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Adiós a la taquilla, bienvenidas la profesionalidad y la promoción

Se publica la Orden Ministerial que cambia el sistema de ayudas al cine

El hombre de las mil caras ©JulioVergne
El hombre de las mil caras ©JulioVergne

Y por fin llegó el día del ansiado cambio. El Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA) publicó ayer en la web del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte el borrador de la Orden Ministerial con la que cambia el sistema de ayudas generales al cine. El ICAA espera ahora comentarios del sector y alegaciones para futuros cambios.

Entre los requisitos están que el proyecto tenga un coste mínimo de 1 millón de euros; que el 50% del gasto revierta en España; que tenga asegurado el 40% de la financiación, y que un 15% del presupuesto esté destinado a copias y publicidad

Con esta Orden se acaba la compra de entradas para alcanzar cantidades mínimas de espectadores y así lograr la subvención. "Otra ventaja es que son anticipadas", explica el productor José Antonio Félez, de Atípica Films, uno de los grandes de la industria: "Eso reducirá la incertidumbre y los gastos financieros". Félez se refiere a las dudas que comportaban hasta ahora las ayudas a la amortización, que se daban dependiendo de la taquilla de cada título y que luego al final se recortaban según se reducía el presupuesto del Fondo Nacional de Cinematografía. Como se conceden a posteriori, los dos sistemas se solaparán hasta 2018. "De los presupuestos del año que viene", cuenta Lorena González Linares, directora general del ICAA, "de los 65 millones habrá 30 destinados al primer semestre de este nuevo sistema, y otros 30 para cumplir con las ayudas a la amortización".

El nuevo modelo divide en dos las ayudas: generales (para la industria) y ayudas específicas para nuevos realizadores, de carácter independiente o con un valor cinematográfico preeminentemente cultural. En el borrador también se desgranan las bases para otras ayudas como las destinadas a la distribución, a promoción de cine español en festivales internacionales y a la organización de certámenes de cine en España.

Según el ICAA, se valora ahora la búsqueda del éxito de la película, y desde el principio el productor sabrá la cantidad de dinero con la que cuenta. Habrá dos o tres concurrencias anuales, y entre los requisitos están que el proyecto tenga un coste mínimo de 1 millón de euros, y solo de 700.000 euros para películas en lenguas cooficiales, coproducciones internacionales y documentales; que el 50% del gasto revierta en España, tanto si el rodaje es en España o en el extranjero; que tenga asegurado el 40% de la financiación del proyecto mediante contratos con televisión o distribuidores, ayudas públicas, y otros inversores; que un 15% del presupuesto esté destinado a copias y publicidad; que se estrene en al menos 40 salas de forma simultánea (estos últimos requisitos se analizarán antes del último pago, ya que se da el dinero en tres entregas).

"Otra ventaja es que son anticipadas", explica el productor José Antonio Félez, de Atípica Films. "Eso reducirá la incertidumbre y los gastos financieros"

Además de cumplir estos requisitos, cada proyecto recibe una puntuación que depende de criterios culturales, la solvencia del productor; contratos con agente de ventas internacionales; y otras variables como becarios en el equipo, fomento de género, película de animación o si está destinada a un público infantil. Para obtener el 100% de la ayuda esperada, habrá que tener al menos un porcentaje del total de 60 puntos. La cuantía de la ayuda a percibir podrá ser de hasta un 40% del presupuesto, con un límite de 1,3 millones de euros.

Y aquí hay un gran recorte: según el borrador hay un descenso de 200.000 euros en la aportación máxima que puede recibir un proyecto, así como una reducción del 10% en el porcentaje máximo del coste de cada película. Antes se contemplaban un importe máximo de 1,5 millones de euros, mientras que el nuevo sistema de ayudas a priori limita dicha cantidad a 1,3 millones, y además sitúa en un 40% el porcentaje del coste que se puede percibir a través de dichas ayudas. "Yo creo que es un buen esqueleto, que se valora por ejemplo el compromiso del productor con la difusión de su trabajo", explica Félez. "Y si futuros gobiernos quieren emplear más intensidad en el cine, solo tienen que subir la partida de los presupuestos. Lo que nos preocupaba a los productores es que se echara encima el final de la legislatura y 2016 se quedara en el aire".

Habrá un 15% de las ayudas destinado a otros largometrajes más arriesgados independientes

Además, habrá un 15% destinado a otros largometrajes que contarán con otros requisitos: que su presupuesto no supere los 1,6 millones de euros, que tenga asegurado el 10% de la financiación, que el 50% del gasto revierta en España, que un 10% del presupuesto esté destinado a copias y publicidad y que su estreno sea simultáneo en al menos 20 cines. A este tipo de proyectos les evaluará una comisión de expertos, y la cuantía de la ayuda a percibir podrá ser de hasta un 40% del coste, con un límite de 500.000 euros. Para la directora del ICAA, "es muy interesante que haya ese 15% para ese otro cine más arriesgado, independiente. Todo el sistema ha sido consensuado con la industria, y no ha sido fácil porque hay intereses contrapuestos. Hasta el 18 de noviembre esperaremos las alegaciones, y llegará a tiempo para entrar en vigor en 2016". Del IVA cultural del 21% y su posible rebaja mejor hablar otro día.

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