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El español David Aja vuelve a triunfar en los premios Eisner, los ‘Óscar’ del cómic

El dibujante español se lleva el galardón al mejor número y renueva el de mejor portadista

La portada de David Aja para el número 11 de 'Ojo de Halcón'. Ampliar foto
La portada de David Aja para el número 11 de 'Ojo de Halcón'.

No le falla el pulso. Por segundo año, David Aja (Valladolid, 1977) ha tensado, ha apuntado y se ha marcado un Robin Hood, el tiro de arco que consiste en ensartar una flecha con otra. Solo que de su disparo se encarga el personaje de tebeo al que ilustra: el Hawkeye de Marvel con el que este año ha ganado otros dos Oscar del cómic, los premios Eisner que se entregan en la San Diego Comic Con. Mejor portadista del año y mejor número individual por el undécimo, contado desde el punto de vista de un perro. Y con los dos de 2013, ya son cuatro.

Llevar uno más que Meryl Streep en lo suyo no le hace sentirse diva, aunque su discurso al teléfono sí sea de Oscar. “No me lo creo”. “Esto es irreal”. “Es una locura”. Hasta se había olvidado de que se entregaban ayer. “Creía que eran por la noche. Sinceramente, aún no lo he asimilado”.

A este vallisoletano de 37 años, que empezó como ilustrador en el 2000 y trabajó para EL PAÍS y Babelia durante años, le cuesta creerse su buena fortuna: “En 2012 debutábamos y, como nuestra serie gustó, pues tuvimos la increíble suerte de que nos premiaran. Pero dos años seguidos… No contaba ni con estar nominado”.

Eso sí, también admite que son los niños bonitos de Marvel, porque su Ojo de halcón (por cierto, su personaje favorito de la infancia) es la serie más vendida en tapa dura del titán editorial. “Nos dejan hacer lo que queremos, para que mentir. Aunque bueno, también hay que reconocer que al principio no apostaron una mierda [Ríe]. Nos dieron el capricho y nos dijeron: ‘A ver cuánto duráis”.

Veintidós números exactamente. Porque tanto Aja como su guionista y colega, Matt Fraction, quieren irse en lo más alto. “Tenemos más ideas, pero creemos que es bueno cerrar la historia”. Tal vez porque Aja la considera “una sitcom”, que protagoniza un héroe, sí, pero que en el fondo cuenta “historias del día a día”. Y locuras también: “Recuerdo cuando estábamos haciendo el número 15, el de los crucigramas. Fraction me dijo por mail: ‘Una palabra será Applecore’. Y yo le digo: ‘¿Por qué?‘. ‘Porque los Beatles dieron su último concierto en su azotea de su compañía Applecorps y nuestro asesinato es en una azotea’. ‘¡Pero así no se va a enterar ni Dios!” A Fraction no le importó mucho. Y a los lectores, tampoco, que lo compraron en masa.

Los experimentos visuales de David Aja en una página de 'Hawkeye #11'. ampliar foto
Los experimentos visuales de David Aja en una página de 'Hawkeye #11'.

El proceso creativo de este dúo dinámico es bastante caótico. Pero con un objetivo muy claro, reinventar el cómic. “Es lo que queremos, encontrar maneras de contar las cosas con técnicas que solo pueden usarse en este medio”. Aja pone ejemplos: “Si pongo una página llena de viñetas muy pequeñas, acelero el ritmo. Y luego te corto con una splash-page [cubrir con el dibujo toda la página] y le doy un golpe emocional tremendo al lector”. En el dibujo, menos es más: “Prefiero el minimalismo. Porque si quieres que la historia vaya con ritmo alto, no puedes dar muchos detalles visuales. Los detalles son para que el lector se tome un respiro. Yo siempre digo que el cómic es contar el tiempo con el espacio”.

Pero lo que más enorgullece a Aja, amén de la demencia experimental, es crear tendencia con sus portadas: “Las que suelen ganar Eisner son muy pictóricas, muy recargadas. A mí me flipa el constructivismo ruso y el diseño industrial. Y ahora hay más artistas yendo por esta vía. Mola”. ¿Y para los últimos tres números? “El 20 sale en nada y es entero en lenguaje de signos para sordos. Sin texto. Los dos finales serán más normales. Salvo que se nos vaya la olla, que puede pasar”.

Fe de errores

Una versión anterior de este artículo incluía la imagen de una portada que no había sido dibujada por David Aja.

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