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VOCES DEL SANSAN FESTIVAL 2015 (I)

Izal: "En los comienzos no nos hacía caso ni San Pedro"

Este conjunto, formado en 2010, ha crecido como pocos en la escena Indie.

Su consolidación se aproxima. Dentro de unos días actuarán en el Palacio de los Deportes de Madrid.

Izal: "En los comienzos no nos hacía caso ni San Pedro"

Hoy son una de las bandas más consolidadas del indie español. Comenzaron hace cinco años y, según ellos mismos, el éxito les llegó gracias al boca-oreja. Después de cantar en pequeñas y medianas salas del país, Izal (Mikel, Alejandro, Emmanuel, Alberto e Iván) ofrecerá un concierto a sus seguidores el próximo 11 de abril en el Palacio de los Deportes de Madrid. Por eso antes de su actuación en el SanSan Festival 2015, Mikel Izal estaba ataviado con chaqueta y bufanda. “No hace demasiado frío, pero es mejor no arriesgarse”, dijo en los camerinos del festival, donde él (vocalista y compositor) e Iván (teclados) conversaron con EL PAÍS. “Muy pocos saben que íbamos por España, en el coche de Alejandro, el batería, con los instrumentos en las rodillas, dando conciertos para 15 personas, un fin de semana tras otro, creyendo en nuestro proyecto. Porque, aun así, si íbamos a una sala y había 20 personas, vendíamos 18 discos. Avanzábamos con la ilusión de ver la respuesta de esa poca gente que venía. Y esa es la parte que está en la sombra”, dijo de entrada Mikel, como para que quede claro que el triunfo es cosa fácil

Pregunta. ¿Y en qué momento ocurrió el boom?

Repuesta. Ha sido un trabajo muy gradual, aunque pueda parecer lo contrario. Cada pasito que hemos dado, incluyendo esos conciertos de los que hablaba antes, todo va sumando. Subirte hoy al escenario del SanSan Festival es muy fácil, sinceramente es fácil. El público te lleva, canta tus canciones, hay una energía brutal. Lo difícil ha sido estar en esos pequeños escenarios que comentaba antes. Entonces, todos los pasitos que hemos ido dando, han hecho que fuéramos creciendo y cogiendo tablas y tomando distintas decisiones. Ha sido un camino muy largo. En cinco años, aunque sólo sean visibles los dos últimos, hemos tenido millones de reuniones, un montón de ensayos, grabaciones.

Iván: contratiempos.

Mikel: parece un boom, pero no lo es. Se trata de un camino que de pronto se ha hecho visible, sí. Y también es verdad que ha sido una bola de nieve que se ha echado a rodar con fuerza.

Iván: el crecimiento de Izal está basado absolutamente en el boca-oreja: una persona que ha ido a alguno de nuestros conciertos, a veces sin saber con qué se iba a encontrar, y luego le cuenta a sus colegas y así se va sumando gente y más gente.

P. ¿Nunca barajaron otro nombre o Mikel impuso su apellido?

R. Mikel: cuéntalo tú Ivan.

Ivan: a ver, ese nombre nos parecía cortito, sonoro, peculiar y, en gran parte, no perderíamos a los seguidores de Mikel y no empezaríamos de cero.

P. ¿Y cuáles han sido los contratiempos a los que se han enfrentado?

R. Mikel: pues… por ejemplo, ir a tocar a Andorra, sólo de promoción, es decir, sin cobrar, y que casi nos quiten todos los instrumentos en la frontera…

Ivan: algún bolo para el que has movido a varios técnicos y luego resulta que no cobras. Pero los dos primeros años eran contratiempos continuos, ¿eh? Porque era una supervivencia. Hemos estado perdiendo durante mucho tiempo, pero creyendo en nuestro trabajo y hemos salido adelante. Hemos arrancado como grupo en plena crisis económica y aun así hemos tenido un buen crecimiento. Tal vez lleguen más contratiempos, pero ahora ya es diferente. Porque hay gente que nos hecha una mano en todo esto y ya hay menos cosas que te perturban.

Mikel: Es verdad, el periodo de contratiempos duró muchos años. Pero siempre nos ha gustado fijarnos retos que, en el momento, nos parecen difíciles y temerarios, pero que nos permiten centrarnos en un horizonte que nos hace trabajar para crecer. En su día nos planteamos hacer una Joy Eslava, en Madrid. La hicimos y luego llegó la Sol y La Riviera. Y lo del Palacio de los Deportes nos lo planteamos y se dio.

Ivan: Pero hay matizar algo. Hemos ido escalando en aforo. Del Café La Palma a la Sala Sol, luego la Joy, luego La Riviera y la siguiente opción fue el Palacio de los Deportes, pero en el formato ring, es de decir: escenario en pista y entradas en pista, que son cinco mil. Ese número de entradas se vendió en tres meses y hemos hecho una ampliación a las gradas: cuatro mil entradas más a la venta. Por suerte se han vuelto a agotar y hemos tenido que ampliar de nuevo. Y ahí nos vamos a aquedar, pero hemos superado lo que teníamos al principio. Y estamos encantados de la vida, esperando que llegue ese momento para disfrutarlo como se merece.

P. ¿Cómo son sus sesiones de ensayo?

R. Mikel: intensas, tocamos, vemos si nos gusta. Hacemos arreglos, cambiamos, jugamos con la música que es lo que más nos gusta. En este momento estamos preparando el nuevo disco y es lo que hemos estado haciendo.

Iván: Después del concierto en el Palacio tendremos una semana de relax. Pero no es que nos encerremos a preparar el disco, ya lo hemos estado haciendo. Ahora lo concretaremos. Y lo más probable es que salga en septiembre.

P. ¿Ansían que pronto llegue una discográfica que les ofrezca un contrato?

R. Mikel: eso ya llegado. Pero una multinacional ha de ayudarte en los comienzos. Y en los comienzos, a nosotros, no nos hizo caso ni San Pedro. Así que… De momento, ya podemos pagar el alquiler, tenemos solvencia, estamos tranquilos… si ahora se uniera a nosotros alguien, pues… lo que nos gustaría seguir controlando es el trabajo artístico, todo. De vender y eso, que se encarguen ellos. Pero las frases y las estrofas y la música de nuestras canciones es cosa de nosotros cinco y de nadie más. A ver: si llega una multi y llegamos a un acuerdo que para nosotros tiene todo de bueno... Pero quién sabe si esto sea posible. En fin, todo lo que sea positivo para nuestro proyecto, adelante. Pero a estas alturas ya hemos demostrado que podemos caminar solos. Si todo sale bien, pronto daremos el salto a México y Argentina, para presentar nuestro trabajo y ver si la gente que nos vea les cuenta de nosotros a sus amigos, como ocurrió aquí.

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