Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La huelga estudiantil pincha en su primera semana

El foco de las protestas juveniles se centra en la acampada de plaza Univeristat

huelga estudiantil barcelona
Acampada de Plaza Universidad

La huelga estudiantil indefinida, que arrancó en las universidades el pasado martes para protestar por la sentencia del procés, ha pinchado en su primera semana y la normalidad se ha impuesto en todas las universidades catalanas. El Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC) defiende que la huelga ha servido para ganar “pequeñas batallas”, como flexibilizar la evaluación en todos los centros o posponer actividad obligatoria para poder compaginar las clases con las protestas.

“Es difícil seguir con el ritmo de movilización de las primeras semanas. Entonces, nadie se esperaba el nivel de movilización que ha habido en las calles. Eso ha ido decayendo pero valoramos cómo gente que no estaba movilizada se está organizando en sus barrios y en sus facultades”, reconoce Marina Sabaté, portavoz del SEPC. Los estudiantes han sido la punta de lanza de las protestas tras la sentencia del procés. Con sus movilizaciones y encierros en las facultades, bloqueando el acceso a las aulas, los jóvenes consiguieron que las universidades cediesen a sus demandas y aplazasen actividad evaluable.

Sin embargo, la movilización ha ido perdiendo peso. Y para muestra, un botón: el martes 29 de octubre, algunos estudiantes se encerraron en la Pompeu y lograron que el rectorado claudicase y flexibilizase la evaluación para poder compaginar las clases con las propuestas. Sin embargo, al día siguiente, segundo día de huelga indefinida, la presencia en las aulas fue de entre el 90% y el 100%. Tampoco se ha registrado ningún otro incidente en los campus catalanes. “Algún día puntual, sobre todo al principio, sí que se notó una relativa bajada de la asistencia a clase. Pero la huelga indefinida no tiene, ni mucho menos, el apoyo de la mayoría de alumnos”, explica el decano de la facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, Toni Trilla.

Sobre los jóvenes que se han acogido a los sistemas más flexibles de evaluación, las universidades todavía no tienen cifras. Aunque las fuentes consultadas coinciden en que se prevé una adhesión muy minoritaria.

El foco de las protestas se encuentra ahora en la acampada de la plaza Universitat. Unas 500 tiendas ocupan la explanada y un tramo de la Gran Via, que permanece cortada. “En los últimos dos días ha aumentado mucho la acampada. Calculamos que dormimos más de un millar de jóvenes y durante el día más de 3.000 personas vienen a las actividades programadas”, explica Quim, uno de los portavoces de la Acampada Plaza Universitat.

El edificio histórico de la UB será el próximo domingo uno de los colegios electorales. La Junta Electoral de Barcelona rechazó la petición de Ciudadanos de desalojar la protesta, pero alertó a los campistas de que la zona del colegio electoral debe hallarse “libre y expedito”. “Desde el primer día hemos dejado el carril más cercano a la universidad totalmente libre. Además tenemos un grupo encargado del servicio de orden”, destaca Quim. La Junta Electoral también remarcó que el domingo, la zona debe estar libre de símbolos políticos o reivindicaciones. No hay demasiadas. Hay esteladers, coronas tachadas e incluso alguna bandera republicana. Quim insiste: “Nuestros objetivos son claros: Amnistía, autodeterminación y un futuro digno”.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información