Circo del Sol a revistas como Rolling Stone. Pero solo ahora, por primera vez, casi una treintena de estos jóvenes artistas españoles han desembarcado en masa en Estados Unidos. Lo hacen de la mano de la muestra “El Color del Optimismo” que acaba de abrirse en Washington, en la antigua residencia del embajador español reconvertida en centro cultural.

A través de 28 artistas y 70 piezas, la muestra hace “un retrato generacional de lo que está pasando en torno a la ilustración en España en los últimos 15 años”, explica Mario Suárez, comisario de la exposición. Y lo que está pasando es mucho, asegura el también periodista, colaborador habitual de EL PAÍS. “Tenemos desde nombres jóvenes, como Carla Fuentes, a veteranos como Paco Roca. Todos ellos tienen en común un trabajo internacional pesado, importante, y también una edad parecida, así como un manejo de las redes sociales fulgurante y brillante”, apunta. Fuentes tiene de hecho casi 50.000 seguidores en Instagram. Que en el caso de otra de las artistas expuestas, Paula Bonet, llega a los 187.000.

La muestra exhibe también obras de Gabriel Moreno —otro habitual en publicaciones estadounidenses—, Merino, Iván Solbes, Aitor Saraiba, César Fernández Arias, Eva Solano, Silvia Prada o María Simavilla, entre muchos otros.

La exposición se inauguró el fin de semana con una pieza añadida: el mural pintado durante tres días por Cavolo y que permanecerá en Washington cuando la muestra se traslade a Miami, dentro de dos meses y, posteriormente, ponga rumbo a México.

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“Me gustaba jugar con el nexo de España y EE UU, una de las mujeres es España, la otra EE UU y hay un puente entre ellas para simbolizar esa conexión”, explica Cavolo (Salamanca, 1982) su creación, un ejemplo del particular estilo que permite identificar sus obras donde quiera que estén. Cavolo no tiene claro que haya algo que distinga realmente a los ilustradores españoles de los de otros países, pero considera que España ha vivido en los últimos años una “explosión de la ilustración” de la que fuera de sus fronteras se ha tomado nota. “Hay más ojos mirando hacia España y lo que se hace en cuanto a ilustración”, asegura.

Por eso era fundamental, acota Suárez, reunir a algunos de los nombres más relevantes en una muestra que no podía esperar más.

“Esta exposición demuestra que la ilustración española vive un momento muy optimista en el mundo, un momento muy positivo internacional, con una gran proyección de muchos de nuestros artistas ilustradores trabajando fuera y era necesario reunirlos en una exposición como esta”. A la par, Suárez alberga la esperanza de que con exhibiciones como esta se le dé a la ilustración el lugar que considera le corresponde en el mundo del arte. “Es curioso que precisamente dentro del mundo del arte, el trabajo ilustrativo haya sido considerado un arte menor cuando es el origen de todo”, reflexiona. Con muestras como esta se busca “realzar el valor pujante del ilustrador como artista contemporáneo, de vanguardia”, que realiza un trabajo que “está haciendo marca fuera de nuestras fronteras”.

Sobre la firma

Silvia Ayuso

Corresponsal en París. Previamente formó parte del equipo de EL PAÍS en Washington. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, comenzó su carrera en la agencia Efe y posteriormente en la alemana Dpa, para la que también fue corresponsal en Santiago de Chile, La Habana y Washington.

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