Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CRÍTICA | LA VERDAD

Martirologio del reportero

En el llamado escándalo 'Rathergate' había, por lo menos, dos películas posibles luchando por emerger

Robert Redford y Cate Blanchett, en 'La verdad'.
Robert Redford y Cate Blanchett, en 'La verdad'.

En el llamado escándalo Rathergate, que le costó la carrera a la productora de la CBS News Mary Mapes —en cuyas credenciales estaba la denuncia de los abusos de Abu Ghraib—, aceleró la jubilación del veterano presentador de 60 Minutes Don Rather y dejó fijada una visible mancha en el historial informativo de la cadena, había, por lo menos, dos películas posibles luchando por emerger. Finalmente, lo ha hecho la más previsible, antigua y conservadora, apoyándose en la probadísima eficacia de convertir lo complejo en maniqueo.

LA VERDAD

Dirección: James Vanderbilt.

Intérpretes: Cate Blanchett, Robert Redford, Dennis Quaid.

Género: drama. EE UU, 2015,

Duración: 121 minutos.

Todo partió de la difusión, en vísperas electorales, de unos documentos que ponían en entredicho las mecánicas de ingreso en el servicio militar del presidente George W. Bush. La imposibilidad de confirmar la autenticidad de los documentos desembocó en el infortunio profesional de los implicados. En La verdad, debut como director del guionista James Vanderbilt, se parte del libro que escribió la propia Mary Mapes. Donde ella ve un caso meridiano de abuso de poder ante una verdad incómoda, algunos contemplan un temprano paso en falso del viejo periodismo en los tiempos del incesante flujo de documentos en la Red, a la espera de ser verificados, y de los linchamientos virtuales en tiempo real. En su guion para la modélica Zodiac (2007), Vanderbilt se preguntaba por el lugar de la verdad en tiempos de la profusión de signos. Aquí, ha dejado que el star system (Blanchett, Redford) dé forma a un esquemático, funcional, rutinario martirologio que frustra una oportunidad más interesante: la crónica de un cambio de paradigma donde la verdad se diluye en lo hipervisible; sin duda, una buena pareja de baile para Zodiac.

Más información