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Paul Preston ensalza la figura de Negrín en ‘El final de la guerra’

El hispanista analiza el proceder del presidente republicano frente a la "culposa ingenuidad" de Besteiro y la "soberbia mentirosa" de Casado

El hispanista inglés Paul Preston, este martes. Ampliar foto
El hispanista inglés Paul Preston, este martes.

Paul Preston rechaza de plano la acusación extendida en la Guerra Civil de que "Juan Negrín era una marioneta de la URSS". "Esa idea es absurda", manifestó el hispanista en la presentación de su último libro El final de la guerra. La última puñalada a la República (Debate), que tuvo lugar este jueves en la Fundación Bertelsmann de Madrid. 

Absurda porque Negrín, médico socialista y fisiólogo de renombre internacional, fue una persona con una "gran capacidad de gestión", que si contó con el apoyo de los comunistas durante su etapa como presidente de la República, a partir 1937, fue porque coincidían en el objetivo de dar prioridad a la disciplina y la organización para ganar la guerra. Absurda porque si la Unión Soviética hubiera estado detrás no hubiera permitido el golpe del militar republicano Segismundo Casado al final de la contienda en Madrid. "La entrega se verificará en tales condiciones que no exista procedente en la historia y que será el asombro del mundo", llegó a afirmar Casado.

Entrevistado por Tereixa Constenla, periodista de EL PAÍS, Preston se explayó en explicar las razones que condujeron a Negrín a mantener la lucha para intentar negociar un mejor acuerdo, porque sabía muy bien la brutal represión que se avecinaba con Francisco Franco, y también para preparar la evacuación de cientos de miles de personas. Recordó que solo pasó a Francia cuando cruzó el último soldado tras la pérdida de Cataluña. Y luego regresó a España para continuar al frente de la guerra, no como Manuel Azaña, que se estableció en París y disfrutó de una intensa vida cultural.  "La paz negociada siempre; la rendición sin condiciones para que fusilen a medio millón de españoles, eso nunca", dijo Negrín.

De todo ello habla el historiador británico en su libro, para el que ha podido investigar por primera vez en el archivo particular de Negrín, cuyo comportamiento nada tuvo que ver con el "mentiroso" de Casado, que actuó con "sorprendente combinación de cinismo, arrogancia y egoísmo", ni con la "culposa ingenuidad de Julián Besteiro". Los principales protagonistas de la nueva obra de Preston.