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El cine navarro, abocado a su desahucio

El Gobierno foral anuncia el cierre del Instituto audiovisual

El Instituto Navarro de las Artes Audiovisuales y la Cinematografía (INAAC) es la última víctima de la política de recortes que asola la cultura en nuestro país. Creada en enero de 2009, esta fundación pública puesta en marcha para el fomento de las artes audiovisuales y el cine Navarra cerrará sus puertas definitivamente el próximo 31 de marzo. Su clausura fue adoptada por el Gobierno de la Comunidad Foral, en manos de UPN, el 22 de enero en el marco de un reestructuración que reducirá el número de fundaciones públicas de doce a cuatro, con el objetivo de ahorrar 1,16 millones de euros anuales a través de una gestión de los recursos “menos gravosa al ciudadano y más eficiente”.

Se pone así punto final a una entidad que en solo cinco años se había convertido en la referencia indiscutible del cine en esta región con una actividad asentada sobre cuatro pilares: la Navarra Film Commission, una oficina para la promoción, impulso y fomento de la realización de todo tipo de rodajes cinematográficos y de televisión o publicidad; la Filmoteca de Navarra, encargada de la recuperación, conservación y difusión de patrimonio cinematográfico navarro, además de la programación semanal de ciclos de cine en versión original; la gestión de las convocatorias de ayudas a la producción cinematográfica; y la organización del Festival Internacional de Cine Documental Punto de Vista, que en estos años ha puesto a Pamplona en el mapa mundial de la no ficción. Durante su lustro de vida, el INAAC ha potenciado Navarra como plató de cine; ha recopilado más de 12.000 documentos audiovisuales; ha apoyado a cientos de proyectos (largos, cortos, ficción, documental, spots, videoclips, videocreación, reportajes fotográficos, series…); y ha gestionado permisos de rodaje, búsqueda de localizaciones y profesionales, contratación de servicios, alojamiento, catering, asesoramiento, etc. En este tiempo se han rodado en esta región películas importantes como Las brujas de Zugarramurdi, de Alex de la Iglesia; No tengas miedo, de Montxo Armendáriz; o The conseilor, de Riddley Scott.

Desde el Ejecutivo navarro se ha querido tranquilizar al sector asegurando que “todas las funciones que venían desempeñándose por las estructuras que ahora se suprimen se realizarán con medios propios, por funcionarios de los distintos departamentos del Gobierno de Navarra, de manera que se mantengan las prestaciones que ahora se realizan por terceros pero a un coste muy inferior”. Así, la gestión de la Filmoteca, las ayudas y el festival Punto de Vista pasarán a depender de la Dirección General de Cultura, mientras Navarra Film Commission será asimilada por la sociedad que gestiona el Baluarte: Navarra de Infraestructuras Culturales, Navarra de Infraestructuras de Cultura, Deporte y Ocio Sociedad Limitada (NICDO S.L.). Sin embargo, aunque se garantiza el mantenimiento de sus funciones, su plantilla actual duda de que “se mantenga el mismo nivel”. En un comunicado emitido ayer, lamentan que esta “separación de bienes debilitará y empobrecerá el trabajo que realizan las diversas áreas del INAAC. Su dispersión no logrará hacer más eficientes sus actividades”. Su director, Koldo Lasa, lo ilustra con un ejemplo gráfico: “Nuestro trabajo es como la pata de un pato; aunque los dedos son importantes para andar, lo fundamental son las membranas que los unen. Somos un equipo eficiente, trabajamos distintas personas en el mismo ámbito, somos profesionales especializados, con formación, que antes no existía”. Esta labor ha recibido en los últimos días numerosos apoyos de múltiples sectores. El más importante, una carta redactada por los productores Jose María Lara y Puy Oria y la directora Ana Díez a la que ya se han adherido 160 profesionales relacionados con el mundo del cine en la que critican una decisión tomada “sin ninguna justificación más allá del recorte de gastos, sin haber realizado ningún estudio de su viabilidad económica”. Por ello, instan al Gobierno de Yolanda Barcina a que “recapacite en su injustificada, coyuntural e inoportuna decisión y vuelva a considerar la necesidad de mantener la Fundación INAAC”. Todo este asunto no deja de recordar a la situación vivida en septiembre de 2011 cuando el Ejecutivo foral anunció la liquidación de Punto de Vista motivada por los recortes presupuestarios. Aquella noticia provocó una reacción de apoyos que empujó a las instituciones a recular y el festival finalmente sobrevivió con una periodicidad bienal los años impares y asumiendo el formato de seminario los pares (la segunda edición de este seminario se celebrará del 19 a 22 de febrero). Desafortunadamente, no parece que el futuro del INAAC se vaya a solventar con una solución consensuada.