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‘Fast and Furious 7’ debuta a todo gas en la taquilla mundial

La séptima entrega de la saga logra con 218 millones el mejor estreno de siempre en abril

‘Fast and Furious 7’ Ampliar foto
El fallecido actor Paul Walker, en un fotograma de 'Fast and Furious 7'.

Nunca un título fue tan afortunado como el de Furious and Furious 7 (A todo gas 7). La última entrega de esta franquicia que se adentra en la cultura del automóvil con Vin Diesel como protagonista ha hecho saltar el cuentakilómetros de Hollywood poniéndose a la cabeza de la taquilla. Su éxito, amasando 130,2 millones de euros en cuatro días en las salas estadounidenses y cerca de 218 millones de euros en la mundial, no sólo la convierte en la número uno de la semana sino que rompe muchos otros récords haciendo de ella el mejor estreno internacional de los estudios Universal (delante de franquicias poderosas como Parque Jurásico), el debut más taquillero de siempre del mes de abril y situándose como el noveno mejor lanzamiento de la historia de Hollywood, según la web Deadline.

¿Su secreto? La crítica lo explica dando crédito a una franquicia que contra viento y marea ha sabido mantenerse a flote y aumentar su fuerza cultivando como nadie a una audiencia plural y a una campaña publicitaria contenida pero efectiva que ha sabido sacar el mejor partido de lo que podía haber sido el final de la cinta antes de llegar a las pantallas: la muerte de su protagonista Paul Walker. El actor falleció en un accidente automovilístico fuera del rodaje cuando tan sólo había filmado la mitad de sus secuencias. Su muerte en noviembre de 2013 retrasó el estreno de la cinta de agosto de 2014 a su fecha actual y elevó el coste de esta cinta de acción que dirige James Wan a 172,2 millones de euros al utilizar a Caleb y Cody Walker, hermanos del finado, como sus dobles de cuerpo a los que digitalmente se les transformó el rostro por el de Paul. Como repitió un visiblemente emocionado Diesel una y otra vez en el estreno del filme así como en sus encuentros con la prensa, Fast and Furious 7 es más que una película. “Te das cuenta cuando la ves que hay algo emocional que toca la fibra sensible en todos nosotros y te hace apreciar a aquellos a los que amas porque no sabes cuándo los vas a dejar de ver”, indicó el actor a este diario.

Si la despedida de Walker ha dejado a más de uno llorando a la salida de las salas, sus trepidantes escenas de acción han sido muy bien recibidas, con un 82% de comentarios positivos según Rotten Tomatoes, página dedicada a recoger el pulso de las críticas cinematográficas. Como afirma la revista Entertainment Weekly, el filme es a la vez “fantástico y risible”. Risible por sus diálogos e incluso por su interpretación. Pero “a nadie le importa” porque uno no paga su entrada por eso sino por su acción y el filme ofrece “una orgía a todo gas con algunas de las escenas más increíbles filmadas jamás”. Una acción trepidante que además apela a todos con una audiencia por lo general por encima de los 25 años pero que atrajo de nuevo casi por igual a hombres y mujeres y donde el 37% de los espectadores estadounidense fueron hispanos, un 25%, blancos, y un 24%, negros. Como señaló a la prensa Nicholas Carpou, al frente de la distribución de la cinta en EE UU, los resultados en la taquilla mundial son “un ejercicio de humildad” y sólo demuestran el gran interés en una saga que hasta la fecha llevaba acumulados más de 1.813,5 millones de euros en todo el mundo entre todas sus entregas. Una saga que se ha sabido apoyar en lo que ellos mismos llaman una “familia” de seguidores que ahora se dan cita para despedir a uno de sus “hermanos”, Paul Walker. Un concepto bien vendido desde la campaña publicitaria de un filme que apela a sus seguidores a acompañarles en “un último viaje”.

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