Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Necrológica:

Fallece el psiquiatra Carlos Castilla del Pino, investigador de la depresión y la incomunicación

Su defensa de la democracia durante el franquismo le valió el apodo de 'el psiquiatra rojo'.- Encabezó un movimiento científico e intelectual para humanizar el tratamiento del enfermo mental

El psiquiatra y ensayista Carlos Castilla del Pino ha fallecido esta madrugada a los 86 años en el Hospital San Juan de Dios de Córdoba como consecuencia de un cáncer, han informado fuentes de la familia. Académico de la lengua, destacó por su impulso de las investigaciones sobre la depresión y la incomunicacion humana, y por su lucha por la humanización del tratamiento de los enfermos mentales.

Nacido en San Roque (Cádiz) en 1922, Carlos Castilla del Pino, nombrado Hijo Predilecto de Andalucía en 1985 y académico de la Lengua, donde ocupaba el sillón "Q", es autor de numerosos ensayos e investigaciones relacionados con la neuropsiquiatría, además de dos novelas -Discurso de Onofre (1977) y La alacena tapiada (1991)-. Había intervenido en importantes congresos nacionales e internacionales de psiquiatría hasta fechas recientes.

Cursó en Madrid la carrera de Medicina, y sus comienzos estuvieron vinculados al doctor López-Ibor y los departamentos de Neuropsiquiatría, en el Hospital Provincial de Madrid, y de Neuropatología, en el Instituto Cajal. Sin embargo, fue en Córdoba donde desarrolló la mayor parte de su carrera profesional. Desde 1949 y hasta su jubilación, en 1987, fue jefe de los Servicios Provinciales de Psiquiatría e Higiene Mental de esa ciudad y por sus consultas pasaron más de cien mil pacientes.

Un "andaluz universal"

Durante el franquismo, el científico fue conocido como el psiquiatra rojo por su defensa de la democracia y por haber sido el adalid en España de un movimiento clínico e intelectual que luchó por humanizar el tratamiento del enfermo mental. Por motivos políticos no pudo obtener en 1960 la cátedra de Psiquiatría y tuvo que esperar hasta 1983 para que le concedieran la cátedra extraordinaria de Psiquiatría y Dinámica Social en la Facultad de Medicina de Córdoba.

Militó en el PCE hasta 1980. En 1993 fue uno de los firmantes de un manifiesto en favor de Felipe González y, en 1996, de otro contra la inclusión de José Barrionuevo en la lista de candidatos a las elecciones generales de ese año.

En los últimos años desempeñó su labor investigadora en la Fundación Aula Castilla del Pino, creada en 1993 con el objetivo de promocionar la psiquiatría y asumir las funciones del Instituto de Investigación Psicopatológica.

Castilla del Pino es autor de numerosos ensayos, entre ellos Un estudio sobre la depresión. Fundamentos de Antropología dialéctica, Dialéctica de la persona, dialéctica de la situación, La alienación de la mujer, La culpa, Sexualidad y represión, Introducción al masoquismo, Teoría de la alucinación y El delirio, un error necesario, galardonado con el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos de 1998.

Cuatro veces candidato al Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales (1988, 1989, 1990 y 1991) y doctor honoris causa por varias universidades españolas y extranjeras, el ensayista fue distinguido con los Premios Comillas de Biografía, Autobiografía y Memorias (1996) por Pretérito imperfecto; el Internacional de Ensayo Jovellanos (1998) por El delirio, un error necesario; el María Zambrano de Cultura (2000); y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid (2002).

El Ayuntamiento de San Roque ha decretado tres días de luto oficial por su muerte. El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, ha lamentado la "irreparable pérdida" que supone el fallecimiento de Castilla del Pino al haber sido "un brillante ejemplo a seguir de andaluz universal".

"Fomentador de conocimientos"

Fue el pasado jueves cuando Castilla del Pino "acudió a despedirse" a la RAE sabiendo "que le quedaba poco tiempo", ha indicado su director, Víctor García de la Concha, quien ha destacado la figura "descollante" de su compañero, tanto como médico y escritor como por su preparación humanística. Otro de sus colegas, el psicólogo José Luis Pinillos, ha precisado que Castilla del Pino jugó un papel esencial en la Transición porque "entró en la conciencia de la gente para explicarles lo que estaba ocurriendo".

El catedrático de Psiquiatría de la Universidad del País Vasco, José Guimón, ha resaltado la aportación de Castilla del Pino como "maestro de una generación de psiquiatras muy numerosa e importante en España porque tenía como motivo vital la enseñanza de la psiquiatría". Por su parte, el catedrático de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y director del Instituto de Atención Psiquiátrica del Hospital del Mar, Antoni Bulbena, ha calificado a su compañero de profesión de "fomentador de conocimientos", que "aglutinaba todo aquello que significa ser un maestro".

Y es que la labor realizada durante su vida profesional ha dejado una honda huella entre sus colegas ya que, entre otras cuestiones, fue "pionero" al introducir en España temas como el feminismo, el psicoanálisis o el marxismo aplicados a una perspectiva sociológica, según ha explicado el psiquiatra y secretario de la fundación Carlos Castilla del Pino, José María Valls. También ha valorado su aportación el presidente del Colegio de Médicos de Córdoba, que ha manifestado que la muerte del doctor "la van a sentir muchos médicos y profesionales de la psiquiatría, que han bebido de esa fuente única e irrepetible".