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SALUD

Andorra cierra cautelarmente la planta de agua de Arinsal

El Ejecutivo andorrano paraliza la producción en la envasadora de agua que provocó el brote de gastroenteritis a la espera de los resultados de los análisis

agua envasada
Garrafas y surtidor de agua Eden.

El Gobierno de Andorra ha paralizado la producción de la planta de la fuente de Arinsal, de donde procedía el agua en mal estado que provocó un brote de gastroenteritis en Barcelona y Tarragona con más de 3.300 afectados. El ejecutivo andorrano ha aclarado que la línea de producción afectada es sólo una, que lleva parada desde que se activó la alerta epidemiológica, pero ha decidido inmovilizar toda la envasadora del manantial de Arinsal como medida preventiva hasta tener el resultado de los análisis.

"Las dos líneas de producción de la planta están paradas a la espera de los resultados de los análisis. Se han tomado muestras del material embotellado pero también de la fuente", ha indicado una portavoz del gobierno andorrano. La empresa Aigües del Pirineu, que gestiona el manantial de Arinsal bajo la marca Aigua d'Andorra, ha declinado hacer declaraciones hasta tener los resultados de las pruebas. La compañía gestiona la fuente de Arinsal desde octubre de 2013, cuando el gobierno andorrano autorizó la explotación del manantial, que había permanecido cerrado desde 2004.

"Las dos líneas de producción de la planta están paradas a la espera de los resultados de los análisis. Se han tomado muestras del material embotellado pero también de la fuente", ha indicado una portavoz del gobierno andorrano.

Tanto el Departamento de Salud de la Generalitat como la empresa Eden, distribuidora del agua contaminada, han apuntado a la planta envasadora como origen del brote. Según el secretario de Salud Pública, Joan Guix, “el agua llega precintada a la empresa distribuidora, que la reparte a los clientes sin hacer ningún tipo de manipulación del envase”. La Agencia de Salud Pública de Cataluña (ASPCAT) indicó que no se ha detectado ninguna anomalía en las investigaciones realizadas a la distribuidora, que el pasado viernes ya retiró los seis lotes sospechosos con más de 6.000 garrafas repartidas en 925 empresas de Barcelona y Tarragona.

Los primeros resultados de los cultivos realizados con las muestras de pacientes afectados revelaron la presencia de un norovirus como causante de la gastroenteritis. Este microorganismo, que provoca la mitad de estas infecciones intestinales comunes, está presente en intestinos animales y se contagia a través de las heces, que, a su vez, pueden contaminar el agua. Las investigaciones se centran ahora en averiguar cómo entró en contacto el virus con esa agua.

Según el gobierno andorrano, que lleva el grueso de la investigación, "los análisis microbiológicos de la fuente, que se analiza diariamente según los parámetros que exige la normativa, son correctos”. Sin embargo, dado que los análisis no contemplan el estudio del norovirus, las autoridades del país pirenaico han recogido muestras de todas las zonas de la línea de producción para estudiar concretamente la presencia de este virus. Las muestras se analizarán, junto a las tomadas a los pacientes en Cataluña, en un laboratorio de Girona y se esperan los resultados para la semana que viene. 

La fuente de Arinsal no ha estado exenta de polémica y no es la primera vez que se enfrenta a un incidente de Salud Pública. En 2003, la empresa que entonces gestionaba el manantial fue condenada a pagar una indemnización a un hombre que sufrió lesiones esofágicas tras beber de un botellín de esa marca. Los análisis periciales detectaron la presencia de restos de sosa cáustica en el agua.

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