Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una alternativa a la amniocentesis menos invasiva

El Hospital Universitario de Basurto y el centro vasco de transfusiones y tejidos humanos, han avanzado en la detección del Rh fetal

Unidad Genética de Basurto.
Unidad Genética de Basurto.

Los nueve meses de embarazo son una etapa ilusionante pero plagada de interrogantes y no exenta de riesgos. Las visitas a la consulta son parte de la rutina de la gestante, pero afinar en el diagnóstico no siempre es sencillo. La única manera de obtener células fetales para su posterior análisis genético es la amniocentesis o la biopsia corial. Técnicas ambas invasivas, y con peligro de aborto involuntario. Investigadoras de Osakidetza, del Hospital Universitario de Basurto y del centro vasco de transfusiones y tejidos humanos, han avanzado en la detección del Rh fetal en el torrente sanguíneo materno, en etapas muy tempranas del embarazo, con el fin de determinar posibles incompatibilidades.

Es el siguiente paso cuando el test de Coombs detecta que el sistema inmunológico de la madre está generando anticuerpos para destruir las células sanguíneas del feto, porque le resultan extrañas. Anticiparse es clave para hacer el seguimiento del embarazo. “Ha sido muy gratificante porque estamos obteniendo unos resultados prometedores”, explica María García Barcina, responsable de la Unidad de Genética de Basurto. Aquí también ha influido la inmigración.

“Antes el Rh era más homogéneo y el genotipo que controla esta expresión estaba más limitado. Hemos hecho una ampliación para diagnosticar los Rh de la mayoría de las poblaciones residentes en Euskadi, para cubrir todo el espectro de posibilidades que pueden ocurrir en este gen”, concreta. Estos avances son la “precuela” de otra investigación que consiguió once millones de fondos europeos para idear dos dispositivos basados en tecnología microfluídica capaces de detectar ciertas condiciones genéticas del feto a partir del plasma materno.

Una tecnología desarrollada de forma coordinada por un conglomerado de empresas, universidades y centros de investigación, liderados por IK4- Ikerlan. Angelab consiguió el premio como mejor proyecto de todos los financiados por el programa Horizonte 2020. Osakidetza se ha orientado hacia el Rh fetal. Otros subgrupos han utilizado esa misma tecnología para profundizar la detección del síndrome de Down o detectar enfermedades.