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Spider-Man tiene un pasado

La serie fílmica se reinicia con un regreso a la juventud 'friki' del superhéroe

Cuando aún sigue presente el recuerdo del Spider-Man de Sam Raimi y Tobey Maguire, que tan buenos rendimientos dio en taquilla (cerca de 2.500 millones de dólares, 1.750 millones de euros), la franquicia se reinicia con nuevo director y reparto en un intento de rejuvenecer la serie. The Amazing Spider-Man regresa al punto de partida en que el adolescente Peter Parker, un empollón bastante marginal, recibe la picadura de una araña de laboratorio que le confiere poderes extraordinarios. Desde entonces no le queda más remedio que compaginar el instituto con la doble vida de superhéroe. Es decir, la historia archiconocida narrada para una nueva generación de espectadores.

Marc Webb (500 días juntos) asume la dirección tras la renuncia de Raimi, Andrew Garfield (La red social) reemplaza a Maguire como Peter Parker/Spider-Man, y Emma Stone (Supersalidos) encarna a Gwen Stacy, la primera novia del trepamuros. Junto a ellos, integran el reparto Martin Sheen, que da vida al entrañable tío Ben, y Rhys Ifans, como el retorcido Lagarto. El estreno será en julio de 2012 pero la productora, Columbia, ya ha presentado el tráiler en castellano, coincidiendo con la celebración de la influyente Comic-Con de San Diego, la mayor cita internacional de cómics y ciencia-ficción.

"Ser como Spider-Man es el sueño de todo tirillas", señala el actor Andrew Garfield

Spider-Man es el rey de los superhéroes neuras, agobiado por dudas existenciales y responsabilidades éticas, y buena parte de todas esas preocupaciones nacen en sus años de instituto, cuando no era más que un ratón de biblioteca bastante friki. Pero "los frikis ya no son apestados, y saber escribir en código informático ya no es una habilidad risible", explica el director Marc Webb en Los Angeles Times. Y bajo las mallas arácnidas siempre ha latidos un corazón de friki. "Peter Parker es un genio de las ciencias. Si lo ves en los primeros cómics de Stan Lee y Steve Ditko [los creadores del personaje, en 1962], es un empollón friki con gafotas".

Webb quiere rescatar esa idea del empollón de los años sesenta y actualizarla en la imagen de un friki de hoy. "La idea de lo que significa ser un friki (nerd) ha cambiado en 40 o 50 años. Los frikis dominan el mundo", señala el director, en referencia a gente como Mark Zuckerberg, creador de Facebook. "Peter Parker es un chico real. No es un multimillonario ni un extraterrestre", añade, "es el debilucho de 50 kilos". Y remacha: "es imperfecto, inmaduro y tiene algo de instinto punk. En su alma, sigue siendo un debilucho de 50 kilos".

La elección de Garfield, espigado y enjuto, parece idónea para dar vida a ese empollón canijo pero matón. El actor asegura que el personaje le fascina desde que tenía cuatro años. "Me animaba mucho ese piltrafilla enano que es más poderoso por dentro de lo que parece por fuera", señaló el actor el pasado septiembre en Cinema Blend, que ya conoce bien cómo interpretar a un friki tras encarnar al mejor amigo del fundador de Facebook en La red social. "Spider-Man es el sueño de todo tirillas".

En el origen de todas esas tribulaciones están algunos de los episodios cruciales de la historia del trepamuros y que definen su carácter. Y algunos de ellos aparecerán en la nueva película, bien por primera vez o bien con más detalle que en entregas anteriores. Como el decisivo desenlace de su primer amor, Gwen Stacy, o la entrañable relación con el sabio tío Ben, cuya trágica muerte empuja al joven a asumir su deber como héroe. De ahí nace la legendaria máxima spidermaníaca: "un gran poder conlleva una gran responsabilidad"). Según las palabras del director, la serie renace con un hombre araña más joven, más cercano al personaje original y mucho más atribulado -si cabe-.