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Las adhesiones al consejo creado por Puigdemont en Waterloo se estancan

Los inscritos no superan los 60.000, muy lejos del millón previsto por el expresidente catalán

Puigdemont interviene ante los medios en la denominada Casa de la República de Waterloo, este sábado.
Puigdemont interviene ante los medios en la denominada Casa de la República de Waterloo, este sábado.

Carles Puigdemont no logra movilizar a sus simpatizantes en torno a su proyecto exterior. El número de inscritos al llamado Consell de la República, el organismo con el que el expresidente de la Generalitat busca preparar la república catalana desde Bélgica, sigue lejos de las previsiones de sus promotores. La cifra se ha estancado desde comienzos de año. En sus primeros dos meses de actividad, los donantes registrados superaron los 50.000, a razón de casi un millar al día. Dos meses después, todavía no se ha superado la barrera de los 60.000, muy lejos del millón que se fijaron como objetivo en su nacimiento, y su avance se ha ralentizado hasta superar a duras penas el centenar diario. Cada uno de ellos abona un mínimo de 10 euros, con lo que la cantidad recaudada por el independentismo para sus actividades en Bélgica ronda los 600.000 euros.

El expresidente no considera esa evolución un fracaso, al menos públicamente. Y atribuyó la falta de apoyos a razones exógenas. "Estamos en un proceso inicial en el que hemos superado dificultades técnicas y más de 70.000 ataques informáticos", excusó. Este sábado, Puigdemont se rodeó de los mandos del Consell en su primera reunión presencial tras varios intercambios vía Internet. Sus integrantes, entre ellos los exconsejeros huidos Lluís Puig y Toni Comín, esbozaron juntos el plan de acción hacia la independencia, con dos conexiones con el presidente catalán, Quim Torra, y el presidente del denominado consejo asesor, Lluís Llach.

La explicación de Puigdemont sobre ese documento fue vaga. Dijo que todavía no hay un calendario definido para presentar el plan, una hoja de ruta hacia la independencia concebida en Waterloo, y admitió que puede haber cierta desorientación entre el independentismo sobre los próximos pasos. "La sociedad catalana espera que le contemos la continuación de lo que hemos hecho hasta ahora. Hay que darle una respuesta concreta de cómo culminamos ese proceso de la independencia, es una tarea que el Consell puede asumir", afirmó.

"Si Arrimadas quiere decirme algo, que me lo diga a la cara"

Puigdemont compareció ante la puerta de la llamada Casa de la República solo 24 horas antes de la anunciada visita de Inés Arrimadas. La líder de Ciudadanos en Cataluña planea intervenir ante los medios de comunicación frente a la casa para escenificar la ficción de las instituciones paralelas creadas por el independentismo. El expresidente catalán dejó entrever que no planea salir a su encuentro "si lo que quiere es hacer un show mediático como hizo en mi pueblo natal", pero reiteró su invitación a reunirse con Arrimadas. "Si realmente quiere debatir y decirme algo, lo tiene muy fácil, que entre y me lo diga a la cara", exhortó. "Si hace más de 1.300 kilómetros, que haga unos diez metros más y entre aquí, porque la vamos a tratar como corresponde a la jefa de la oposición del Parlamento de Cataluña. Me parece un poco raro que no cubra los últimos metros para entrar en una casa cuando sabe que tiene las puertas abiertas", insistió.

Ciudadanos ya ha rechazado ese ofrecimiento, con lo que utilizará la fotografía de su líder ante la mansión de Puigdemont como elemento movilizador en un entorno preelectoral sobre el que planea con fuerza el asunto catalán en pleno juicio a los líderes del procés. La idea es que Arrimadas, próxima número uno en la lista por Barcelona al Congreso de los Diputados, ponga rumbo a Bruselas tras su intervención en Waterloo, y participe en la capital belga en un acto del partido en un hotel.

Queja ante la defensora del pueblo por el veto de Tajani

Carles Puigdemont también se refirió a la queja formal que ha presentado ante la Defensora del Pueblo Europeo, Emily O'Reilly, contra la decisión del presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, de no autorizar el acto en el que estaba previsto que participara el pasado lunes junto al presidente de la Generalitat, Quim Torra. El objetivo de Puigdemont es que la defensora concluya que Tajani incumplió los principios de la UE. "Vulnerar un derecho fundamental como la libertad de expresión en una sede parlamentaria no puede quedar así. La defensora tiene material para pedir explicaciones a Tajani. Una medida tan drástica como cerrar las puertas del Parlamento a un ciudadano europeo y a un presidente de una institución europea contrasta con la permisividad en otros ámbitos", reprochó.

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