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Benjamín Prado recrea la propuesta envenenada en España

El escritor madrileño retrata en 'Ajustes de cuentas' la realidad española del 'pelotazo' inmobiliario y económico

El escritor Benjamín Prado, en Madrid.
El escritor Benjamín Prado, en Madrid. EL PAÍS

Juan Urbano, profesor y escritor, personaje creado por Benjamín Prado (Madrid, 1961) aparece de nuevo en el panorama literario en la novela, Ajuste de cuentas (Alfaguara). "Urbano vivía en la burbuja que los sectores económicos y políticos de este país habían creado y de sopetón se encuentra que su economía se ve mermada hasta tal punto que se desmorona", puntualiza Prado mientras reconoce que esta obra le ha permitido escribir sobre la España del pelotazo en la que se encumbró y veneró a individuos que terminaron con sus huesos en la cárcel. Fue en la etapa dirigida por el ex presidente Felipe González cuando la mayor parte de la cúpula del Ministerio de Interior debieron pasar por las celdas de una prisión, cuando el banquero Mario Conde admirado y puesto como ejemplo en las universidades españolas por su “genialidad” para las finanzas tuvo que trasladar su residencia a la cárcel . Y así se podría enumerar una larga lista de personajes que triunfaron en la llamada etapa “del pelotazo”.

De todo ello ha querido escribir Benjamín Prado y para ello ha utilizado a Juan Urbano, quien creía que era posible vivir de lo que escribía y que sus estatus estaba por encima de la media de la sociedad hasta que se dio de bruces con la realidad. Y la realidad de todos aquellos que dependen de un salario para subsistir los recortes y las reducciones económicas les afectan de pleno. Protagonista de dos novelas anteriores -Mala gente que camina y Operación Gladio-, la actual tiene pinceladas de género negro y en ella, con un lenguaje rápido, se respira humor, ironía y misterio.

En plena crisis económica Juan Urbano recibe una oferta envenenada de Martín Duque, empresario y banquero que vivió el momento del pelotazo y terminó compartiendo patio con todo tipo de delincuentes. Duque (con evidentes similitudes al ex banquero Mario Conde) propone escribir un libro a cambio de una sustanciosa compensación económica. Ante semejante tesitura, según Prado, “tiene que elegir entre sus principios y sus necesidades, porque llega un momento en el que hay que hacer lo que sea para pagar la hipoteca y dar a tus hijos de comer. Un debate que en estos momentos tienen muchos ciudadanos en este país que venden su experiencia y su tiempo por cantidades bastante inferiores a las de hace unos años”.

En este libro Prado retrata los años del rápido enriquecimiento y la situación actual.  “¿Es ético vender tu alma al diablo?” se cuestionada Prado. “ Estamos viendo que son muchos los clientes que la venden; unos por corruptos y otros porque no les queda más remedio si quieren alimentar a sus hijos y pagar la hipoteca. El personaje se debate entre la posibilidad de hacer una buena investigación o un libro al dictado. Entre el dinero y la nada”.

El escritor madrileño no oculta su “cabreo” por “la impasividad institucional ante los personajes siniestros que lideraron la España del pelotazo. Esos ídolos que nos pusieron como modelos a seguir y que nos enseñaron que para conseguir éxito había dos atajos: el dinero fácil y la corrupción”. En el proyecto literario de Benjamín Prado está la de dar vida a Juan Urbano a lo largo de diez libros en los que el personaje irá recorriendo diferentes aspectos de la vida española. Quedan siete.