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La realidad como cómplice y aliado de la novela negra

Danielle Thiéry irrumpe en el mercado español con una novela en la que refleja el sistema de investigación en Francia a través de un comisario y su equipo

La escritora francesa Danielle Thiérry , autora de 'Clavos en el corazón', en Madrid.
La escritora francesa Danielle Thiérry , autora de 'Clavos en el corazón', en Madrid.

Sabe de lo que escribe. Sus 30 años como policía  le han permitido a Danielle Thiéry (Viévigne en Côte-d'Or, 1947) acumular la suficiente información para que sus novelas ofrezcan pinceladas bastante reales de cómo se mueven los agentes judiciales, los juzgados y el oscuro mundo del crimen. Incluso el protagonista de su último libro, Clavos en el corazón (La esfera de los libros), Revel está basado en un personaje real que conoció en los tiempos en los que trabajó en dependencias judiciales.

Durante años ha compatibilizado su trabajo de policía con el de escritora,Thiéry lleva ya una veintena de libros escritos. Su tenacidad la llevó a ser la primera mujer comandante de División en Francia. En la actualidad está jubilada y dedica su tiempo a la literatura. Con Clavos en el corazón logró en 2013 el Premio du Quai des Orfèvres, un reputado galardón de novela negra que se otorga en su país. La obra  la protagoniza Revel, un puntilloso comandante incapaz de dejar ningún cabo suelto. Un hombre que tenía dos espinas en sus investigaciones: la resolución de la muerte de dos ancianos y la desaparición de su mujer Marieke, dos casos inconexos que amargan al policía y le hacen esquivar sus problemas de salud y la atención de su hija adolescente, Léa, quien padece trastornos alimenticios.

El equipo de agentes que comanda Revel cuenta con una sola mujer entre sus efectivos, Sonia Bréton, y tienen que investigar al asesinato de una estrella del pop en decadencia, mientras el comandante reabre el caso de los ancianos antes de que se de carpetazo definitivo en busca de posibles pruebas nuevas. "El caso novelado también es real aunque en un contexto totalmente diferente al que figura en la novela". A pesar del protagonismo masculino, los personajes femeninos, en especial, Marieke, Léa, Sonia Bréton y su amante, Marlène, son la clave de la vida de Revel y de la resolución de los asesinatos.

En aquel momento la noticia se publicó en todos los periódicos y tuvo una gran repercusión mediática. Un productor de televisión me propuso hacer un guión para televisión y ese fue el chispazo para que me lanzase a la literatura

Danielle Thiéry se lanzó a la escritura aprovechando la popularidad que le dio su nombramiento como comandante de División. "En aquel momento la noticia se publicó en todos los periódicos y tuvo una gran repercusión mediática. Un productor de televisión me propuso hacer un guión para televisión y ese fue el chispazo para que me lanzase a la literatura. Siempre me había gustado escribir pero no me atrevía a dar el salto. La oferta del guion fue lo que me animó". Así nació la serie de televisión Quai número 1, que se desarrolló en paralelo a su primera novela, La petite fille de Marie Gare, una autobiografía escrita en primera persona, donde explica sus inicios como policía y narra la historia de su abuela. La novela, que se ha convertido en una saga de libros, está protagonizada por Edwige Marion, su álter ego.

La primera plaza para una mujer en la policía de Francia salió en 1968, cuando Thiéry tenía 20 años. "La oferta cumplía algunas de mis aspiraciones: ayudar a los demás, ocuparme de los niños y revivir el ambiente que tanto me gustaba de las novelas policíacas". La autora de Clavos en el corazón estuvo 15 años destinada en Lyon y 23 en París. Durante ese tiempo desempeñó diferentes tareas dentro de la policía como los dispositivos de seguridad del aeropuerto de Lyon o el de construcción del Túnel de la Mancha o la lucha antiterrorista en Lyon.

La escritora publicará un nuevo ejemplar de la saga en la que Marion debe resolver una serie de crímenes de niños asesinados de una forma extraña. Afirma que su literatura está muy alejada de la que escriben los nórdicos "no entiendo esa especie de locura por ese tipo de libros. No es que no me interese la cuestión social pero me gusta más la investigación criminal y poder escribir de lo que conozco bien. Me gustan más el tipo de trabajo que realizan los escritores franceses o americanos". Subraya que a ella la escritura le permite contar historias y explorar en temas que le interesan.