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Manifiesto de 600 escritores en catalán a favor del referéndum

Cabré y Monzó califican la acción del Estado de “supremacismo apolillado”

Incidentes resgistrados en el cordón policial ante la sede de la CUP.
Incidentes resgistrados en el cordón policial ante la sede de la CUP.

Como han hecho ya otros colectivos culturales en los últimos días, en un abanico que va desde el Orfeó Català al Primavera Sound, pasando por el Festival de Sitges o la Associació de Teatres Catalans Adetca, una nutrida representación del libro catalán ha decidido posicionarse ante los últimos acontecimientos políticos en Cataluña tres la intervención del Estado. Bajo el epígrafe L’1 d’octubre els escriptors també votarem, 638 autores, editores y libreros han suscrito un manifiesto de adhesión al referéndum independentista. Los escritores Jaume Cabré, Quim Monzó, Albert Sánchez Piñol y hasta el irlandés Colm Tóibin, los editores Pilar Beltrán o Montse Ayats (presidenta, además de la Associació d’Editors en Llengua Catalana) o la librera Isabez Sucunza son algunos de los firmantes a título personal, mientras que también se han adherido entidades como la Associació d’Escriptors en Llengua Catalana y el Gremi de Llibreters de Catalunya, entre otros.

En un texto tan breve como contundente, los firmantes aseguran que la convocatoria del 1-O “nos interpela como a la mayoría de ciudadanos” y califica la respuesta del Estado ante el referéndum de “hiperbólica, ensimismada, de un hiperlegalismo histriónico, de un supremacismo apolillado”, que “empezó por hacer imposible el debate político sereno. Y ahora ya atenta sin escrúpulos contra la libertad de expresión y otros derechos fundamentales”. En esa línea, aseguran que “no podemos aceptar que se registren imprentas y medios de comunicación, que se prohíban actos públicos, que se intimide a los que trabajan porque todos los ciudadanos podamos decidir nuestro futuro colectivo”. A pesar de ello, el texto especifica que “cada uno vote lo que quiera. Pero que no falte”, si bien afirman que ese día está en juego no solo el futuro de Cataluña sinó “también la libertad de expresión, la dignidad de ser ciudadanos de pleno derecho”.

El listado inicial (la adhesión al mismo se mantiene abierta) presenta una nutrida nómina de autores, que combina una mayoría de escritores de reconocimiento y producción más modesta con prestigiosas plumas, como Enric Cassasses, Andreu Martín, Bel Olid (presidenta de la Associació d’Escriptors en Llengua Catalana), Vicenç Pagès, Perejaume, Marta Rojals, Francesc Serés, Màrius Serra e Isabel-Clara Simó. La representación de los firmantes también se extiende a toda la geografía de los llamados Països Catalans, como demuestran las firmas de los valencianos Manuel Baixauli o Ferran Torrent, los mallorquines Sebastià Alzamora, Gabriel Janer Manila o Biel Mesquida o los autores de la Catalunya Nord Joan Daniel Bezsonoff o Joan-Lluís Lluís, entre otros.

La adhesión al manifiesto también permite una lectura institucional o política, puesto que algunos de sus firmantes ostentan cargos de representación. Entre estos sobresalen, vinculados a organismos de la Generalitat, los nombres de Laura Borràs, actual directora de la Institució de les Lletres Catalanes (ILC), Manuel Forcano, director del Institut Ramon Llull, o Àlex Susanna, presidente de la Agència Catalana de Patrimoni Cultural. La también presente Marina Espasa es la coordinadora de Barcelona Ciutat de la Literatura Unesco, que pilota el Ayuntamiento. Entre los promotores del manifiesto está Oriol Izquierdo, antiguo director de la ILC y también uno de los impulsores de una iniciativa similar en octubre de 2014 en favor de la consulta popular del 9-N, que firmaron entonces unos 350 autores bajo el lema Direm sí a la consulta, Direm sí a la independència. Izquierdo asegura que el texto estaba prácticamente redactado “ya en septiembre”.

A pesar de la concurrida nómina de autores, los inscritos hasta ahora no alcanza ni la mitad de los que forman parte de la propia Associació d’Escriptors en Llengua Catalana, que ronda los 1.400 socios. Asimismo, hasta el momento tampoco figuran en ella nombres señeros como los de Josep Maria Espinàs (que sí se adhirió hace dos años), Sergi Pàmies, Jordi Puntí o Jordi Sierra i Fabra, y dramaturgos como Lluïsa Cunillé o Jordi Galcerán, si bien de ese ámbito sí están, de entre los más reconocidos, Joan Lluís Bozzo y Sergi Belbel. También es notoria la ausencia de los académicos catalanes de la RAE Pere Gimferrer y Carme Riera, así como la de Miquel de Palol. Estos dos últimos pertenecen a la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña, cuya representación en el manifiesto es casi inexistente. En realidad, la lista no incorpora a prácticamente ningún autor que tenga el castellano como primera (o única) opción lingüística en su producción.