Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Crece hasta el 40% la recogida selectiva de basura en Cataluña

La Generalitat quiere premiar a las familias que mejor separen los residuos

Un operario de la recogida de basura trabajando en Barcelona.
Un operario de la recogida de basura trabajando en Barcelona.

Los catalanes separan cada vez más los residuos. El año pasado, el 40% de los residuos municipales que se generan en Cataluña se recogió de forma selectiva, un porcentaje que supone un notable salto en positivo: del 7% respecto a 2016. En total, la basura separada suma 1,5 millones de toneladas, explicó ayer el director de la Agencia de Residuos, Josep Maria Tost. Los catalanes generan de media 509 kilos de basura al año, algo por encima de la media europea.

En kilos por habitante el balance de 2017 arroja un ligero aumento respecto al año anterior (3,3%), pero en la Agencia de Residuos de la Generalitat interpretan que crece por la mejora económica. Aunque, apuntan el crecimiento fue menor al del producto interior bruto. Lo celebran, pues y apuntan a que los ciudadanos tienden a un modelo de producción y consumo “más sostenible”.

Así, Tost se mostró satisfecho por el salto en el reciclaje, sobre todo cuando el año anterior había caído un ligerísimo 0,5%. Por ciudades, Barcelona está por debajo de la media catalana en separación de basura, con un 36%. En cambio, Girona gana al resto de capitales de provincia, y recicla selectivamente el 49% de los residuos. El porcentaje en Lleida es del 31,4 % y en Tarragona del 30,8%.

La Generalitat atribuye la cifra de aumento de la recogida selectiva a las campañas de sensibilización o al incremento de la dotación de las ayudas en los entes locales para el fomento de la separación de los residuos municipales. Además, todas las fracciones ordinarias que se recogen de forma selectiva han crecido, siendo el papel y el cartón el que lo ha hecho más (12,3%), seguida del vidrio (10%), de los envases ligeros (4,7 %) y la orgánica (2%).

El director de la Agencia de Residuos remarcó, con todo, que es necesario aplicar las medidas que permitan conseguir el objetivo de la Generalitat de llegar al 60% de recogida selectiva en 2020, “mejorando y evolucionando los sistemas, buscando la máxima eficiencia”. En este sentido, Tost explicó que en otoño, la Generalitat pondrá en marcha los trabajos de elaboración de la nueva Ley de residuos y recursos, con el objetivo de que el texto entre a debate en el Parlament en primavera de 2019.

Una de las claves de la nueva Ley será la “individualización de la tasa”, que consistirá en que cada ciudadano “pague en función de los residuos que genere”. Para calcularlo habrá que emplear tecnología que permita identificar los residuos, como ya ha dicho que pretende hacer, a la larga, la ciudad de Barcelona. Se podrán aplicar así, descuentos en la tasa municipal de residuos, por ejemplo.

En este sentido, Tost pidió ayer “máxima colaboración ciudadana”. El próximo mandato, a partir de las elecciones municipales de mayo de 2019, “será clave” para trabajar con las grandes ciudades, ya que “es donde hay más población y más toneladas de residuos”, apuntó el director general. Tost afirmó que es en las grandes ciudades donde más margen hay para crecer en resultados y recordó que en municipios pequeños se llega a separar hasta el 85% de la basura.

Más información