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El Liceo se retracta y retira el ERE para evitar una huelga de 18 días

El teatro tratará ahora de recuperar la programación cancelada

Las administraciones ultiman un nuevo modelo de gestión para el coliseo lírico barcelonés

Trabajadores del Liceo de Barcelona protestando a las puertas del Liceo para evitar el ERE.
Trabajadores del Liceo de Barcelona protestando a las puertas del Liceo para evitar el ERE.

Un teatro que no cumple sus compromisos es sinónimo de escasa seriedad. Esta es la respuesta común entre cantantes, directores de orquesta y de escena cuando se les pregunta sobre el caso del Liceo, el teatro de ópera de Barcelona que, con más de 160 años de historia, anunció el 1 de febrero su cierre durante dos meses, la cancelación de parte de su programación, y la presentación de un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectaría al 92% de su plantilla. Había que ahorrar 3,7 millones de euros para evitar el déficit, explicó el director general del coliseo lírico, Joan Francesc Marco, quien aseguró que no había otra opción. Hasta ayer. Tras la amenaza de la plantilla de una huelga de 18 días para todas las funciones de La Bohème, última ópera antes del cierre previsto, la dirección del teatro se retractó y retiró el ERE, justo 20 días después de que hubiera empezado a devolver el importe de las entradas y abonos vendidos para las funciones canceladas. El teatro tratará ahora de recuperar la mayor parte de la programación suspendida, pero la imagen del Liceo ya ha quedado seriamente dañada.

Cronología

  • 1 de febrero. El Liceo anuncia que cancela siete espectáculos, cierra dos meses y prepara un ERE.
  • 8 de febrero. Aficionados y benefactores piden el cese del director general. Los trabajadores ofrecen una paga extra a cambio del ERE.
  • 15 de febrero. El director musical, Michael Boder, alerta del peligro del cierre.
  •  20 de febrero. El comité convoca huelga para las 18 funciones de La bohème.

La granítica negativa de la dirección a negociar la retirada del ERE cayó ayer como un decorado de cartón piedra. Se aceptó la propuesta del comité de empresa, reiteradamente rechazada desde el 8 de febrero, por la que los trabajadores del teatro renuncian temporalmente a una paga extraordinaria, la de verano (con el consiguiente ahorro para el teatro de 1,5 millones de euros) con el fin de cubrir la rebaja de un 17% de la subvención que la Generalitat da este 2012.

El comité se ha comprometido a negociar, a partir del 1 de marzo, la flexibilización de las condiciones de trabajo y reclama “depuración de responsabilidades” a las administraciones propietarias del coliseo: Ministerio de Educación y Cultura (45%), Generalitat (40%), Ayuntamiento de Barcelona (10%) y Diputación (5%). “Que las personas que nos han llevado hasta esta situación penosa, dolorosa e innecesaria no continúen formando parte de la nueva etapa que ahora se inicia”, piden.

Saben los representantes de los trabajadores que las negociaciones no serán fáciles, que las administraciones consideran la plantilla del teatro hinchada, 395 trabajadores, y el comité ha hecho saber que, además de comprometerse a negociar, está dispuesto a “priorizar medidas de jubilaciones anticipadas y bajas voluntarias”. Por su parte, las administraciones públicas ultiman el diseño de un nuevo modelo de teatro con el que confían iniciar una nueva etapa, coincidiendo con el comienzo de la próxima temporada a principios de septiembre con la visita de la compañía del Festival de Bayreuth.

"Trabajamos para diseñar un nuevo modelo que responda a la máxima eficiencia y claridad de objetivos”, dice el consejero de Cultura catalán

Será un modelo, señala el consejero de Cultura de la Generalitat, Ferran Mascarell, que ha de ajustarse a “la realidad económica que vivimos”. El Liceo “no ha detectado a tiempo la crisis”, según el consejero, quien asegura que ahora se están haciendo las cosas “a fondo, aunque tarde” y reconoce que a la “propiedad [las administraciones públicas] le ha faltado carácter” para tomar decisiones y que el “modelo de gobierno no ha sido eficiente y no ha funcionado”. “Trabajamos para diseñar uno nuevo que responda a la máxima eficiencia y claridad de objetivos frente al modelo de buena voluntad y expansivo adoptado tras la reinauguración del teatro”.

El daño causado al teatro, sin embargo, no es poco, aunque las administraciones confían en que “el trabajo bien hecho ahora y la próxima temporada podrá redimir al Liceo. El boca-oreja y el tam-tam de los medios de comunicación e Internet han extendido como mancha de aceite la noticia del cierre y de la cancelación de contratos entre el mundo de la lírica. 

María Bayo, protagonista de 'Pelléas', confesaba el pasado jueves su "desconcierto y preocupación" y aseguraba que oficialmente no le habían comunicado la cancelación de la ópera

A algunos artistas afectados se enteraron antes por los medios de comunicación que por el teatro de que los espectáculos que debían protagonizar habían sido cancelados. Los responsables de la compañía de los Ballets de Montcarlo llamaron a mitad de enero al Liceo preguntando si era cierto lo que habían leído en los medios de comunicación españoles sobre la suspensión de sus actuaciones en el coliseo lírico barcelonés en junio. La soprano María Bayo confesaba el pasado jueves a este diario desde Bogotá que a ella no le habían comunicado "oficialmente" que el Pelléas et Melisande por el que estaba contratada desde hacía tres años como protagonista, había sido cancelado. "Estoy desconcertada y preocupada por la situación en que se están desarrollando las cosas en España. Guardo esperanzas de que todavía pueda recuperarse la programación" decía y aseguraba: "Sinceramente a mi no me había sucedido nunca una cosa parecida"

La confianza del público también se ha resentido y, aunque los liceístas son como los hinchas de fútbol que aman los colores por encina de la gestión de los presidentes de los clubes, hay espectadores que han reclamado la devolución del importe de los espectáculos que faltan por estrenar de sus abonos por considerar que la cancelación es una ruptura de compromiso unilateral del teatro. Y un grupo encabezado el doctor Jaume Graell, abonado y benefactor del Liceo, han impulsado una plataforma en la que piden la dimisión del director general y a la que ya se han adherido más de 2.300 personas.

También mecenas y patrocinadores han mostrado su disgusto, en especial por el poco tacto con el que desde la dirección del teatro se les han comunicado las cancelaciones y el cierre: una carta con firma preimpresa con la misma información que el 1 de febrero el Liceo remitió a los medios de comunicación.