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El Ayuntamiento de Barcelona planea construir más vivienda de la prevista en el 22@

Colau ultima la revisión del plan de transformación de la zona industrial del Poblenou 18 años después de su aprobación

Uno de los mayores solares por construir en el 22@, entre las calles de Josep Pla, Marroc, Cristóbal de Moura y Puigcerdà.
Uno de los mayores solares por construir en el 22@, entre las calles de Josep Pla, Marroc, Cristóbal de Moura y Puigcerdà.

El 22@ está a punto de cumplir los 18. El plan de transformación urbana de la zona industrial del Poblenou de Barcelona (115 manzanas) se aprobó en julio del año 2000, y el Ayuntamiento ultima su revisión. Durante el último año y medio se han realizado, en paralelo, un proceso participativo con los vecinos (Repensem el 22@) y otro con expertos (la Comisión Ampliada). La fusión de los dos documentos de conclusiones determinará el futuro de la mitad del plan, cuya transformación está incompleta o bien no ha ni comenzado. Y si en algo hay consenso es en la necesidad de hacer más vivienda social de la prevista inicialmente: porque la ciudad vive una crisis habitacional y para hacer más atractivas las 70 hectáreas que falta construir.

La creación -no sin polémica, como la de algunos asentamientos- del 22@ como zona de mezcla entre actividad económica puntera, vivienda social, equipamientos y verde, se ha saldado con cifras abultadas. Se han urbanizado 15 kilómetros de calles, las empresas han pasado de 3.500 a casi 9.000, los trabajadores de 33.800 a 93.000. Pero de los 4.000 pisos proyectados no se ha llegado ni a la mitad. También la mayoría de los metros de equipamientos están por construir (no se ha llegado al 10%) y los de zonas verdes se han quedado por debajo del 40%.

Hay que abrir el parque de Nouvel

Además de aumentar la vivienda, una de las opiniones unánimes durante los procesos participativos sobre el futuro del 22@ es la necesidad de abrir el parque Central del Poblenou, que lleva la firma del arquitecto francés Jean Nouvel, autor de la torre Glòries. No se trataría tanto de derribar los muros vegetales con ojos de cristal que lo rodean, sino de abrirlo selectivamente, haciéndolo permeable en la calle de Pere IV y a Can Ricart.

Con el impulso inicial se desarrollaron los solares más próximos a la Torre Agbar y del lado mar de la Diagonal… Pero dos factores frenaron el plan: la crisis económica y la liquidación en el mandato de alcalde Xavier Trias de la sociedad del 22@ (junto a otras cinco empresas municipales). El actual gobierno de la alcaldesa Ada Colau llevaba en su programa la “reorientación” del plan “bajo una perspectiva social y comunitaria” y la entrada del PSC en el gobierno, donde se encargó durante un año y medio de la promoción económica, le dio un impulso. Las dos fuerzas defienden, además un liderazgo público del proyecto.

En materia de vivienda, el plan urbanístico 22@ prevé que del techo que se levante, el 90% se destine a actividad económica y el 10% a pisos de protección. Tanto el Ayuntamiento, como los vecinos del entorno y la asociación de empresarios del 22@ están de acuerdo en aumentar la proporción de vivienda. La discrepancia está en cuánta y si toda pública, como hasta ahora (lo que piden los vecinos, que recuerdan que en la Vila Olímpica, Diagonal Mar y el frente marítimo es todo vivienda libre); y en si se abre el planeamiento a la vivienda privada (de lo que son partidarios los empresarios de la asociación 22@Network). Incluso los propietarios del suelo, que no llegan a la veintena, están dispuestos a hacer más pisos de los previstos si les ayuda a atraer actividad económica, aseguran fuentes municipales.

Otra cuestión es cómo se amplía el porcentaje de vivienda, porque habrá que modificar el Plan General Metropolitano (PGM). Podría hacerse compensando a los promotores con más oficinas; aumentando el porcentaje de vivienda para que las parcelas terciarias resultaran más atractivas; o permitiendo un pequeño porcentaje de vivienda privada, explica el coordinador de la Comisión 22@, David Martínez, que también es director de Proyectos de la Fundación BIT Habitat, un intento de resucitar la antigua sociedad municipal. “Se trata de equilibrar el valor del suelo, si lo cambias tienes que garantizar que no pierda valor”, apunta. El reto es “hacerlo técnicamente posible, con el objetivo de hacer ciudad”, añade. Y llegar a tiempo logrando consenso político antes de fin de mandato, para poder aprobar la revisión antes de las elecciones.

La clave está, además, en el sector norte del 22@, de la Diagonal para arriba, donde se concentran las grandes bolsas de suelo. Lo bueno es que esta zona tiene nuevos proyectos que la hacen más atractiva que años atrás: La Escocesa (comprada por el Ayuntamiento para convertirla en un polo artístico), Ca l’Alier como centro de innovación urbana, la transformación de Pere IV y la de la calle de Cristóbal de Moura en eje cívico y verde.

El presidente de la asociación de empresas 22@Network, Xavier Monzó, subraya que el distrito es “un pacto entre vivir y trabajar” y prevé un aumento de 5.000 nuevos empleados al año en los próximos cuatro años. Monzó defiende la necesidad de contar con empresas “que jueguen en la liga global y la local”; de mejorar la movilidad en la zona norte “que está muy mal comunicada” y de hacer más vivienda, permitiendo la entrada de pisos de mercado libre en el planeamiento “para dinamizar las inversiones”.

Desde la Taula Eix Pere IV, Albert València, explica que la prioridad de las entidades vecinales es aumentar la proporción de “vivienda pública de alquiler” y que se preserven y se legalicen los núcleos y pasajes de casas bajas, que ahora están fuera de ordenación y son patrimonio sindical. También piden cambiar el nombre al plan, para que Poblenou tenga más protagonismo. Y que a nivel empresarial sea un “mix entre grandes empresas y economía social, cooperativa y de proximidad, que no sea un monocultivo de oficinas, como una City”.

Los 'padres' del 22@ piden que no se pierda el espíritu original

Un grupo de unos sesenta profesionales de la gestión pública, el urbanismo, arquitectos, economistas, abogados e ingenieros, y entre los que se encuentran algunos de los padres del 22@, expertos que trabajaban en el Ayuntamiento durante la gestación del plan o en su posterior desarrollo, han escrito un manifiesto de cuatro folios en el que se suman al debate sobre el futuro expresan dos grandes ideas. Una, que el 22@ necesita un nuevo impulso 18 años después de ser aprobado por unanimidad en el Ayuntamiento. Y dos, que se tenga una visión estratégica y no se pierda el espíritu original del proyecto, que tiene una vocación económica, aunque también abogan por incrementar la vivienda prevista. Los firmantes entienden que el plan es un modelo de éxito reconocido internacionalmente, que fue concebido hace 18 años y que desde entonces ha habido muchos cambios (en el sistema productivo, la concepción medioambiental y la sociedad), que debe enmarcarse en las políticas metropolitanas y que su liderazgo debe ser público y basado en un pacto entre la administración, las empresas, la academia y el entorno vecinal.