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La banderilla se clava en el futuro de los aperitivos

Bombas, Lagartos y Cohetes de Vallekas renuevan el mercado de los pinchos en una aventura conjunta de Madrid y Barcelona

Banderilla 'Bomba' de aceituna gordal rellena de jamón. Ver fotogalería
Banderilla 'Bomba' de aceituna gordal rellena de jamón.

Llega la banderilla neocañí. Una alianza entre Madrid y Barcelona quiere dar en la diana del gusto moderno redecorando un aperitivo que podría terminar en peligro de extinción frente a snacks nacionales o internacionales envueltos en audacia comercial.

Bombas, Lagartos y Cohetes de Vallekas (con la k kañera del popular barrio de Madrid) es la marca que salta al ruedo foodie, al apetito del público hambriento de novedades. Las Bombas son pinchos de aceituna gordal sevillana (carnosa y de intenso sabor) rellena de bonito, jamón o lomo ibérico solos o con queso, lacón con pimentón, pulpo, filete de anchoa o boquerón, mejillón en escabeche... Los Lagartos son pepinillos (procedentes de La Rioja), rellenos de bonito y pimiento rojo, salmón, anchoa o bacalao y decorados con cebolletas y aceitunas verdes o negras. Los Cohetes son brochetas de huevo de codorniz con boquerón, guindilla, tomate fresco y seco, aceitunas, vetales marinados, arenque ahumado... Los ingredientes dependen de la temporada (ahora para Navidad los chipirones emulan el gorrito de Papá Noel...) y de la imaginación de las manos que manejan el universo de las variantes y los encurtidos.

Banderilla 'Lagarto de Vallekas', con pepinillo, pimiento, cebolletas y aceitunas. ampliar foto
Banderilla 'Lagarto de Vallekas', con pepinillo, pimiento, cebolletas y aceitunas.

Este “borrón y cuenta nueva”, con la banderilla, que ya se puede probar en el mercado barcelonés de La Boquería y en el turístico Mercado de San Miguel en Madrid, cuenta con la ejecución de Kike Martínez, banderillero de pro que torea en el mercado madrileño de Villa de Vallecas desde 1965, con pinchos elaborados a mano, y la dirección estratégica de Miguel Ángel Vaquer, uno de los artífices del renacimiento del vermú desde la barcelonesa Casa Mariol. Ahora ambos, con la complicidad de los diseñadores de Bendita Gloria, plantean otra revolución en el costumbrismo gastronómico del siglo XXI. “Nuestros retos”, dicen, “son conectar con el público joven, modernizar la banderilla como un aperitivo español de buen gusto y saludable y contribuir a su merecido retorno a nuestras mesas y barras”. “Antes la banderilla era sota, caballo y rey y no triunfaba porque se hacía mal. Hay que buscar la frescura, la máxima calidad y la variedad”, insiste Martínez.

Kike Martínez, elaborador madrileño de aperitivos, con dos de sus banderillas.
Kike Martínez, elaborador madrileño de aperitivos, con dos de sus banderillas.

La apuesta pinchada en un simple palillo es ambiciosa: productos de proximidad, sorprendente aspecto, combinaciones innovadoras que llamen desde las vitrinas la atención al consumidor.

Eso es lo que logra, arremolinando un público que cata y opina, Kike Martínez desde Beki Aperitivos, su empresa familiar, con un equipo de 15 personas. De su puesto, a la vista de la gente, salen al año 21.000 kilos de aperitivos elaborados a mano. Las Bombas, Lagartos y Cohetes volarán a partir de enero a más mercados, bares, tiendas, restaurantes y a las casas de quienes apuesten por el futuro “de la tapa española más icónica”.

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