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Barcelona combate la entrada de coches disparando el precio del aparcamiento

La alcaldesa quiere multiplicar por cuatro la tasa de las terrazas en el centro

Un vigilante de parquímetro en Barcelona.
Un vigilante de parquímetro en Barcelona.

El aviso del gobierno de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, respecto a una subida generalizada de impuestos se cumple. La propuesta de Ordenanzas Fiscales que se votará el próximo martes es toda una declaración de guerra a los coches, con subidas en el aparcamiento para disuadir que entren o se muevan por dentro de la ciudad. Los residentes tampoco se libran, y el área verde dejará de ser gratis (costará cuatro euros al mes). Además, se eliminan bonificaciones y pagará todo el mundo (los coches contaminantes, más), y se dispara la grúa. Pero la mayor subida se la llevan las terrazas de los bares: la tasa por mesa se cuadruplica en el centro. El ejecutivo estima que los cambios propuestos tendrán un impacto de 82 millones de euros más en las arcas municipales.

Los dos titulares del proyecto de ordenanzas son fiscalidad ambiental y por el uso intensivo del espacio público, un bien tan escaso como disputado en Barcelona. En el capítulo del aparcamiento en la calle, los residentes, que desde 2011 si no tenían multas no pagaban nada, volverán a pagar un euro a la semana, y también en agosto.

Y para desincentivar el estacionamiento en la calle de los no residentes, se suben los precios, incluso por encima de los que cuesta el aparcamiento subterráneo, y las tarifas irán condicionadas a lo que contaminen los coches. En el cuadro tarifario aparecen subidas de más del 50% en el caso del área verde para no residentes (un máximo de 4,25 euros la hora, con un límite de dos horas, para los coches más contaminantes en las zonas más céntricas). Los coches de cero emisiones no pagarán nada, los que tienen etiqueta ambiental ECO, pagarán las tarifas actuales... pero el resto, verá el precio aumentado. Salvo los integrantes de gremios, como los comerciales. Además, se elimina la gratuidad de la franja de mediodía, de dos a cuatro de la tarde.

Y por si a alguien se le ocurre aparcar donde no toca, la grúa se dispara un 17%: retirar un coche pasará de costar 147 euros a 173, para cubrir el 95% del coste de la grúa. También se prevé incrementar el 10% la indisciplina por aparcar en aceras y zonas peatonales. Otro impuesto que sube es la tasa de alcantarillado, para pasar de cubrir el 33% de los costes al 75% (el consistorio no concreta el coste por contribuyente y año).

Pero la madre de todas las subidas se aplicará a los restauradores que tienen terraza. A partir de un estudio de tarifas de otras ciudades europeas, el Ayuntamiento ha hecho una reclasificación de zonas y calles: en función de lo céntricas que son, se divide la ciudad en cinco zonas... y los precios se disparan. La mayor subida la registra el coste por mesa y día en el meollo de la ciudad: Rambla, plaza de Catalunya y paseo de Gràcia. Una mesa y cuatro sillas que ocupen nueve metros cuadrados pasarán de pagar 124 euros al mes a 527: le saldrá al restaurador a 17 euros al día. En buena parte del Eixample el coste por mesa y mes oscilará entre 108 y 208 euros; y la tarifa más barata será de 27 euros al mes por mesa (un euro mesa y día, aproximadamente).

Sube el IBI

Las ordenanzas fiscales de 2020 también contemplan una subida media del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) del 5,46%, porque se adecua a la revisión de los valores catastrales de 2017. Sube hasta el 4% el impuesto sobre construcciones y obras (estaba en el 3,3%) y se extiende la bonificación de aprovechamiento de la energía solar a los edificios no residenciales. Por último, para incentivar la actividad empresarial en la ciudad se elimina la tasa de actividad económica.

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