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Regresa el festival de cine sin ornamentos

La X edición del Festivalito de La Palma vuelve con su concurso tradicional de cortos

El espectáculo audiovisual  'Universo Humano', de Daniel Negrín, en la inauguración de la X edición de El Festivalito, en La Palma.
El espectáculo audiovisual 'Universo Humano', de Daniel Negrín, en la inauguración de la X edición de El Festivalito, en La Palma.

Al sur de la isla de La Palma, los volcanes Teneguía y San Antonio regaron el mar de lava dejando un paisaje oscuro y pedregoso, reverdecido por plataneras que han dado forma a la economía del lugar. El Festivalito de Cine de La Palma celebra estos días su décima edición, renaciendo, mirando a las estrellas de su privilegiado cielo y al paisaje, como el de los volcanes del sur, que invitan a pensar que siempre hay otra oportunidad de reverdecer lo oscurecido.

El Festivalito apostó por el cine digital hace quince años y fue el primero en el que había un certamen en el que se rodaba durante los días de festival con un lema proporcionado el día de la inauguración, La Palma Rueda. De eso, nada ha cambiado. Ave Fénix es el lema bajo el cual decenas de cineastas que se han desplazado hasta La Palma para participar en esta décima edición tendrán que rodar un corto entre los que se premiará a uno de ellos en la gala de la clausura, el próximo 1 de agosto.

La cinta debe estar rodada, preferentemente, en localizaciones exteriores y entregarse antes de la medianoche del viernes 31.

Más de 200 personas se han inscrito para participar en La Palma Rueda. En la inscripción hay directores, productores, técnicos y actores que se van mezclando con el paso de los días y la convivencia. Mientras tanto, cada noche se proyectan películas en el teatro Circo de Marte y en diferentes plazas de la coqueta capital palmera, elegante y orgullosa, que acoge el regreso del Festivalito de Cine en medio de las fiestas lustrales de la isla.

“En el Festivalito las únicas estrellas están en el cielo. Somos la antítesis a un festival de alfombra roja o de estrellas del cine”, dice José Víctor Fuentes, director del encuentro. Y es cierto que en este certamen se respira un aire familiar y de compromiso con “el cine de guerrilla”, como lo denomina Fuentes. El agrio sabor de la austeridad presupuestaria ha hecho que en este renacimiento del Festivalito las cintas protagonistas que se exhiben tengan un marcado acento canario, lo que ha servido para destacar el buen momento del cine insular. La noche del sábado, el tinerfeño Álex García charlaba con los espectadores en la plaza de San Francisco hasta pasada la medianoche respondiendo preguntas sobre su personaje Zlatan, interpretado en el film de Kamikaze de Alex Pina. Antes, se había mostrado Edificio España de Víctor Moreno (Santa Cruz de Tenerife, 1981). Moreno, nominado al Goya a mejor documental por el largo que retrata el derrumbe interior del edificio España, obtuvo el premio al mejor corto en el último festivalito que se celebró, en 2010. Este fin de semana regresaba a La Palma. “Esto es más que un festival de cine, es un encuentro social de la gente del cine”, destacaba. También se proyectarán durante estos días películas como Slimane, de José Alayón (Tenerife, 1080), o el estreno de Entertainment, el nuevo trabajo de David Sainz (Las Palmas de Gran Canaria, 1983). Se debate entre los productores, cineastas y actores canarios la necesidad de abrir una discusión entre el incentivo fiscal a los rodajes que usan las islas como plató natural, pero sin descuidar el apoyo al cine producido en Canarias o por creadores insulares.

Con cierto aroma de austeridad regresa un festival que en sus primeras nueve ediciones logró consolidarse por saber mirar más allá. Ahora, mira a las estrellas que alumbran el cielo de La Palma, escondida en medio del Atlántico. Y mira al cielo sin perder la magia del cine efervescente y la convivencia entre los trabajadores del gremio, sin ornamentos.