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Portazo definitivo del PSC a los presupuestos de Colau

Collboni anuncia que votará en contra de las cuentas por oponerse a la subida de transporte público

Jame Collboni (PSC) y Jaume Asens y Janet Sanz (BComú), en un momento del último Pleno.
Jame Collboni (PSC) y Jaume Asens y Janet Sanz (BComú), en un momento del último Pleno.

El líder socialista en el Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, anunció ayer que votará en contra de los presupuestos de Ada Colau. El PSC ya habían revelado que no votarían a favor y la duda era si se abstendrían. Con el no del PSC y Ciudadanos, Colau está en manos de las conversaciones in extremis con el PDeCAT, ERC y y el edil no adscrito Gerard Ardanuy. Los tres partidos que apoyan la aplicación del artículo 155, Ciudadanos, PSC y PP, acusaron a los comunes de negociar las cuentas con los independentistas a cambio de acuerdos en el Parlament.

Collboni anunció ayer el portazo a los presupuestos. “Ha incumplido la primera condición que le pusimos: que no subiera el precio del transporte público”, aseguró antes del inicio de la celebración de los Tres Tombs, en el barrio de Sant Andreu. El líder socialista en el Ayuntamiento consideró que la alcaldesa podría haber evitado la subida y criticó que no se hayan producido “nuevas inversiones” ni “mejoras en el transporte público” que la justifiquen.

Críticas del PP por el carril bici

El presidente del PP en el Ayuntamiento, Alberto Fernández, criticó a la alcaldesa Ada Colau por la implantación de los nuevos carriles bici, que tachó de “chapuza”. En un comunicado, alertó de que estos nuevos carriles son “fantasma por su escaso uso” y porque, a su juicio, provocan problemas de movilidad en la ciudad. Según el Consistorio, el 89% de la población tiene un carril bici a menos de 300 metros de su casa.

Pero Collboni, que salió del ejecutivo barcelonés por decisión de BComú tras el apoyo de los socialistas a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, fue más lejos al cargar contra Colau por las conversaciones sobre los presupuestos. “El diálogo y la negociación han brillado por su ausencia”, añadió Collboni. El concejal sostuvo que ese desinterés lo llevan a sospechar que Colau puede estar “negociando los presupuestos con los grupos independentistas” a cambio “de su apoyo en el Parlament de Cataluña”. “Los presupuestos se tienen que hacer en clave de ciudad, no pueden ser un cromo que se intercambie con los independentistas a cambio del apoyo de los comunes en el Parlament”.

Los tres partidos que apoyan el 155 acusan a Colau de negociar con los independentistas a cambio de acuerdos en el Parlament

La misma consideración formuló la líder de Ciudadanos en el Ayuntamiento, Carina Mejías, que habló de un “cambio de cromos” entre los comunes y los independentistas. También el PP acusó a Colau de tener un pacto cerrado con el bloque independentista. “Colau ha puesto Barcelona al servicio de la secesión”, sostuvo el líder popular en el Consistorio, Alberto Fernández Díaz.

El no de Ciudadanos y PSC implica que Colau tenga que buscar el apoyo entre las grupos del PDeCAT, Esquerra y el concejal no adscrito Gerard Ardanuy. Colau negó las acusaciones de los partidos constitucionalistas de estar negociando el apoyo del PDeCAT y Esquerra a cambio de acuerdos parlamentarios y dijo que las conversaciones con los republicanos “son única y exclusivamente para la ciudad de Barcelona”. La alcaldesa se mostró confiada en que hallará los apoyos necesarios al destacar el “buen tono” de las conversaciones que ha iniciado. “El acuerdo es posible”, agregó.

El diálogo y la negociación han brillado por su ausencia", dice Collboni

“Aquí no hay cromos, no se intercambia nada por nada y menos lo que pasa en el ámbito institucional y el ámbito municipal”, afirmó con rotundidad el líder municipal de ERC, Alfred Bosch, quien confirmó que esta semana se reunirá con el gobierno municipal para buscar un acuerdo. También el exalcalde de Barcelona y jefe del grupo del PDeCAT en la capital catalana, Xavier Trias, dijo que espera que haya gestos por parte del gobierno de Colau que permitan apoyar las cuentas. En caso de no lograr los votos necesarios, Colau podría recurrir por segundo año a la cuestión de confianza, aunque ello supondría mandar a la ciudadanía una imagen de aislamiento.