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Fraude del taquillazo: preguntas y respuestas

El falseamiento de la taquilla por algunos productores, distribuidores y exhibidores en busca de subvenciones, revelado por EL PAÍS, conmociona al cine español

Sala vacía de un cine madrileño
Sala vacía de un cine madrileño.

Profesionales del cine, inspectores ministeriales, jueces y fiscales son los protagonistas de la peor película vivida por el cine español en los últimos tiempos: la del fraude del taquillazo, revelada por EL PAÍS a lo largo de esta semana. Esta es una guía urgente para no perderse en el entramado.

¿En qué consiste el delito? El fraude consiste en sobredimensionar las taquillas y entradas de espectadores para aparentar que el filme reúne los requisitos para cobrar la subvención correspondiente. Ha habido productores que han pagado de su bolsillo entradas para alcanzar el mínimo de espectadores necesario para recibir la ayuda (60.000 o 30.000, dependiendo de las películas). Eso no es ilegal. Otros, en connivencia con distribuidores y exhibidores, inventaron proyecciones, falsas sesiones matinales e incluso aportaron pruebas de estrenos en cines que no existen. La fiscalía les acusa de falsedad documental en los datos que las productoras aportaban al Ministerio de Cultura y fraude en la obtención de subvenciones.

¿Cómo se realiza? Se simularon sesiones y pases matinales. Un ejemplo: los inspectores del Ministerio de Cultura descubrieron en 2012 que al menos 16 salas de nueve multicines de la cadena AbacoCine-Cinebox habían incurrido en irregularidades, con sesiones imposibles de La montaña rusa: “Hubo solapamiento de horarios en esta y otras proyecciones”. En otros cines se anuncian matinales en salas donde no hay proyecciones por la mañana (es el caso que se le imputa al expresidente de la Academia, Enrique González Macho).

¿Cuál es el objeto de la investigación? El Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) ha pedido la devolución de las ayudas percibidas por la producción de 23 cintas realizadas entre 2013 y 2014 y por nueve más en lo que va de este año. La investigación afecta ya a un total de 41 películas, si se tiene en cuenta que las productoras de dos de 12 filmes investigados en 2012 ganaron sendos recursos y que ha habido acuerdo en el juicio celebrado anteayer contra Miguel Bardem, productor de El rey de la montaña. En 2012, el ICAA dudaba de “los datos correspondientes a 38 películas de las 74 que habían concurrido a las ayudas a la amortización”. Detrás de aquellas 38 cintas investigadas se hallan un total de 68 productoras.

¿Por qué se conocen los datos ahora y no antes? Porque ahora es cuando han comenzado los juicios. Desde 2013, las subvenciones al cine también son investigadas por la Intervención General de la Administración del Estado, que tiene más medios que el ICAA. Cada informe de ambas entidades con indicios de delitos se envía a la fiscalía. Hay sumarios abiertos en cinco juzgados madrileños de Primera Instancia: los números 18, 23, 29, 40 y 41.

¿Pueden aún realizarse intentos de fraude? Aunque la Ley del Cine cambiará el 1 de enero —incentivará las ayudas a la producción y al estreno, y no dependerá de las recaudaciones— el anterior modelo de subvenciones, que premiaba la taquilla, aún seguirá vigente dos años más para los estrenos de 2014 y 2015. Ambos sistemas se solaparán. La semana pasada un productor aún intentó comprar entradas de su película, una proposición que fue rechazada por el exhibidor, propietario de una conocida cadena de cines.

¿Quiénes son algunos de los investigados? Jaume Solé Viñas, Antonio Solé Viñas, Luna Exhibición y ABS Productions-Barcelona por las películas La zona muerta, Pecador y La última mirada; el director y productor —con su empresa Nickelodeon Dos PC— José Luis Garci, por Holmes & Watson. Madrid days; Enrique Cerezo, como productor de La montaña rusa; el productor Gerardo Herrero, de la empresa Tornasol; Luis Miñarro, a través de su empresa Eddie Saeta; Juan Martínez, Marck Albela, José Gago y José R. Gago Perales, de Gona Centro de Producción, por Los muertos no se tocan, nene, y Edmundo Gil, de Flamenco Films, por Rosa y negro. Otras firmas con sumarios abiertos son Canónigo Films, Produzione Straordinaria, Kanzaman y Kaplan.

¿Están implicadas salas y distribuidores? Sí. Solo con su connivencia se puede realizar el fraude, aunque las subvenciones eran para productoras. La Federación de Cines de España, que agrupa al 90% de los exhibidores, publicó una nota el lunes en la que afirmaba: “[....]Las salas venden entradas para sus sesiones por diversos canales como la taquilla, plataformas de Internet o cajeros, no pudiendo controlar, ni siendo esta su función, el que las personas que compren sus entradas entren o no a la sala o que la abandonen a mitad de la película”. En los sumarios figuran cines y empresas exhibidoras como Luna Exhibición, Séptimo Arte Exhibición (empresa dueña en Madrid del Pequeño Cine Estudio y de los cines Paraíso Mirasierra) y la cadena AbacoCine-Cinebox. Aquí se incluye la investigación al distribuidor y exhibidor Enrique González Macho, a quien la fiscalía acusa de falsas sesiones matinales de la coproducción francoespañola Rosa y negro —por la parte española figura Flamenco Films, de Edmundo Gil— que nunca fueron anunciadas y con las que se simuló la recaudación: el 98% de los espectadores vieron la película en siete salas, seis de ellas pertenecientes a la cadena Alta Films de González Macho.

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