Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

España baja el telón de la Mostra

El corto, 'La gallina' de Manel Raga y la comedia, 'Tres bodas más' de Javier Ruiz Caldera cierran el certamen

España baja el telón de la Mostra

Un campesino no acepta la muerte de su mujer, entonces, la sustituye por una gallina. La mala suerte de una chica para llegar al altar en traje de novia, y para colmo, invitada a las bodas de tres exprometidos. Esos son los temas de las dos cintas españolas encargadas de bajar mañana el telón de la Mostra. La primera, el corto La Gallina de Manel Raga; la segunda, Tres bodas más de Javier Ruiz Caldera.

Manel Raga (Ulldecona, 1985) ha llegado hace pocas horas a Venecia. Está alucinado con la vieja urbe, suspendida entre el cielo y la laguna. Está fascinado con su gente, su arquitectura, y cómo no, con el festival. Anda un poco perdido por el Palacio del Casino del Lido, intentando dar con la oficina de acreditaciones. “Me tomo mi participación como una recompensa al trabajo de dos años. Lo vivo con una alegría inmensa”, dice el autor del corto La gallina, basado en el cuento homónimo de Mercè Rodoreda. “Más que una adaptación rigurosa del cuento, lo utilizo como referencia sensorial. El corto se sumerge en los símbolos e intenta crear un lenguaje visual propio”, dice. Y añade: “Rodoreda es una autora con la que conecto mucho. Leí La Gallina cuando tenía 18 años”.

Raga encuentra su propio lenguaje visual. El director artístico de la Mostra, Alberto Barbera está sorprendido con el trabajo del joven catalán. “El corto tiene algo de Buñuel (León de oro, en 1967 por Belle de jour). Raga tenía que estar en la programación. Muy talentoso”, declara. Será proyectado mañana, al mediodía, en la última jornada del certamen, en la sección de cortos de Horizontes. El año pasado pasó por Horizontes el corto, Luisa no está en casa, de Celia Rico Clavellino.

La fotografía en blanco y negro y los paisajes inclementes, de alguna manera llevan al espectador al abismo. Como el abismo que vive el protagonista. “Un niño que deja de ser niño, una madre que se va para siempre y un padre que nunca deja de poseerla, aunque ella se encuentre muerta. La Gallina representa el deseo que persiste en el tiempo. La rutina puede ser devastadora, te enferma hasta convertirse en muerte. He querido explicar la historia como si el niño soñase por última vez”, comenta Raga, que desde 2010 colabora con La Fura dels Baus.

El rodaje ha sido una completa tragedia, una aventura de dos años. La intención de Raga era filmar en los lugares más inhóspitos, para “marcar el drama del cuento sobre la piel del paisaje”. Así las cosas, el equipo, formado por amigos, todos trabajando por amor al arte y gratis, se trasladó al campo, en el norte de Castellón. Durante el rodaje sucedió de todo. “Hubo viento, frío, niebla, tormentas. Fue una putada completa”, recuerda. Este chico es otro de los jóvenes talentos en fuga de la crisis española. Estudia guion y dirección cinematográfica en la Film Factory de Sarajevo, dirigida por el cineasta húngaro, Béla Tarr.

Una comedia puede ser una cosa muy seria. El autor de Tres bodas más, Javier Ruiz Caldera (Barcelona, 1976) es uno que sabe moverse en el género. Haber sido seleccionado en las Jornadas de los autores, sección paralela del certamen, significa que no tenemos ante nuestros ojos la típica comedia para adolescentes. Es más bien, una comedia inspirada en Tres bodas y un funeral, pero sin funeral. Hay muchas risas y alcohol. “Cuando uno se despide de un festival no está nada mal hacerlo con una sonrisa. El cine es también el arte de la diversión inteligente”. Ruiz Caldera acaba de pisar por segunda vez la laguna. “Vine a Venecia hace muchos años, pero de mochilero, en versión pobre. Estoy muy ilusionado y nervioso de cerrar el festival. Esperamos representar a España del mejor modo”, dice el autor. Mañana, a las dos de la tarde pone punto final a la sección Jornadas de los autores. Este es un evento paralelo al festival, una vitrina para exponer el cine de jóvenes autores creativos. Y este año celebra su décimo aniversario.

En Tres bodas más, Ilma Cuesta interpreta a Ruth, la despistada protagonista, una chica sensible y un poco torpe. Se emanora con la misma facilidad con la que se le suben las copas. Junto a una competente Cuesta, se ponen bajo las órdenes de Ruiz Caldera, los actores, Martín Rivas, Quim Gutiérrez, Paco León, Rossy de Palma, María Botto, Laura Sánchez y Bárbara Santacruz. “Todos hacen muy bien su trabajo, pero el papel de Cuesta es memorable. Ella es el centro de todo. Le toca vivir con hombres inseguros, tiernos y apasionados”, explica el también autor de Promoción fantasma y Spanish movie, soltero por convicción propia. “No tengo ningún problema con el matrimonio, pero no lo considero necesario para vivir el amor en pareja. La pareja puede vivir el amor en su plenitud sin estar casados”.

La 70ª edición de la Mostra concluye este sábado con la presencia de La Gallina y Tres bodas más. Por el festival más longevo del planeta han pasado otros autores españoles que han tenido mucha suerte en Venecia: Bigas Luna obtuvo el León de Plata, en 1992 por Jamón Jamón y también el premio al mejor guion por La teta teta y la luna, en 1994. Alejandro Amenábar estrenó aquí, Los otros, en 2001. No se llevó ningún palmarés, pero fue bien acogida por la crítica. Y, en 2004 proyectó en la sección oficial, Mar andentro. Su protagonista, Javier Bardem recibió la Copa Volpi al mejor actor por meterse en la piel del tetrapléjico Ramón Sampedro. Bardem también se llevó la Copa Volpi al mejor actor por su papel en Antes que anochezca de Julian Schnabel. “Es una pena que por culpa de la crisis no se hagan muchas películas españolas. Es una pena no tener más amigos, aquí, en Venecia”, zanja Ruiz Caldera.