Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Homenaje del flamenco y el pop a Javier Ruibal

El músico celebra sus 35 años de profesión con cuatro pequeños conciertos en Cádiz en los que participan Kiko Veneno, Jorge Drexler, Miguel Ríos o Carmen Linares

El cantante Javier Ruibal el año pasado en el estudio de su casa de El Puerto de Santa María, Cádiz. Ampliar foto
El cantante Javier Ruibal el año pasado en el estudio de su casa de El Puerto de Santa María, Cádiz.

Apenas iniciada la década de los ochenta, Javier Ruibal, además de echarse a cantar en público, comienza la grabación de su primer disco, Duna, que finalmente vería la luz tres años después. El artista de El Puerto de Santa María ha elegido esa fecha de 1980 ("en algún momento había que poner el punto de arranque") para celebrar ahora sus 35 años en la escena. La forma de hacerlo podría llamar en principio la atención, pero, como se comprobará, resulta plenamente coherente con su trayectoria artística: entre el 10 y el 13 de septiembre ha programado cuatro conciertos en los que va a repasar su carrera acompañado de una larga nómina de compañeros que, según él, "vienen como amigos, no como artistas renombradísimos, que también lo son". Entre ellos, Miguel Ríos, Carmen Linares, Kiko Veneno, Jorge Drexler, Juan Echanove, Jorge Pardo, Pasión Vega, Dorantes, Tito Alcedo, Gabino Diego, Paco Cifuentes… También autores del Carnaval gaditano, del que Ruibal fue pregonero en 2009, o sus propios hijos: el percusionista Javi y la bailaora Lucía, que pondrá el toque de danza cada noche. Así, hasta cerca de 40 artistas que participan en un evento que quiere celebrar "que la vida nos ha permitido estar en este oficio, lo que es un azar del destino y un privilegio", en palabras de Ruibal.

El lugar y el formato elegidos para estos conciertos también tienen el sello de la casa: la sede de la Asociación Aires de Cádiz, en el interior de las mismas murallas de las Puertas de Tierra gaditanas, bóvedas de Santa Elena. Un espacio con solera y sabor y, a la vez, íntimo, con cabida para tan solo 150 personas, lo que ha provocado que las localidades se encuentren agotadas desde hace semanas. Con esas dimensiones, el artista quiere subrayar un componente esencial del evento: su carácter de fiesta por encima del de acontecimiento. Una fiesta casi casera que se abre a todos los que quepan en el jardín. El músico subraya que nunca ha delirado por los grandes fastos y que los fuegos artificiales son para las ferias o las carreras súper estelares, que no es su caso. “Los amigos –cuenta Ruibal– vienen, se pasan un día o dos en Cádiz, que es donde mejor se vive del mundo, y me acompañan. Mientras yo canto, ellos pueden estar bebiendo, comiendo o partiéndose de risa”. Y subraya: "Es la fiesta de la amistad y de la complicidad, que es lo que yo he sentido con ellos".

La extensión de esa lista de invitados hace difícil imaginar el encaje que pueden tener todos ellos en esas cuatro noches, pero ahí emerge la figura de su hijo Javier, del que Ruibal destaca que, además de productor musical (dirigió su última grabación, Quédate conmigo, de 2013), se ha revelado como un súper productor de espectáculos: "Él conoce mi discografía y ha seleccionado los temas y distribuido a los artistas". Para cada uno un tema del repertorio del portuense adecuado a su estilo: con Miguel Ríos interpretará La Rosa Azul de Alejandría y con Kiko Veneno Ay, Pelao; para Carmen Linares ha reservado las bulerías dedicadas a Picasso (De Málaga malagueñito); y con Juan Echanove compartirá el tema Que nos devuelvan las ruinas, compuesto para la obra La asamblea de las mujeres, de Aristófanes, del pasado Festival de Mérida. También, a lo largo de las cuatro funciones, Ruibal estrenará tres nuevas composiciones. Una de ellas, La playa de la mulata, una leyenda de Montevideo, la interpretará junto a Jorge Drexler. Y como traca final, para el cierre de las cuatro noches de fiesta, que van a ser grabadas para su edición de CD y DVD, Atunes en el paraíso, de la película homónima de Pablo Carbonell, junto a la gente del Carnaval de Cádiz.