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Los Grammy Latinos premian a Paco de Lucía por su disco póstumo

El artista, fallecido en febrero, recibe uno de los máximos reconocimientos en una ceremonia cargada de política

Calle 13, con sus dos galardones. Ver fotogalería
Calle 13, con sus dos galardones. REUTERS

La figura de Paco de Lucía se elevó en la noche del jueves en Las Vegas por encima de las luces, el baile y el estruendo para ser reconocido con uno de los premios más importantes de la industria musical. El Grammy Latino al Álbum del Año, un premio que viene a ser el oscar a la mejor película de la grabación en español, distinguió un disco íntimo, en el que Paco de Lucía grabó las coplas de su infancia prácticamente en soledad. El álbum Canción Andaluza competía con los últimos trabajos de Marc Anthony, Calle 13, Rubén Blades, Jorge Drexler, Carlos Vives o Jarabe de Palo.

“Ha sido una sorpresa”, decía su viuda, Gabriela Carrasco. “Nos tenían en el gallinero, viendo la gala por una pantallita. Es una alegría impresionante, para Paco, para todos los flamencos”. Carrasco explicó que este era un disco especial para Paco de Lucía. Dedicado a la copla, “es el primero que grabó solo en su estudio, de técnico, de productor, no participó nadie, era él y su guitarra”. Unas horas antes, Canseco se había subido por primera vez a un escenario, junto a los hijos del guitarrista, para recoger otro premio, este al mejor álbum flamenco.

Paco de Lucía falleció de forma repentina a los 66 años el pasado 26 de febrero en una playa de México. Su pérdida a esa edad y en plena actividad fue una conmoción en el mundo de la cultura. De Lucía era una figura mundial desde los años 70 con gran reconocimiento fuera de España como uno de los grandes guitarristas del flamenco y uno de los principales impulsores de su renovación y su mezcla con el jazz. El máximo galardón de la música latina le llegó para su disco “más íntimo”, como explicó su viuda.

La viuda y los hijos de Paco de Lucía, con los dos premios póstumos. ampliar foto
La viuda y los hijos de Paco de Lucía, con los dos premios póstumos. EFE

Los premios Grammy Latinos son probablemente el evento más iberoamericano que existe, el único en su categoría. No hay otro foro, ni político, ni económico, ni cultural, en el que se encuentren latinos desde Los Ángeles hasta Barcelona y desde Nueva York hasta Buenos Aires, hablando en español, inglés y portugués. En este caso, se juntan para escuchar música y darse premios. En la 15 edición, inauguró el show el rap portorriqueño de Calle 13 con la contundente El Aguante y cerró las actuaciones en vivo Joan Manuel Serrat, distinguido como Persona del Año, con Mediterráneo, con un público puesto en pie que le hacía fotos con sus teléfonos.

El triunfo de la sencillez en esta edición de los Grammy Latinos fue definitivo cuando el premio a la Grabación del Año fue a parar a Jorge Drexler con su canción Universos Paralelos. La grabación del año viene a distinguir la canción como producto terminado, no solo la composición. Universos Paralelos pertenece a un álbum donde el cantante uruguayo se empapa de la música tradicional colombiana. Se trata de un disco, dijo grabado “artesanalmente”. Completamente asombrado del premio, Drexler se lo dedicó a su abuelo, “que vivió los últimos 20 años de su vida en Colombia y me enseñó a amar la música colombiana”.

Calle 13 recogió dos premios, para mejor álbum de música urbana y mejor canción alternativa. El grupo pertenece a un sello independiente y tiene 21 grammys en total. En su actuación, Calle 13 marcó los primeros minutos de la ceremonia con una camiseta de su vocalista inequívoca: “Ayotzinapa faltan 43”. Al tiempo que se daban los premios, decenas de miles de personas salían en todo México a la calle para protestar por la situación de violencia e incertidumbre que vive el país tras la desaparición y probable muerte de 43 estudiantes de magisterio en una aldea de Guerrero.

Jorge Drexler celebra su premio con los productores del disco. ampliar foto
Jorge Drexler celebra su premio con los productores del disco. REUTERS

“Nos dijeron que no habláramos de esto”, aseguró a la prensa René Pérez, Residente. “Me parece una irresponsabilidad que me hayan dicho eso. Hay que decirlo, no se puede callar. Pienso que todos los artistas lo deberían decir. A todos los artistas les afecta lo que ocurre. Aunque seas portorriqueño te afecta lo que pasa en México, en Argentina o en Venezuela. Para mí es parte del trabajo del artista”. La dirección de los Grammy negó tajantemente que hubiera intentado censurar a Pérez, pero dijo desconocer los detalles de la negociación con la cadena de televisión.

El tercer galardón más codiciado, a la canción del año, fue para Enrique Iglesias, Descember Bueno y Gente de Zona, por la canción Bailando. La misma canción fue premiada como mejor interpretación urbana y como mejor canción urbana, convirtiendo a Enrique Iglesias en el vencedor oficial de la noche por número de estatuillas.

La gala coincidió en tiempo con el discurso del presidente de Estados Unidos en el que anunció que tomará medidas ejecutivas para sacar de la clandestinidad a más de cuatro millones de inmigrantes, en su mayoría mexicanos. Univision, la primera cadena en español de EE UU, retrasó media hora la emisión de la gala en exclusiva para dar el discurso exactamente antes de empezar. Obama anunció sus medidas interrumpiendo una emisión en directo con una audiencia calculada en 120 millones de latinos en decenas de países. “Lo que el presidente quería era nuestros ratings. Se los prestamos porque el mensaje era muy importante para nuestra comunidad”, dijo Gabriel Abaroa, presidente de la Academia Latina de Grabación.

Tanto que el colombiano Carlos Vives, premiado anoche en la categoría de mejor álbum de música tropical, dedicó su grammy al presidente Obama. "Lo que habló Obama, lo que dijo de nuestra gente latina, no creo habérselo oído a ningún presidente. Habló del valor humano de nuestra gente. Por eso le dediqué el premio", explicó Vives.

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