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Madrid eleva de 100.000 euros a tres millones la partida para sacrificar a más de 11.000 cotorras

El plan para reducir en un 90% la población de estas dos especies invasoras empezará el próximo octubre y durará 23 meses

Varias cotorras en la Casa de Campo de Madrid. En vídeo, guerra contra la cotorra argentina.

El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha el plan para eliminar a más de 11.000 ejemplares de cotorras argentinas y de Kramer. La medida se anunció en octubre del año pasado y se pondrá en marcha justo 12 meses después: en octubre de 2020, con una duración de 23 meses y un coste de casi tres millones de euros. Cuando se anunció, se iban a invertir apenas 100.000 euros en el exterminio de estas aves, entre seis y ocho euros por cotorra. Ahora, sale a unos 272 por cabeza.

El portavoz socialista en Medio Ambiente, Alfredo González, ha calificado de "disparatado" el coste del plan actual y ha recordado que en 2017, dentro de la Mesa del Árbol, se rechazó un plan con un coste de 50 euros por ejemplar al considerarse excesivamente caro. A su juicio, anunciar ahora una cifra 30 veces mayor refleja "o la improvisación de entones o lo disparatado de ahora".

Preguntada al respecto, una portavoz del área de Medio Ambiente y Movilidad alega que eran cálculos preliminares y que al presupuesto actual se ha llegado tras realizar un estudio con expertos de SEO Birdlife y de la Comunidad de Madrid. Además, la primera cifra contemplaba "la eliminación de las cotorras de la forma más barata". Sin embargo, "ahora se han establecido unos sistemas técnico-científicos menos dolorosos y cruentos" y no solo contempla el sacrificio de los ejemplares, sino también el control de la población. Así, se llevarán a cabo las labores de captura, control de  puestas, apeo de nidos y retirada de restos, control biológico y veterinario y muerte de los individuos capturados.

Madrid eleva de 100.000 euros a tres millones la partida para sacrificar a más de 11.000 cotorras

A Juan Carlos del Moral, biólogo responsable del área de Ciencia Ciudadana de SEO/BirdLife, no le gusta hablar de erradicación de las cotorras sino de "retirada de la libertad". Del Moral considera la cifra de tres millones "importante y generosa" y espera que, con semejante cuantía, se pueda avanzar mucho en la contención de la plaga. SEO/BirdLife recuerda que elaboró en 2015 un censo nacional de estas dos especies que "trasladó a las autoridades para que tomaran medidas", ya que la Ley de Biodiversidad establece que las especies invasoras se tienen que erradicar.

El experto considera que es "realmente complicado" darles caza, ya que la población es enorme y está muy expandida. "Hay unos 3.000 nidos por todo Madrid y están desde en fincas particulares a recintos militares, zonas poco frecuentadas o los grandes parques más concurridos", explica, por lo que se teme que serán "muy difíciles de capturar". Además, son unos animales "tremendamente listos y sociales y se avisan entre ellos, por lo que se si captura a uno de una bandada ya no se logrará cazar a otro en semanas". Hay que usar, según Del Moral, distintos tipos de trampeo y algunas, como las que viven en la Castellana, ni siquiera bajan al suelo a alimentarse. 

El equipo de gobierno, que acusa  a la anterior Corporación de haber hecho "caso omiso" a un informe de la Dirección General de Gestión de Agua y Zonas Verdes en el que se consideraba urgente tomar medidas, publicó el pasado viernes el anuncio para la licitación del contrato, que se adjudicará una empresa privada. Dicho contrato contempla reducir en un 90% la población de cotorras en libertad de las dos especies de aves exóticas hasta quedarse en unos 1.300 ejemplares, una cifra que se mantendrá estable controlando la población. En 2005, había apenas 1.700 de estas aves en Madrid; el año pasado, su número se estimaba en 13.000. Medio Ambiente explica que su crecimiento es exponencial: en los últimos tres años han aumentado un 33%. 

Estas aves exóticas importadas son un grave problema, ya que amenazan a la fauna autóctona, por ejemplo a los gorriones; transmiten enfermedades a otras aves o a humanos; y sus nidos se consideran un "riesgo para la integridad y la vida de las personas" porque pesan mucho —lo normal, entre 40 y 50 kilos, pero pueden llegar a 200—. Hasta el momento, los nidos no han afectado a personas, aunque sí se han roto "ramas de gran envergadura" por el peso.

Según el Ayuntamiento, los distritos con más cotorras son Carabanchel (2.547), Moncloa-Aravaca (2.298) y Latina (2.229). Entre los tres, en el eje oeste-suroeste, reúnen casi un 54,5% de la población madrileña. Se instalan en los árboles de la familia de las pinaceas (81%) mayoritariamente cedros y en menor medida pinos, seguidos de árboles caducifolios (6%) sobre todo plátanos. 

Al tratarse de una especie exótica invasora, los ejemplares capturados no pueden ser reintroducidos al medio natural, recuerda Medio Ambiente, por lo que su destino es "el sacrificio". ¿Cómo? No se sabe, ya que el Ayuntamiento deja en manos de la adjudicataria el modo de hacerlo. Al respecto, Medio Ambiente subraya que "el eutanasiado ético de los animales se llevará a cabo por métodos que no contravengan la normativa sobre bienestar animal. La empresa adjudicataria deberá establecer un plan de gestión de capturas".

Para el portavoz socialista, no es admisible: "El Ayuntamiento está haciendo dejación de responsabilidades porque su deber es garantizar el cumplimiento de las normas de sacrificio ético y bienestar animal". El concejal entiende que "no se puede dejar un tema tan serio a la declaración de una empresa a la que no se le va a poder controlar in situ. El Ayuntamiento es quien debe fijar los criterios". De no hacerse así, "es posible que la empresa elija el método más barato, aunque se incumpla la normativa".

Sí que detalla cómo se llevarán a cabo las capturas: se atrapará a los adultos en sus nidos durante la noche y se usarán redes abatibles, cañones lanza redes y jaulas. Además, se retirarán los pollos y los nidos y se hará una manipulación de puestas de huevos —se esterilizan inyectando aire u otras sustancias no tóxicas para eliminar el embrión porque si se retiran los huevos sin más, la hembra vuelve a ponerlos, pero si se matan, sigue incubándolos y no pone más—.

En Madrid viven la mitad de las cotorras de España

En el censo nacional realizado por SEO/BirdLife en 2015, se calculaban en 18.980-21.455 los ejemplares de ambas aves en toda España. Las comunidades con mayor población son Madrid en primer lugar, seguida de Cataluña, con 7.248-8.193 y 6.891-7.792 respectivamente. En el censo realizado en 2019 en el municipio de Madrid se localizan 4.408 nidos y su población se estimó entre 11.154 y 12.975 ejemplares, lo que supondría casi un 50% de la población nacional según la cifra obtenida a escala estatal.

La invasión tiene su origen en la moda de la década de los ochenta y noventa de comprarlas como animales de compañía. En 2005, la UE prohibió la importación de aves silvestres tras detectarse casos de gripe aviar y en 2013, el Gobierno español prohibió además la tenencia y la venta de las dos especies de cotorra, aunque los ejemplares procedieran de la cría en cautividad. Pero ya era demasiado tarde. Pero desde 1986, primer año en el que hay registros oficiales, hasta 2015, España importó legalmente más de un millón de loros. Una vez en suelo español, las cotorras aprendían a abrir sus jaulas y se escapaban o eran liberadas por sus dueños, ante el griterío que organizan. Tienen una vida de 20 años en cautividad y se reproducen rápidamente (entre seis y ocho huevos al año).

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