Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El legado de Miguel Hernández abandonará Elche

La familia del poeta se lleva los fondos a Quesada, en Jaén, por desavenencias políticas

Miguel Hernández, en un retrato a lápiz hecho por Antonio Buero Vallejo. Ampliar foto
Miguel Hernández, en un retrato a lápiz hecho por Antonio Buero Vallejo.

El legado de Miguel Hernández (Orihuela, 1910-Alicante, 1942), condenado a la oscuridad de una caja fuerte, concepto tan escasamente familiar al universo poético del escritor, abandonará el enclaustramiento al que está sometido desde octubre, cuando sus herederos decidieron confiar a la seguridad de la cámara acorazada de un banco los más de 5.000 documentos, manuscritos y objetos personales tras dar por irreconciliables las diferencias con la alcaldía de Elche, del PP. Saldrá a la luz de nuevo, sí, pero no será en la ciudad alicantina. Los familiares del poeta, fallecido en la cárcel, en lo más crudo de la cruda posguerra, han alcazado un principio de acuerdo con la Junta de Andalucía, según ha podido saber este diario, para que el tesoro viaje rumbo a Quesada, Jaén, tierra natal de Josefina Manresa, esposa de Hernández, y hoy pueblo regido por el socialista Manuel Vallejo.

“Falta muy poco, está casi a punto, nos queda perfilar unos flecos y tanto el Ayuntamiento como nosotros esperamos que muy pronto se pueda otra vez consultar”, confirmó ayer Lucía Izquierdo, nuera del poeta y representante de los herederos. El convenio se podría firmar en un mes, y a finales de verano se clacula que puede iniciarse el traslado de los documentos.

Significará el final de 27 años de estancia del legado del poeta en Elche, así como también el cierre de un culebrón literario-político iniciado tras la decisión del Gobierno local del PP de revocar el acuerdo firmado con el anterior alcalde socialista para que los documentos permanecieran 20 años más en Elche.

La nueva alcaldesa, Mercedes Alonso, dejó de pagar las retribuciones a la familia y consideró que dada la actual coyuntura económica se hacía imposible pagar tres millones en 20 años. Izquierdo aseguró entonces que mantener el legado en Elche costaba anualmente 84.000 euros.

Desde octubre han sido varias las instituciones, como la Diputación de Alicante, que se interesaron por el legado. Si aquellas gestiones no dieron sus frutos, las de la Junta han resultado más eficaces. Abogados de la familia y técnicos del Ayuntamiento de Quesada ultiman un borrador de estatutos de la Fundación Miguel Hernández-Josefina Manresa que será la encargada de custodiar el legado.

Pablo Ruz, concejal de Cultura de Elche, restó importancia al traslado a Quesada de los papeles: “la dimensión de su obra transciende lo físico y su legado es universal”. Ruz insiste en que Elche no puede asumir las pretensiones económicas de la familia, “si hay otro Ayuntamiento que pague es su problema”.

Izquierdo aseguró que los herederos no van “cobrar nada”, “Cuando generen beneficio por derechos de autor las actividades que se realicen, nos tocará lo que nos corresponda”. El Ayuntamiento jienense tiene previsto habilitar una sala anexa al Museo del pintor Rafael Zabaleta para la consulta de los fondos. Este rescate del legado de Hernández no es aislado. Se inscribe en un programa más ambicioso de las instituciones públicas andaluzas. También se ha alcanzado un acuerdo para la cesión de los derechos del poema Andaluces de Jaén, que pasará a convertirse en himno oficial de la provincia.