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Carmena entrega a Sánchez Mato el distrito de Latina y Chamberí pasa a Esther Gómez

La regidora evita entregar al ex delegado de Economía uno de los distritos más céntricos que deja García Castaño

La alcaldesa con el edil Carlos Sánchez Mato.
La alcaldesa con el edil Carlos Sánchez Mato.

Carmena ha dado otro paso en la reorganización de su ejecutivo. Carlos Sánchez Mato, ex delegado de Economía y Hacienda, cesado en diciembre por su rechazo al plan de ajuste municipal, pasará ahora a ser presidente del distrito de Latina. Mato mantiene también la presidencia de Vicálvaro. Esther Gómez, concejal de Podemos y afín a la alcaldesa, cede el control de Latina, pero hereda el de Chamberí, dirigido hasta hoy por Jorge García Castaño.

En diciembre, la alcaldesa aseguró que no habrá nuevos cambios en el gobierno del Ayuntamiento después de la sustitución de Mato de la concejalía de Economía. Aun así, admitió que el concejal de Izquierda Unida habría asumido la presidencia de otro distrito además de Vicálvaro.

Todos apuntaron entonces a que García Castaño, su sustituto en el Área de Hacienda, habría cedido un distrito entre Centro y Chamberí. Sin embargo, la decisión final recayó en Latina. Chamberí, uno de los distritos más histórico de la capital, pasará ahora en las manos de Gómez.

Latina es un distrito del sur-oeste de la capital, formado por cuatro barrios. Va desde el Paseo de Extremadura hasta más allá del aeródromo de Cuatro Vientos. En el viven algo más de 250.000 personas, mientras que Chamberí cuenta con 150.000 residentes (pero con una densidad de población mayor).

Sánchez Mato es uno de los concejales considerado crítico con la alcaldesa. Se negó a dar su aprobación al plan de ajuste municipal, que contempla recortes para el año pasado y este año. De IU, Mato también es partidario de votar en primarias abiertas la nueva lista electoral de Ahora Madrid y ha criticado el planteamiento del equipo de Carmena en asuntos como el desalojo de okupas y la condena a los presos políticos en Venezuela.

Por su parte, Gómez (Podemos), considerada más afín al núcleo duro de la alcaldesa, hereda un distrito que ha sido muy activo en estos dos años en su crítica a la alcaldesa y su gobierno. En particular, los vecinos de Chamberí criticaron el plan de García Castaño y el delegado de urbanismo, José Manuel Calvo, denominado Chamberi Zona 30. Este proyecto contemplaba pequeñas peatonalizaciones y la puesta en marcha de zonas ajardinas y lúdicas en las calles del distrito, que obligaban a modificar el sentido de gran parte de las vías colindantes.

Los vecinos recogieron en pocos días miles de firmas y llegaron a protestar varias veces en el pleno de distrito. El concejal García Castaño decidió entonces revertir parcialmente el plan. Gómez deberá decidir si mantenerlo o paralizarlo definitivamente.

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