Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Lorenzo Silva: “Son los premios los que me han puesto aquí”

El escritor madrileño, galardonado con el Planeta 2012, descubre parte de la historia de Bevilacqua y Chamorro en 'La marca del meridiano'

Lorenzo Silva, ganador del la 61 edición del Premio Planeta.
Lorenzo Silva, ganador del la 61 edición del Premio Planeta.

El brigada Rubén Bevilacqua estaba a punto de dejar la Guardia Civil en La estrategia del agua, la anterior novela de la serie, harto del trabajo, de sus jefes y de la justicia. En La marca del Meridiano, la novela con la que Lorenzo Silva ganó el lunes el 61º Premio Planeta (601.000 euros), las cosas mejoran en parte. “Ahora que todo está mal, él se siente más conforme, más sereno, acepta el sistema para el que trabaja. Se acerca a los 50 años y ve las cosas de manera diferente. Es la primera historia de madurez de Bevilacqua”. Buena falta le hace esa madurez para afrontar un caso muy complicado, que, además, le lleva a Barcelona donde debe resolver también un complejo pasado personal. “Consigue navegar por un mar proceloso y por un terreno lleno de minas”.

El tema de Madrid-Barcelona, con la que está cayendo, parece también premonitorio. “Tenía esta novela en la cabeza desde hace unos años. En realidad, desde que publiqué La reina sin espejo, en 2005, que también pasa en Barcelona. Me sentía en la obligación de contar a los lectores lo que le sucedió en esta ciudad a Bevilacqua. Escribí La marca del Meridiano el año pasado y la acabé a principios de este y entonces no se veía en el horizonte ningún problema, al menos, como lo que está pasando ahora. Mi mujer es catalana y yo leo prensa catalana y escucho y veo radio y televisión en catalán. ¡Ni hace seis meses se podía prever”.

Silva confía en que no haya jamás una línea divisoria entre Cataluña y España. “Yo pasó mi tiempo entre Getafe y Viladecans, o sea entre Madrid y Barcelona. Son la periferia tan potente e interesante cultural y socialmente como el centro. Tengo una imagen grabada, que aparece en varias de mis novelas: los trenes de Cercanías. En Getafe vivo cerca de las vías y los oigo arrancar a las seis de la mañana llevando músculo, sangre y cerebro a trabajar en Madrid. Y lo mismo pasa en Viladecans con respecto a Barcelona. Esto es lo que conozco y siento”.

Bevilacqua, Vila, entre sus colegas, trabaja de nuevo con la sargento Virginia Chamorro y con la última incorporación al equipo, el agente Juan Arnau.

El escritor conoce bien los premios. Ha ganado bastantes, el Nadal, el Primavera, ahora el Planeta, entre otros. “Era un escritor extramuros, totalmente ajeno al mundo de la cultura y son los premios los que me han puesto aquí y los que me han permitido tener lectores. Nunca soñé con ser un escritor profesional, mentalmente estaba preparado para ganarme la vida con otra cosa”.

Recuerda con alegría que es el tercer escritor de novela negra que gana el Planeta. Le precedieron Manuel Vázquez Montalbán (Los mares del sur) y Francisco González Ledesma (Crónica sentimental en rojo). “El género negro en general está mal visto por los estamentos literarios y no lo digo en sentido reduccionista, pero en esto España es especial. Sería impensable que en otro país concedieran un premio tan importante a una novela negra”.

Lorenzo Silva (Madrid, 1966) vivió 14 años trabajando 12 horas al día como abogado o como asesor fiscal. Escribía por la noche o durante las vacaciones. “Por eso acabé El lejano país de los estanques en 30 puñeteros días. No había otra forma”.

En 15 años ha publicado cinco novelas y un libro de relatos sobre la popular pareja de picoletos, a los que ahora se añade La marca del Meridiano. “No soy amigo de la cosecha anual y más aún con un personaje serial. Algunos grandes escritores lo han hecho y les ha salido mal, hay que dejar al menos un año en barbecho”.

Más información