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Muere el actor Carlos Álvarez-Nóvoa a los 75 años

El intérprete recibió el Goya al mejor actor revelación en 2000 por 'Solas'

Carlos Alvarez Novoa
Carlos Álvarez-Nóvoa, en un fotograma de 'Solas, por la que obtuvo el Goya al mejor actor revelación.

Carlos Álvarez-Nóvoa estuvo siempre ahí, del lado del teatro, al principio de forma silenciosa y, después de Solas (1999) —la película de Benito Zambrano con la que obtuvo un Goya como actor revelación a sus 58 años—, con bastante más notoriedad. Actor, dramaturgo, director, profesor y uno de los fundadores del Centro Andaluz del Teatro siempre tuvo claro que su deber era seguir ahí, darlo todo por la interpretación, con independencia del lado en el que estuviera en cada proyecto. Carlos Álvarez-Nóvoa, un imprescindible en la escena española, ha fallecido esta madrugada en Sevilla a los 75 años.

El actor, que dio vida a un solitario y afable anciano en Solas, la película que impulsó el cine andaluz, se instaló en Sevilla en 1963 y, desde allí, se convirtió en un sólido pilar para el teatro andaluz como demuestran sus 14 páginas de currículo en las que se suceden galardones tan importantes como el Premio Tirso de Molina de Teatro de 1999 por su obra La venus del espejo, o el de la Unión de Actores de 2009 por su interpretación en el montaje teatral Bodas de sangre.

"Mi profesión es la de actor; de vez en cuando dirijo y, cuando puedo, escribo. La escritura me ha acompañado siempre, es un compromiso conmigo mismo porque tengo una facilidad que, creo, no debo desaprovechar", comentaba Carlos Álvarez-Nóvoa (La Felguera, Asturias, 1940) a este periódico en mayo del pasado año, cuando estrenó en Sevilla Adúlteros, una de las muchas obras que escribió desde 1960. Coherente, como siempre ha sido, su obligación —y devoción— le llevó a enganchar un proyecto con otro. Nunca tuvo ni la más mínima intención de retirarse.

Y de su firme determinación dan fe la cantidad de proyectos en los que participó en los últimos años, como la autoproducción de la película La luz con el tiempo dentro, sobre la vida y la obra de Juan Ramón Jiménez, que se estrenó el pasado marzo y en la que él dio vida al poeta de Moguer. "Fue un gran hombre de la cultura y un ser humano profundamente sensible (...) yo siento mucha afinidad con mi personaje y me he dejado cautivar completamente por él", comentó el actor durante el rodaje de la cinta en Sevilla.

Uno de sus últimos papeles ha sido en la película La novia, una historia dirigida por Paula Ortiz e inspirada en Bodas de sangre que se estrena este miércoles en el Festival de Cine de San Sebastián. Además de participar en las series de televisión El ministerio del tiempo y Carlos, rey emperador, en la que da vida a Leonardo da Vinci, un buen personaje para cerrar la carrera de quien siempre ha sido un buen e imprescindible actor.