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ERC y el PDeCAT difieren sobre el aumento del IRPF en el tramo alto

Los dos socios del Govern discrepan sobre el aumento de la presión fiscal que reclaman los comunes para lograr más recursos en los Presupuestos

Esquerra y el PDeCAT mostraron ayer sus diferencias sobre la postura de Catalunya en Comú para aprobar las cuentas. Los comunes quieren que el gasto social aumente en 1.700 millones y que se logren más ingresos aumentando dos puntos el IRPF a partir de 90.000 euros. El PDeCAT avisó que su línea roja es no subir la presión fiscal “especialmente a las clases medias”. ERC no rechaza la medida pero dejó entrever que no hay acuerdo en el seno del Govern.

La política fiscal y la definición sobre quién pertenece a la clase media será el caballo de batalla para aprobar los Presupuestos. Los comunes ya avisaron la semana pasada al Govern que no vaya a buscaros si no quiere afrontar una reforma en serio. En una comparecencia en el Parlament, Jessica Albiach, líder de los comunes en la Cámara, y el diputado David Cid pidieron al Govern que deje de bloquear las cuentas y lamentaron que ya “va tarde” en afrontar la negociación. Su plan es lograr una inversión social de 1.700 millones de euros a través de tres vías: Un tercio procedería de las aportaciones del Estado —bloqueadas, sin embargo, por el frenazo a los Presupuestos— y los otros dos a través de reformas fiscales.

La primera de éstas medida pasaría por subir el IRPF a las rentas a partir de 90.000 euros —pasarían a tributar un 23,5%— y el tipo máximo del 25,5% a partir de 120.000. “Solo afectaría a un 2% de los ciudadanos”, dijo Cid. El diputado abundó que la reforma del impuesto de sucesiones y donaciones solo tendría un impacto en el 2% de las herencias. Ahora mismo, quien recibe un piso con valor catastral de 500.000 euros y una herencia en metálico de 170.000 no paga nada. La tercera vía de ingresos sería que el Govern desarrolle la ley de Medio Ambiente y aplique la tasa de vehículos contaminantes. La norma fue recurrida ante el Tribunal Constitucional, que levantó la suspensión.

David Bonvehí, presidente del PDeCAT, mostró su confianza en Junts per Catalunya y al Govern para negociar pero apuntó que la “línea roja” para conseguir nuevos apoyos es que no se aumente la presión fiscal a los ciudadanos, “sobre todo a las clases medias”. “El IRPF ya presiona suficiente en Cataluña y esperamos que los Presupuestos no vayan en ese sentido”, dijo. Sin embargo, Marta Vilalta, portavoz de ERC, eludió posicionarse claramente pero sí que apuntó que comparten “algunas” de las reivindicaciones fiscales de los comunes aunque recordó que ese punto deberá consensuarse en el seno del Gobierno. “No es que haya acuerdo: es que se está trabajado”, afirmó.

La propuesta de Albiach es bastante más moderada que la que planteó sin éxito la CUP en 2016 al querer fijar el listón del aumento del IRPF a partir de 60.000 euros además de crear un impuesto de patrimonio. “No somos ingenuos. Esto no es una carta a los Reyes Magos. La fiscalidad no es un fin en sí mismo pero hay margen”, insistió Cid.

Los comunes plantean un decálogo coincidiendo con la semana de huelga de los funcionarios, que arrancó ayer con el paro de los médicos. El documento contempla aumentar la plantilla con 850 médicos y contratar a 250 bomberos y 750 mossos; y la devolución de la paga de 2013 y 2014 en este 2019 y 2020; crear 3.500 plazas en residencias; aprobar que se destine el 30% de pisos nuevos a vivienda social; congelar las tarifas de transporte y “planificar la reversión de conciertos educativos”.

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