Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La ballena más famosa de la literatura

'Moby Dick', la novela de Herman Melville, describe el viaje de un joven en un ballenero cuyo capitán tiene ansias de venganza

EL PAÍS ha preguntado a 30 escritores qué cinco libros meterían en la maleta para las vacaciones. Cuáles serían sus lecturas de verano ¿El resultado? Hemos hecho una clasificación con los más citados y te los recomendaremos cada día en 'Tentaciones de Verano'. Estira la toalla, es hora de leer.

"Llamadme Ismael". Con estas palabras da comienzo la novela de aventuras Moby Dick (Planeta), la más famosa de Herman Melville y la más importante de su carrera. La novela narra la historia de un joven que se embarca en un ballenero, el Pequod. Su autoritario capitán, Ahab, sufrió un accidente con una ballena que le amputó una pierna. Obsesionado con vengarse de ella, la bautiza como Moby Dick y se lanza a darle caza junto a otros compañeros, entre ellos el protagonista: Ismael.

El escritor Manuel de Lope recomienda leer en vacaciones la historia del cachalote más famoso de la literatura moderna. Pero sugiere hacerlo con calma, "en un mes", para asimilarla y deleitarse con su riqueza. Más allá de ser una novela de aventuras, Moby Dick se trata, según la crítica, de uno de los libros más complicados de leer, debido a la complejidad de su lenguaje.

Herman Melville (Nueva York, 1819-1891) escribe sobre su propia experiencia, ya que viajó durante años como tripulante en diversos barcos, incluido un ballenero. También se inspiró en el caso de un barco ballenero de Nantucket (Massachusetts, Estados Unidos), que fue atacado por una ballena blanca. Esto le sirvió para dar forma a la aventura de Ismael, que una vez embarcado descubre que la verdadera intención de Ahab no es otra que la de dar caza a la famosa Moby Dick. El joven narra a modo de flashback cómo sobrevivió a los envites del animal, muchas veces comparado con el Leviatán de la Biblia.

Melville publicó esta novela en 1850, pero al igual que el resto de su obra pasó sin pena ni gloria y tuvieron que pasar muchos años antes de empezar a ser considerado uno de los grandes escritores del simbolismo americano. El autor recurre a la alegoría y los simbolismos para representar en Moby Dick la naturaleza que está fuera del alcance del hombre y en el capitán Ahab la ira y el empeño en conseguir un fin, una meta en su vida.

La novela está repleta de referencias a la biología, lo que le confiere un punto científico que dota de cierta complejidad al lenguaje en muchas ocasiones. Melville, gracias a su experiencia en el mar, detalla los tipos de cetáceos minuciosamente, así como las labores que desempeñan los tripulantes en el barco, incluso desde varias perspectivas. Además, la novela trata temas como la religión, la política y la venganza. Los personajes gozan de gran profundidad psicológica, pues como cualquier persona, dudan y se debaten entre las opciones que la vida les presenta y que pueden ser decisivas para ellos.

Una de las críticas más discutidas que se le han hecho a Moby Dick es el error que Melville comete en la narración al referirse a la ballena como un pez y no como un mamífero. El error es supuesto porque hay quienes defienden que el autor conocía la diferencia pero quiso dar así el toque de ignorancia a su protagonista.

Moby Dick ha sido llevada al cine en varias ocasiones. No obstante, la película más conocida es la versión de 1956, de John Huston, protagonizada por Gregory Peck. Como anécdota, los exteriores fueron rodados en aguas de Gran Canaria. En estas aguas, además, bucean a gran profundidad cachalotes como el que se describe en el libro.

Hagan caso a Manuel de Lope y lean Moby Dick, porque como bien dice el escritor: "El verano es buen momento para leer novelas clásicas, aunque sólo sea para compensar la histeria de las vacaciones".

Moby Dick, Herman Melville (Planeta)

Otros libros de Herman Melville

Bartlevy, el escribiente (Espasa-Calpe)

Cuentos completos (Debolsillo)

Redburn: su primer viaje (Alba Editorial)

Benito Cereno (Valdemar)

Manuel de Lope: "Valle-Inclán me gusta por su valor literario y para conocer el país en el que nos movemos"

Manuel de Lope (Burgos, 1949) inició las carreras de Ingeniería de Telecomunicación y Ciencias Económicas en Madrid, estudios que no terminó. Exiliado por razones políticas, marchó a Francia en 1969 y residió también en Suiza e Inglaterra. Trabajó para un marchante de pintura y regresó a Madrid en 1993.

Cultiva el género narrativo, que en un principio fue experimental, para posteriormente pasar a temas más cotidianos. También ha trabajado en narrativa de viajes al estilo clásico del género. En 1998, recibió el Premio Primavera por Las Perlas Peregrinas.

Estas han sido sus sugerencias: "Recomendaría fervientemente Moby Dick (Planeta) y también La isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson (Valdemar), la primera para leerla en un mes y la segunda en un día. De Faulkner escogería Luz de agosto (Alfaguara). Y de los clásicos españoles El ruedo ibérico (Espasa- Calpe) o Las guerras carlistas (Espasa- Calpe) de Valle-Inclán, por su valor literario y por lo que tienen de conocer el país en el que nos movemos".

Más información