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Sony tacha de “mezquinos” los ciberataques por ‘La entrevista’

El presidente de la compañía habla tras la tensión por el filme que parodia a Kim Jong-un

El presidente de Sony, Kazuo Hirai, en la rueda de prensa en Las Vegas. Ampliar foto
El presidente de Sony, Kazuo Hirai, en la rueda de prensa en Las Vegas. AFP

“Es una de las agresiones más despiadadas y mezquinas que hayamos conocido en la historia reciente”. Con estas palabras el presidente y consejero delegado de Sony, Kazuo Hirai, respondió por primera vez en público al ciberataque que sufrió el estudio de Hollywood, atribuido por el FBI a Corea del Norte. Hirai rompió su prolongado silencio el pasado lunes en Las Vegas, en la feria de electrónica CES.

El presidente de Sony dio las gracias a los que han alzado su voz contra la “extorsión” sufrida por su compañía por parte de piratas que se autodenominan Guardianes de la Paz y que él tachó de “criminales”. Hirai no mencionó si los hackers tienen su origen o vínculo en Pyongyang, lo que el Gobierno de Estados Unidos considera probado.

El ciberataque se produjo a finales de noviembre y dejó al desnudo los datos personales de miles de trabajadores y extrabajadores de Sony, además de documentos privados, correos y guiones por estrenar. Las filtraciones fueron acompañadas por un ultimátum para que la compañía no estrenara la película La entrevista, cuyo lanzamiento estaba fijado para el 25 de diciembre y en la que se relata un plan para matar al líder norcoreano Kim Jong-un. “El mundo se llenará de miedo”, afirmaban los piratas en un comunicado en el que amenazaban a los espectadores que acudieran a las salas a ver el filme.

La entrevista, una comedia protagonizada por Seth Rogen y James Franco, se canceló en un primer momento ante el temor a un atentado, pero finalmente se distribuyó a través de plataformas digitales y en 580 salas de cine, la mayoría independientes, de Estados Unidos y Canadá. El filme estableció un nuevo récord de venta online para la major, con más de 12 millones de descargas solo en los primeros cuatro días.

“La libertad de expresión y de asociación son valores vitales de Sony y de nuestro negocio de entretenimiento”, añadió Hirai.

El FBI concluyó que el ataque fue orquestado desde Corea del Norte, si bien el país asiático, que calificó el filme de acto de guerra, negó cualquier participación. El pasado viernes, el presidente de EE UU, Barack Obama, autorizó nuevas sanciones contra Pyongyang en respuesta al ataque a Sony. Las medidas afectan a tres entidades norcoreanas, incluida una agencia de inteligencia gubernamental, y a diez personas que trabajan para esas empresas y para el Gobierno norcoreano. Las medidas fueron calificadas de “hostiles” por Corea del Norte. “La persistente y unilateral medida de la Casa Blanca de abofetear con sanciones claramente demuestra la empedernida repugnancia y hostilidad que sienten hacia la RPDC”, dijo un portavoz del Ministerio de Exteriores citado por la agencia KCNA.