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Nostalgia franquista en La Almudena

El cementerio, del que se ha retirado una placa en honor a la Legión Cóndor, aún mantiene simbología fascista como el homenaje a la División Azul

Homenaje a la franquista División Azul, que combatió con los nazis.
Homenaje a la franquista División Azul, que combatió con los nazis.

En las 120 hectáreas de La Almudena, el cementerio más grande de Europa, hay espacio para todo. Aunque en vísperas del 80 aniversario del bombardeo de Gernika se retiró del camposanto, por segunda vez, una placa en honor a la Legión Cóndor —unidad de aviación nazi que hostigó Madrid y otras poblaciones durante la Guerra Civil—, en la necrópolis quedan todavía multitud de vestigios franquistas.

En una zona aledaña al monumento de la aviación alemana, que fue la primera en la historia en bombardear indiscriminadamente a civiles el 27 de abril de 1937 en Gernika, una placa y más de 30 lápidas ensalzan el alzamiento del Cuartel de la Montaña, donde el 19 de julio de 1936 se parapetaron los golpistas en Madrid. En otra parte de La Almudena, una bandera preconstitucional, con el águila de San Juan franquista, ondea en recuerdo de la División Azul, voluntarios españoles que combatieron junto al ejército de la Alemania nazi contra la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial.

Donde descansan los muertos del Cuartel de la Montaña, una placa reza: “A los caídos por Dios, por España y por la Falange en el Cuartel de la Montaña”. Sobre al menos 32 tumbas se pueden leer epitafios como este: “D. Juan Fernández Melero, caído por Dios y por España a los 29 años de edad, vilmente asesinado por los rojos el 22 de septiembre de 1936. Tus padres y hermanos no te olvidan”.

Cuenta Mauricio Valiente, concejal de Ahora Madrid y responsable de la Política de Memoria Histórica del Ayuntamiento, que el gobierno municipal espera tener antes de agosto el último informe sobre vestigios franquistas elaborado por el Comisionado de la Memoria Histórica, organismo creado ad hoc por el Consistorio para limpiar la capital de referencias a la dictadura y a la represión: “En función de ese estudio programaremos la actuación, seguimos con la voluntad de aplicar la Ley de Memoria Histórica. Retiraremos la simbología fascista que afecte directamente al Ayuntamiento e instaremos a otras administraciones públicas o privadas a que hagan lo mismo cuando la responsabilidad sea suya”.

El Comisionado de la Memoria Histórica, liderado por la abogada Francisca Sauquillo, entregó en abril un informe para limpiar el callejero de la ciudad de referencias franquistas. En total, 52 vías y plazas de la capital cambiarán su nomenclatura. El informe de vestigios que se espera tendrá una dificultad añadida, según explica una fuente del Comisionado: “El caso de La Almudena y otros son complicados. Tenemos que analizarlo con detalle para evitar polémicas como la del obelisco al Alférez Provisional: hay que ver si se puede actuar en una tumba con símbolos fascistas, que es de propiedad privada. En caso contrario, el Ayuntamiento tendría que instar a los propietarios a cambiar los epitafios”. La retirada de la placa en honor a la Legión Cóndor, por ejemplo, fue una iniciativa de la Embajada de Alemania . La inscripción fue borrada por primera vez en 2012 por el Gobierno alemán gracias a una iniciativa socialista, pero un grupo de fascistas volvió a reescribir la placa, palabra por palabra, poco tiempo después.

Para la asociación Memoria y Libertad, un colectivo que desde hace años lucha por recordar a cada uno de los fusilados en Madrid durante la Guerra Civil y la dictadura, la simbología franquista en La Almudena —donde perecieron casi 2.700 de los casi 4.000 republicanos fusilados en la Comunidad de Madrid— es una ofensa a los valores democráticos. “Mientras tanto, quienes defendieron la Segunda República y la democracia frente al golpe 1936 continúan en el anonimato y sin un espacio de memoria donde rendirles homenaje y reconocimiento en el camposanto”, se queja Tomás Montero, uno de los responsables del colectivo.

El otro gran símbolo franquista que queda en la necrópolis es la bandera preconstitucional que ondea en el panteón en honor a los 46.000 voluntarios españoles que integraron la División Azul. Ramón Silva, concejal del PSOE en Madrid, recuerda que su formación propuso al pleno quitar todos los símbolos fascistas de La Almudena. Pero el entonces alcalde, Alberto Ruíz-Gallardón (PP) se negó: “Hay que dejar a los muertos descansar en paz”, argumentó. Además Gallardón dijo que se debía reconocer la “actitud bélica” de la División Azul, que fue condecorada por el régimen nazi. Alrededor de ese panteón arropados por la bandera del águila de San Juan, un grupo de personas se reúne varias veces al año: “Se pasan alrededor de una hora entonando cánticos como el Cara al Sol, y luego se van”, dice un trabajador de la funeraria municipal que los ha visto decenas de veces en La Almudena. “Estamos pendiente de lo que hace el Comisionado de la Memoria Histórica, pero esos símbolos fascistas, como el aguilucho en la bandera, tienen que desaparecer”, opina Silva.

Homenaje en La Almudena

Tumba que recuerda a los soldados de Franco que lucharon en el Cuartel de la Montaña.
Tumba que recuerda a los soldados de Franco que lucharon en el Cuartel de la Montaña.

Las tapias del cementerio de La Almudena, donde fueron fusilados casi 2.700 republicanos durante la Guerra Civil y la dictadura, no cuentan con ningún monumento a las víctimas del franquismo.

En estos momentos hay algunas placas conmemorativas, como la que recuerda a las trece jóvenes socialistas conocidas como las Trece Rosas, pero el Ayuntamiento quiere levantar un monumento para recordar a todos los muertos, nombre por nombre. Está previsto que el homenaje municipal se inaugure durante el año 2018.

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