Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

"¡La cultura provoca dolor de pies!"

El periodista y escritor italiano Emilio Marrese, autor de la novela histórica sobre Barcelona y el Barça 'La rosa de fuego', relata como vive su primer Sant Jordi

"¡Aquí está, en catalán... y allí, en castellano", señala Emilio Marrese (Nápoles, 1967) a su hija mayor cuando atisba, en uno de los numerosos tenderetes de libros de la Rambla de Catalunya de Barcelona, su primera novela, La rosa de fuego (Ediciones B). El periodista deportivo del diario italiano La Repubblica y escritor ha vivido su primer Sant Jordi, una fiesta literaria que sus amigos catalanes llevaban años insistiéndole que debía conocer. Y finalmente lo ha hecho, justo en el año en que se ha publicado en España, traducida, su novela, que, con el trasfondo de la Barcelonade laguerra civil, narra la gira que el FC Barcelona realizó en junio de 1937 a Estados Unidos y México y de la que pocos jugadores regresaron.

Marrese no es el único escritor italiano que ha estado por Sant Jordi en Barcelona. En total, 30 escritores y 900 lectores se han embarcado en La nave de los libros, un crucero literario convocado por segundo año consecutivo por la revista Leggere tutti y la compañía naviera Grimaldi Lines para vivir en la capital catalana la fiesta del libro y la rosa. Llegaron la tarde el pasado jueves y han partidoel sábado por la noche rumbo a Roma.

"¿Pero no hay tenderetes de libros?", preguntaba el viernes Emilio Marrese. "Pensaba que coincidiendo con Semana Santa habría puestos de libros en la calle toda la semana". El sábado, tras varias horas paseando por Rambla de Catalunya y La Rambla, exclamaba parafraseando a Manuel Vázquez Montabán: "¡La cultura provoca dolor de pies!".

"¿Es esa Lucía Etxevarría?", pregunta el periodista y escritor cuando atisba entre la multitud la cabeza de la escritora firmando libros en uno de los puestos de Rambla de Catalunya. "Tenemos un libro de ella en casa", le susurra a su hija, mientra ella no deja de hacer fotos. "Esta fiesta demuestra ese espíritu de los catalanes de innovar, de hacer cosas diferentes, ya sea en el mundo del fútbol o dela arquitectura. Siempre un paso por delante", expone. "Sí, ya sé que se tiende a criticar al propio país y a idealizar aquel que uno conoce pero en el que no vive", reconce.

En plaza de Catalunya, Pilar Rahola (La república islámica de España, La Magrana) firma codo con codo con Marius Serra, que estampa su rúbrica "en todo lo que le ponen delante, excepto cheques el blanco". Las colas de lectores son largas, como las que aguardan la dedicatoria de Javier Sierra (El ángel perdido, Planeta), uno de los más vendidos en la jordana,firmando junto a Rosa Cullell (El mejor lugar del mundo, Now Books, Amsterdam, en catalán). "Yo también he escrito mi primera novela", le cuenta Cullell a Marrese, con quien comparte confidencias de debutante en la literatura durante unos minutos a la espera de lectores a los que dedicar su libro.

Emilio Marrese toma aire en La Rambla ante el alud de gente paseando. "Es una avenida pintoresca, pero no es lugar más bonito de Barcelona", sentencia mientras recuerda su primera visita, hace 20 años, a la capital catalana. "Me alojé en una pensión en La Rambla y regresé a casa con un herpes en la espalda", cuenta. Y sentencia: "La Rambla siempre me ha parecido un caos, y el dia de Sant Jordi es un caos mayúsculo".

A la altura del mercado de la Boquería saluda a Paco Camarasa, propietario de la librería Negra y Criminal, quien le promete organizarle una presentación de La rosa de fuego la próxima vez que vuelva a Barcelona. "Toma mi tarjeta y llámame", le espeta el librero. Y a Marrese se le ilumina el rostro. "Las presentaciones de los libros son pesadas, pero son buenas para alimentar al ego del autor", confiesa.

El periodista y escritor declara su amor por Barcelona. "Tienes que venir a estudiar aquí cuando tengas que ir ala Universidad", le dice a su hija. "Barcelona es la ciudad mediterránea que Nápoles podía haber sido y no es. Una ciudad que tiene lo mejor del norte y del sur, que funciona y se arriesga", sentencia. Y recuerda con cariño el mes que, en 2008, pasó la capital catalana documentándose sobre el Barça para escribir su novela.

"¡¡El POUM!!". Marrese se frota los ojos frente a un pequeño tenderete en La Rambla, a la altura de Santa Mònica, que trata de mantener vivo el recuerdo del Partido Obrero de Unificación Marxista, creado en Barcelona en 1935. Se abalanza sobre un volumen de Homenaje a Cataluña, de George Orwell. "Ha sido mi libro de cabecera en mi aproximación a la Cataluña de la época de la república y la guerra civil", cuenta. Y como si quisiera retener un momento de aquella pasada historia, compra un pin del POUM, que muestra como un tesoro a su hija.

Los colores verde, blanco y rojo de la bandera italiana cierran, a derecha e izquierda, ya cerca del mar, los puestos de libros de La Rambla. Son los tenderetes de la revista Leggere tutti y la librería italiana que ha montado tienda en el La nave de los libros. Todavía queda un ejemplar en italiano de la novela de Marrese. "Las otras se han vendido todas", le explica al autor el hombre que atiende uno de los dos puestos. Pero el libro que al final del recorrido ha firmado el escritor a una lectora es la versión traducida al castellano de La rosa de fuego: "Con amistad, en recuerdo de un Sant Jordi para mi muy especial, el primero y espero que no el último...".