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Los reyes de Hollywood se imponen en los Oscar

Javier Bardem ('Biutiful') compite por la estatuilla frente al favorito de esta edición, Colin Firth ('El discurso del rey')

Lo que Julia quiere, Julia lo consigue. Hablamos de Julia Roberts, la reina de Hollywood sin discusión alguna como demuestra la última lista de candidatos al Oscar. No, ella no figura ni tenía porqué pero ella fue la que amonestó a los miembros de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas cuando les dijo eso de "pensad un poco más allá de lo obvio" a la hora de los Oscar, un discurso que hizo en defensa de su amigo (y compañero de rodaje en Eat, Pray, Love) Javier Bardem del que nadie se había acordado hasta la fecha a la hora de los premios. Y dicho y hecho, la Academia acaba de escoger al español entre los aspirantes como mejor actor a la preciada estatuilla, esa que ya posee gracias a No es país para viejos y a la que también aspiró con anterioridad. No está nada mal para candidatura que tan sólo en cinco ocasiones ha sido defendida por un trabajo hecho en un idioma extranjero, en este caso el español que utiliza en Biutiful. Sus posibilidades de victoria son pocas con un Colin Firth que huele a ganador gracias a El discurso del rey y un Jeff Bridges que da gusto ver en Valor de ley aunque el ganador de la última estatuilla de esta categoría también lo tiene difícil. Además compiten Jesse Eisenberg por La red social, un bonito reconocimiento más simbólico que posible, y James Franco con sus 127 horas y la extravagancia de combinar su cantada candidatura con las labores de maestro de ceremonia el próximo 27 de febrero. No es el primero que hace los dos papeles, con siete candidatos presentes como maestros de ceremonias en ediciones anteriores, ni será el primero en marcharse con las manos vacías.

Pero como dicen en las Olimpiadas, lo importante es participar. Un consuelo de tontos que servirá de poco en el ego herido de La red social, película que necesita a su propia Julia para ganar lo que hasta hace una semana parecía suyo. El filme de David Fincher sobre el nacimiento de Facebook llevaba las de ganar, la misma carrera que La lista de Schindler, No es país para viejos o En terreno vedado quedándose con todos los premios a su paso. Y todos sabemos cómo acabaron esas cintas, encumbradas en el Olimpo de Hollywood. Hasta el pasado fin de semana cuando de forma inesperada cambió su suerte. El Sindicato de Productores eligió El discurso del rey como ganadora y la cinta británica barrió para casa en las candidaturas a los premios BAFTA. Y ahora el filme sobre la lucha del monarca británico George VI contra la tartamudez domina entre los candidatos al Oscar, con 12 candidaturas, mientras que La red social se marchita con 8. Incluso Valor de Ley cuenta con más candidaturas, un total de diez, cuando los Globos de Oro ni se acordaron de ella. Se habla de viejos contra jóvenes y con razón dado que la media de edad de los académicos está cerca de los 60 y más en línea con el clasicismo de El discurso del rey que la trasgresión de La red social. Y la media de edad de los actores premiados con anterioridad está en los 44 años y entre ellas, en los 36, algo que puede bajar sensiblemente si este año se alza ganadora como mejor actriz Natalie Portman por Cisne Negro, la clara favorita.

Pero detrás de la elección de la Academia hay algo más serio como una batalla de reyes: Harvey Weinstein versus Scott Rudin. Este último salió horondo de los Globos de Oro con todos los premios conseguidos por La red social pero Weinstein escondía sus ases en la manga en esta lucha personal. Conocido por sus campañas de presión entre los académicos, tácticas que le ganan tantos acólitos (Kevin Smith, Matt Damon, Ben Affleck, Quentin Tarantino, Gwyneth Paltrow) como enemigos (¿alguien recuerda la cara de Steven Spielberg cuando Shakespeare enamorado le "robó" el cantado Oscar a la mejor película por Salvando al soldado Ryan?), Weinstein ha intensificado la presencia de El discurso del rey en todos los medios, con un Colin Firth afónico de tanta promoción y repartiendo de manera gratuita un DVD de más de 20 minutos del filme y su making of en Variety, una publicación que reciben los cerca de 6.000 miembros de la Academia además de todo aquel que es parte de esta industria.

Tampoco hay que tener pena por Scott Rudin, en control de su propio reino y que suma a los méritos de La red social los de Valor de ley, película que también lleva el sello de este poderoso señor de Hollywood. Un problema a la hora de decidir porqué película apuesta a la hora de gastarse los cuartos. Porque por bonitas que suenen las historias de la pequeña película que lo consigue, a la hora de la verdad el dinero manda. Campañas que cuestan una media de 5 millones de dólares por película para conseguir una estatuilla valorada en 500 dólares de fabrica. Y el orgullo de tenerla en casa, claro, además del prestigio. Aunque eso nunca queda claro. ¿Cuánto se habló el pasado año del "hito" de Katherine Bigelow y su Oscar a la mejor dirección con The Hurt Locker? La primera mujer y la única porque la candidatura de Winter's Bone y The Kids Are All Right no consiguió situar a sus realizadoras, Debra Granik y Lisa Cholodenko, respectivamente, en esa lista de hombres que forman Darren Aronofsky (Cisne negro), David O'Russell (The Fighter), Tom Hooper (El discurso del rey), David Fincher (La red social) y Joel y Ethan Coen (Valor de ley).