Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Metro reconoce dos nuevos casos de cáncer por amianto

Con estos son ya tres los trabajadores afecados por la enfermedad tras haber estado expuestos al mineral

El desamiantado de los trenes de Metro Madrid.
El desamiantado de los trenes de Metro Madrid.

El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) ha confirmado dos nuevos casos de enfermedad por contacto con amianto en dos empleados de Metro Madrid, uno del área de mantenimiento y otro de escaleras mecánicas. Con estos, son ya tres los trabajadores del suburbano afectados por la presencia de amianto en los trenes y en las estaciones de la red. Los tres han desarrollado cáncer. Dos de ellos están recibiendo quimio y un tercero está en activo y tiene la enfermedad controlada. Metro insiste en que no hay peligro para los viajeros

Entre los dos nuevos casos que ha confirmado el INSS, hay uno muy grave. El año pasado se le operó el corazón por complicaciones de la metástasis que le causó la abestosis que sufre. Más tarde le localizaron un tumor cerebral que le extirparon y tras un mes en reposo se le volvió a desarrollar un nuevo tumor cerebral. Trabajó muchos años en la reparación de las escaleras mecánicas del suburbano, “unos modelos que se retiraron hace mucho tiempo”, especifica un portavoz de Metro. “Actualmente no hay nada de amianto en las escaleras mecánicas de la red”, afirma el portavoz del suburbano.

El segundo caso recién reconocido es el de un trabajador que sigue en activo. Se le diagnosticó en 2016 cáncer de pulmón y tiene desde entonces la enfermedad controlada. “Dice que se fatiga más, pero no se encuentra mal”, dice un portavoz del sindicato Comisiones Obreras.

Con estos son ya tres los afectados por el amianto presente en la red de Metro. En noviembre de 2017 se le reconocía la enfermedad laboral a un primer empleado del suburbano. Desarrolló hace varios años cáncer de garganta y no fue hasta hace unos meses cuando le detectaron la presencia de las fibras de amianto en los pulmones. Está recibiendo tratamiento de quimio y radio. Este trabajador ya ha denunciado a Metro Madrid. Reclama una indemnización de 400.000 euros por la enfermedad que sufre a causa del contacto con este mineral altamente cancerígeno.

Los tres empleados empezaron a trabajar en el suburbano en los años setenta y ochenta. Metro anunció el mes pasado que retirará de entre 69 y 92 trenes las piezas eléctricas con amianto que contienen y que están actualmente encapsuladas. Los trenes afectados son de los primeros modelos de la serie 2.000 y 5.000, que circulan por las líneas 1, 9 y 6 de Metro Madrid. La empresa ya está llevando a cabo el desamiantado de los trenes afectados.

En total, Metro de Madrid invertirá 140 millones de euros para eliminar todo el amianto de la red, tanto del material móvil como en las estaciones y otras instalaciones.

Cocheras de la EMT

Ayer EL PAÍS adelantaba que la Inspección de Trabajo ha multado a la empresa concesionaria que estaba a cargo de las obras que la EMT había encargado para sus cocheras y que habría afectado a 322 trabajadores de la empresa municipal, pues estuvieron expuestos al amianto el año pasado tras taladrarse sus cubiertas.

El responsable de prevención del sindicato de Comisiones Obreras informa que fue en noviembre cuando tuvieron conocimiento de que en las cocheras de la EMT se estaba agujereando la cubierta. La llamada de un trabajador de la nave sur, alertó de que se estaban cortando con radiales la cubierta y a los trabajadores que estaban abajo de la misma les estaba cayendo encima polvo.

Tras poner en conocimiento de la Inspección de Trabajo y de recursos humanos lo sucedido se paralizaron las obras. Las medidas elaboradas a posteriori en el ambiente dieron negativo a la presencia de amianto, pero los análisis en los sedimentos o en el polvo en ambas naves dieron positivo en varios puntos. En la nave norte, en tres lugares distintos. Y en la nave sur, en cuatro sitios.

En total, 322 trabajadores de la EMT, tanto habituales como puntuales, habrían estado expuestos a las fibras. En la nave norte los trabajos habían empezado en septiembre. En la nave sur, en noviembre.

La Inspección de Trabajo califica la infracción de “muy grave” y ha impuesto una multa a la empresa concesionaria, que está elaborando “un análisis exhaustivo de las causas” y que presentarán alegaciones a la multa, de la que no quisieron revelar su cuantía.

La empresa decidió sobre la marcha cambiar el plan de actuación aprobado y acabó perforando sin permiso el amianto, lo que desprendió fibras que fueron inhaladas por los trabajadores. Por ahora no se han detectado fibras de amianto en ninguno.