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322 trabajadores afectados por amianto durante las obras de una cochera de la EMT

La empresa contratista no valoró los riesgos de la presencia del mineral, que inhaló todo el personal

Las cocheras de la EMT en Fuencarral-El Pardo afectadas.
Las cocheras de la EMT en Fuencarral-El Pardo afectadas.

Un total de 322 trabajadores de la EMT, sociedad que depende del Ayuntamiento de Madrid, así como los de un empresa contratista resultaron afectados por amianto tras haber inhalado fibras del mineral altamente cancerígeno durante el proceso de mejora de unas cubiertas de las cocheras de la EMT en Fuencarral, que se extendió durante diez meses de 2017. La Inspección de Trabajo califica la infracción de "muy grave", lo que conllevaría una elevada multa. La contratista decidió sobre la marcha cambiar el plan de actuación aprobado y acabó perforando sin permiso el amianto, lo que desprendió fibras que fueron inhaladas por los trabajadores. Ninguno ha desarrollado cáncer.

Durante unos trabajos de mejora de la cubierta de las cocheras de la Empresa Municipal de Transportes en febrero de 2017, la sociedad encargada de las obras, Elecnor SA, cambió el procedimiento de trabajo, "incumpliendo lo especificado en el proyecto de obra y ordenó la realización de taladros en las cubiertas de fibrocemento (o amianto) sin contar con la protección debida ni con el preceptivo plan de trabajo".

El técnico de prevención y los delegados del área tuvieron conocimiento del caso durante una visita a las obras de las cocheras el 7 de noviembre, en la que constataron que se habían realizado trabajos de manipulación en la cubierta, incumpliendo la prevención de riesgos. El servicio de Recursos Humanos de la EMT, siempre según el informe de la inspección fechado el 12 de abril de este año y al que ha tenido acceso EL PAÍS, no tuvo conocimiento de la perforación del techo hasta tres días más tarde, el 10 de noviembre, "en que se paralizaron cautelarmente los trabajos por requerimiento de la Inspección de Trabajo".

El proyecto de mejoras en las cubiertas del centro de operaciones de Fuencarral que presentó la contratista y que fue aprobado por la EMT, señalaba la posible existencia de fibrocemento en las cubiertas. Pero en los trabajos previstos no se adoptó ninguna medida especial ni se solicitó un plan de trabajo de desamiantado, pues no estaba previsto perforar o tocar el material. Sin embargo, después se cambió el procedimiento sobre la marcha y se manipuló el asbesto perforándolo, por lo que los trabajadores quedaron expuestos a "un riesgo muy grave de seguridad y de salud".

El caso de los convoyes de metro

En el caso de los trenes de Metro afectados por amianto, la Inspección de Trabajo le reconoció la enfermedad laboral por cáncer a un empleado del suburbano. La exposición al mineral del empleado de Metro Madrid fue sobre todo durante los años ochenta. El Consorcio de Transportes reconoció este año la presencia de amianto en una pieza interna de sus trenes que aparece entre el 3% y el 4% de su flota, así como en 64 estaciones de Metro. En marzo anunció que invertirá 140 millones para retirar todo el asbesto. En el caso de los convoyes se trata de los primeros modelos de las series 2.000 y 5.000, que circulan por las líneas 1, 9 y 6.

El amianto no es peligroso para los viajeros. Sí lo es para los trabajadores, si lo manipulan. Si se hace, hay que seguir un estricto protocolo de actuación con personal preparado para ello.

A los afectados se les ha aplicó un protocolo específico para trabajadores con amianto, y se les ha realizado Rayos X en el tórax por un radiólogo, así como pruebas diagnósticas respiratorias por un neumólogo. "Con posterioridad se le ha entregado los resultados a cada trabajador personalmente por tres médicos en los tres turnos de trabajo, explicándoles los riesgos y los hallazgos", recoge el informe del inspector del ministerio.

Los resultados por ahora son negativos para todos los trabajadores. No obstante, les repetirán las pruebas de acuerdo con el tiempo que marca el protocolo para evaluar la evolución "de los hallazgos posteriores y compararlos con las iniciales".

El inspector de trabajo recoge, además, en su informe la "peligrosidad" generada por la presencia de amianto, un agente cancerígeno. Todos los trabajadores, indica en su acta, "estuvieron expuestos a un riesgo muy grave e inminente de enfermedad profesional por partículas de amianto".

"La infracción", señala el documento, "implica una presunta violación del deber general del empresario en materia de prevención de riesgos laborales y el correlativo derecho de los trabajadores a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo".

Por ello, el inspector considera que estos hechos se "tipifican y califican como muy graves, grado medio" y pide que se determine un importe de multa teniendo "en cuenta la peligrosidad generada por la presencia de amianto, agente cancerígeno, los daños que puedan haberse producido por la inhalación de las fibras y el número de trabajadores afectados", que cuantifica en los citados 322.

Estos, indica el informe, "fueron todos los que estuvieron presentes en el taller [y estuvieron] expuestos al riesgo grave e inminente de enfermedad profesional por partículas de amianto".

El gerente de la EMT, Álvaro Fernández Heredia, reconoció en una comisión en diciembre de 2017 que el Ayuntamiento había "llevado a cabo un programa específico del Servicio de Salud Laboral de la EMT para informar a los trabajadores y hacer el seguimiento sanitario necesario". Reveló que se cerraron las naves y se limpiaron las herramientas, y que estaba efectuando una "investigación interna" para averiguar "responsabilidades".

El Consistorio que encabeza Manuela Carmena (Ahora Madrid) añadió este martes que la EMT espera el dictamen para "emprender las acciones legales oportunas contra Elecnor". Sostuvo que "se actuó con rapidez y eficacia poniendo la seguridad de los trabajadores por encima de todo". Una actitud, añadió, que "contrasta con la realizada en Metro por la Comunidad, que ha puesto en riesgo la salud de muchos trabajadores", en referencia al caso que afecta a determinados convoyes del metro que incluyen una pieza de amianto en la zona de tracción de los vagones.

Por su parte, Elecnor declaró este martes que está realizando "un análisis exhaustivo de las causas" y que presentarán alegaciones, ya que Trabajo les ha impuesto una multa de la que declinaron desvelar su cuantía.

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Fe de errores

En una versión anterior se recogía un error mecanográfico del inspector de trabajo, que decía que se constató que se había tocado la cubierta "el 7 de febrero" (cuando en realidad fue el 7 de noviembre) y que las obras se habían paralizado 10 meses después, cuando en realidad fue tres días después.

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