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El Cabildo registró la marca Mezquita de Córdoba pero no la usa

Este término apenas aparece en la cartelería y en los folletos que se reparten en el edificio

Vista de la Mezquita-Catedral de Córdoba. Ampliar foto
Vista de la Mezquita-Catedral de Córdoba.

El Cabildo de Córdoba registró la marca Mezquita de Córdoba el 17 de agosto de 2012 en la Oficina Española de Patentes y Marcas del Ministerio de Industria. Por aquel entonces, la polémica sobre el uso y divulgación histórica del templo que hace la Iglesia no había adquirido su actual dimensión internacional. A los sacerdotes se les achaca una persistente labor de borrado de toda la esencia andalusí del monumento, cuyas señas distintivas son el bosque de arcos y columnas, que es una joya del arte omeya en la península Ibérica. De hecho, el término mezquita apenas aparece en la cartelería y en los folletos que se reparten a los turistas dentro del edificio, declarado catedral en 1239 y Patrimonio Mundial en 1984. Pero a pesar de renegar del pasado musulmán de la catedral, sus máximos responsables decidieron registrar como propia una marca que ni ellos mismos admiten: Mezquita de Córdoba. El cabildo registró la marca en 2012, seis años después de haber inmatriculado (inscrito) en el Registro de la Propiedad el famoso edificio. Le costó 30 euros.

El registro implica una amplia gama de productos cuyas marcas, si desean llamarse Mezquita de Córdoba, deberán pedir permiso al cabildo. La Iglesia ha registrado la marca en 26 de los 45 apartados de la clasificación de Niza, establecida en 1957, que es un ordenamiento internacional común de productos y servicios para el registro de marcas.

Todo lo que se quiera llamar Mezquita de Córdoba tendrá que pasar antes por una mesa de negociación con el cabildo. Y eso incluye desde productos para blanquear hasta sustancias para lavar la ropa; preparaciones para limpiar, pulir, desengrasar y raspar; y servicios de educación, formación, entretenimiento, actividades deportivas o culturales.

Algo similar ocurre con la marca La Catedral de Córdoba, que fue registrada en la oficina gubernamental el 6 de septiembre de 2012, menos de un mes después que el registro de la Mezquita. Dicha marca es omnipresente en los documentos referidos al templo y, prácticamente, único término que usa la Iglesia para referirse al mismo, en los mismos apartados que la Mezquita.