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Las tensiones políticas vuelven a agrietar las relaciones entre Fomento y Cecot

La patronal catalana abre un expendiente que podría acabar con la expulsión de la entidad vallesana

El presidente de Cecot, Antoni Abad.
El presidente de Cecot, Antoni Abad.

La Junta Directiva de la patronal catalana Fomento del Trabajo ha acordado este lunes abrir un expediente a la organización vallesana Cecot para analizar si ha incumplido el acuerdo que firmaron el pasado mes de febrero para salvar su enésima crisis. Entonces, la organización que preside Joaquim Gay de Montellà ya estuvo a punto de expulsar a Cecot al considerar, oficialmente, que esta seguía extralimitándose de su ámbito territorial. Sin embargo, hay más motivos para ese desencuentro permanente. Entre estos, directivos de la patronal apuntan la intención de Antoni Abad, presidente de Cecot, de hacerse con el control de Fomento y también su posición respecto al proceso soberanista catalán, que entienden que es incompatible con la orientación de la patronal.

La apertura de un expendiente a Cecot, que debe resolverse en un mes, puede ser el paso previo a su expulsión de la patronal vallesana. Un directivo consultado de Fomento añade, en este sentido, que no es la primera vez que se invita a Cecot a salir de la organización. La razón oficial es, según un comunicado, la posibilidad de que la entidad vallesana haya "llevado a cabo actuaciones contrarias a las normas de funcionamiento de Fomento en el ámbito territorial", que formaban parte del acuerdo entre ambas organizaciones.

De nuevo, fuentes consultadas de Fomento han explicado el malestar de varios dirigentes de que Cecot haya vuelto a organizar su gala anual en Barcelona, en la que los asistentes ovacionaron al expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Fomento del Trabajo ha sido muy crítica con la gestión del Ejecutivo catalán destituido, en especial tras la fuga de empresas. Gay de Montellà acusó a los miembros del anterior gobierno de hacer añicos el trabajo de dos generaciones y anticipó que Cataluña tardaría cinco años en volverse a recuperar de la crisis.

Cecot, en cambio, es próxima al soberanismo (Abad ha defendido públicamente el derecho de autodeterminación de Cataluña) y apoyó el llamado "paro de país" para protestar por las cargas policiales del pasado 1 de octubre. Hay otro elemento más que ha causado este nuevo desencuentro. Se trata de la carta que Abad mandó al ministro Luis de Guindos en la que, pese a afirmar que respetaba la decisión de todas las empresas, criticaba el decreto que facilita el cambio de domicilio sin necesidad de contar con el aval de la Junta de Accionistas de la compañía.

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