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Colau aplaza la votación del presupuesto para recabar apoyos

El gobierno negocia para conseguir llevar las cuentas al próximo pleno aunque sea con abstenciones

Ada Colau habla con Gerardo Pisarello.
Ada Colau habla con Gerardo Pisarello.

La negociación del presupuesto 2018 del Ayuntamiento de Barcelona se alarga más de lo previsto. El gobierno de la alcaldesa Ada Colau y los grupos municipales se han visto durante esta semana con la intención de llegar a algún acuerdo sobre las alegaciones que permitiera salvarlas en la comisión de Economía del próximo martes. Pero el ejecutivo ha comunicado este viernes a los grupos que levanta la resolución de las alegaciones del orden del día de la sesión para alargar la negociación. La idea es intensificar las conversaciones durante la próxima semana para convocar una comisión extraordinaria antes del martes 23, tramitarlas con síes o a malas con abstenciones (que no tienen el mismo precio) y llegar a tiempo para llevar las cuentas a votación en el pleno del 26 de enero.

Fuentes del área de Economía, que capitanea el teniente de alcalde Gerardo Pisarello, explican que su intención es alcanzar un acuerdo "lo más amplio posible" y aseguran que en las alegaciones "no hay ningún escollo insalvable, porque el presupuesto es el que es, con gastos e ingresos que son los que son". "Las diferencias son políticas", aseguran. De la misma forma, mantienen que en ningún caso las negociaciones en el Ayuntamiento están condicionadas por las que hay en el Parlament por parte de Catalunya en comú tras las elecciones del 21-D.

Colau podría aprobar el presupuesto por segundo año consecutivo sin apoyos, recurriendo a la cuestión de confianza. Pero tras los malos resultados de las elecciones y el barómetro que da la victoria en las municipales de 2019 a ERC, a Barcelona en comú no le interesa dar imagen de aislamiento.

Más allá de contactos informales, oficialmente, Pisarello se ha reunido con el PDeCAT, Ciutadans, ERC y el PSC. Tanto el grupo que lidera el ex alcalde Xavier Trias, como el concejal no adscrito, Gerard Ardanuy, están en el radar del gobierno. Sus votos serían suficientes para aprobar las cuentas. Los demócratas suelen decir que por ellos no será y sus alegaciones pedían sobre todo aclaraciones sobre el proyecto de cuentas presentado. Ardanuy, que se reunirá con el teniente de alcalde el lunes, también se muestra abierto a hablar.

El líder de ERC en el consistorio, Alfred Bosch, también se ofreció para hablar del proyecto de presupuestos y se reunirá el lunes con Pisarello para negociar partidas concretas que puedan suponer una abstención o un sí. Ciutadans ya ha dicho que no apoyará las cuentas. Y el PSC advirtió de que no votaría sí tras la subida de la T-10. Aunque podría abstenerse. Con el PP y la CUP el gobierno no se ha visto desde antes de las elecciones. 

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