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Castella, sustituto de Manzanares, triunfa en la Monumental de México

Iván Fandiño corta una oreja en Lima tras dos volteretas

El torero francés Sebastián Castella lidiando su segundo toro de la tarde, de 490 kilogramos, durante la segunda corrida de la temporada grande en la Plaza de Toros México.
El torero francés Sebastián Castella lidiando su segundo toro de la tarde, de 490 kilogramos, durante la segunda corrida de la temporada grande en la Plaza de Toros México. EFE

El francés Sebastián Castella, que sustituyó al alicantino José Mari Manzanares, cortó dos orejas y se alzó como triunfador de la segunda corrida de la temporada 2014-2015 en la Monumental Plaza de México, en tanto que los mexicanos Guillermo Capetillo y Diego Silveti se fueron de vacío, informa la agencia Efe.

Con un tercio de entrada, unas 12 mil personas, se corrieron tres toros de San Isidro, segundo, tercero y cuarto, muy reservones y ásperos, y tres de La Estancia, primero, quinto y sexto, bueno el primero, magnífico el quinto, que mereció la vuelta al ruedo, y cumplió el sexto.

Después del apartado de las reses, se ofició una misa en memoria del maestro José Mari Manzanares y al concluir el paseíllo se ofreció un minuto de aplausos al torero alicantino.

Capetillo, sin sitio, desconfiado por no estar toreado, no pasó de regular en su primero y escuchó un silencio significativo, y con el cuarto, con problemas, demostró que no está en forma y mató mal. Fue pitado tras un aviso.

Sebastián Castella saludó tras matar al deslucido segundo. El buen toro quinto le permitió realizar una faena que caló mucho, aunque en momentos le faltó darle respiro a su oponente y menos brusquedad en los cites. Mató de estocada trasera, le concedieron las dos orejas y se convirtió en el triunfador el festejo.

A Silveti le tocó un mal lote. Tuvo detalles aislados que no calaron en el ánimo del público y no estuvo fino con la espada. Su labor fue silenciada.

Interesante corrida en Morelia

Interesante resultó la tradicional corrida del Día de Muertos en la plaza Monumental de Morelia, en el occidental estado de Michoacán. El francés Juan Bautista y los mexicanos Arturo Macías, que sustituía a Juan Pablo Sánchez, y Joselito Adame cortaron una oreja cada uno.

Con tres cuartos de entrada, se lidiaron seis toros de La Antigua, bien presentados y de juego variado, pero manejables en líneas generales.

Juan Bautista, oreja y ovación; Macías, aplausos y una oreja, y Joselito Adame, oreja y ovación.

Talavante, pitado en Guadalajara

Los mexicanos Octavio García El Payo y Alfredo Ríos El Conde cortaron dos orejas cada uno y salieron a hombros como los triunfadores de la cuarta y última corrida da las Fiestas de Octubre en la plaza Nuevo Progreso de Guadalajara en el occidente del México. El español Alejandro Talavante tuvo una tarde de poca fortuna y escuchó pitos.

Con menos de media entrada se lidiaron seis toros del hierro de Los Encinos, de magnífica presencia, pero desiguales en su comportamiento; les faltó un poco de raza en su conjunto.

El Conde le cortó la oreja al primero; mejor estuvo ante el cuarto, le concedieron otro trofeo y el presidente fue abroncado por no conceder el segundo.

Alejandro Talavante tuvo con poca fortuna en el sorteo, se mostró un poco apático y el público fue duro con él. Fue pitado en su lote.

El Payo sigue en plan arrollador, de modo que en sus tres últimas actuaciones ha salido por la puerta grande en México, Aguascalientes y Guadalajara. Cuajó una gran faena al tercero, con calidad y torería, y lo mató muy bien. Consiguió las dos orejas y fue aplaudido en el sexto.

Fandiño, oreja y voltereta en Lima

El diestro Ivan Fandiño cortó una oreja al quinto en recompensa por su tesón y esfuerzo, al que persiguió por todo el ruedo en la Feria del Señor de los Milagros en la plaza de toros de Acho, en Lima.

El astado, manso, huidizo y descastado, con el hierro de Salento sobre el papel no tenía un pase. Con vergüenza torera logró someter al animal y arrancarle algunos muletazos de valor que a la postre le valieron una oreja tras una certera espada en todo lo alto. El toro lo había volteado con violencia, por lo que el torero vasco quedó conmocionado en el ruedo. Pudo recuperarse y acabar una labor esforzada ante un ejemplar deslucido.

Con el segundo, que también le propinó una voltereta, nada pudo hacer; era un manso sin clase que impedía el lucimiento.

El Fandi estuvo acertado durante la tarde. El cuarto tenía una embestida descompuesta que acusó en el tercio de banderillas. El toro llegó manso al tercio final, mirón y reservón, pero logró someterlo con pases mandones. El segundo era distraído, no tenía fijeza y poco pudo hacer con él.

Fernando Roca Rey tuvo una meritoria actuación, y destacó en el tercio de banderillas que compartió con El Fandi en el tercero. La historia no cambió con el sexto de Achury Viejo, que fue muy difícil de picar y que cortaba el viaje sin pasar en cada embestida, imposibilitando cualquier lucimiento.

La ficha del festejo es la siguiente: con media entrada se lidiaron cinco toros de Salento, procedencia Santa Coloma, y uno de Achury viejo, mansos, descastados y sin posibilidad de lucimiento, todos pitados en el arrastre. El Fandi: silencio y silencio; Iván Fandiño: silencio y oreja, y Fernando Roca Rey: silencio y palmas.