Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El empresario Aneri ofrecía a las asociaciones mordidas de hasta el 20%

El porcentaje salía de las subvenciones destinadas a cursos de formación

En primer plano, las oficinas de Sinergia. Al fondo, la Torre Picasso. Ampliar foto
En primer plano, las oficinas de Sinergia. Al fondo, la Torre Picasso.

El empresario José Luis Aneri usó sus contactos con el mundo empresarial madrileño para hacerse con el negocio de los cursos de formación en la región y ofrecía mordidas de hasta un 20% a las asociaciones empresariales para gestionar en exclusiva dichos cursos.

Por ahora se conocía que el empresario cordobés, en paradero desconocido, había gestionado las subvenciones concedidas a una treintena de empresas en Madrid. Desde su red de empresas había falsificado identidades de alumnos para conseguir más dinero y había creado un programa informático para eludir los controles de las administraciones, de forma que siempre que estos inspeccionasen la plataforma digital donde se realizaban los cursos viesen a supuestos alumnos conectados y haciendo ejercicios.

Las investigaciones arrojan, por ahora, que los expedientes que pasaron por las manos de Aneri suman al menos 11 millones de euros, entre fondos de la Comunidad y del Estado.

Pero algunas de las asociaciones supuestamente estafadas también se llevaban su parte del pastel. En el sistema de Aneri eran esenciales las mordidas que este ofrecía a los responsables de las entidades. Son las asociaciones las que reciben el dinero de las administraciones en función de los planes y el número de alumnos que van a realizar los cursos. Aneri les gestionaba todo, él se encargaba de conseguir el dinero de la Comunidad de Madrid y él se encargaba de justificarlo. A cambio, les ofrecía entre un 10% y un 20% del dinero de las ayudas, que nunca se destinaban a formación como permite en parte la normativa actual sino, en el mejor de los casos, a los gastos de funcionamiento de las asociaciones.

Ninguna de las entidades quiere salir públicamente a confirmar este punto. En privado reconocen que era así. “Es un secreto a voces”, señala un empresario, “todo el mundo lo sabe. Hay consultores que dan dinero bajo cuerda para que no les quiten el plan”.

La continuidad de ese sistema dependía de que Aneri siguiera aportando a las administraciones justificaciones falsas. Pero entró en una escalada de gastos de lujo y drogas que hizo que su vida fuera incompatible con la gestión de las ayudas.

La Comunidad reclama ahora a las asociaciones 4,4 millones de euros que no se destinaron a formación. Las cantidades a devolver son tan altas que algunas de ellas ven en juego su supervivencia. En cualquier caso, y pese a la gravedad de los hechos, ninguna de las asociaciones ha llevado el asunto todavía ante los tribunales.

José Luis Aneri, de 34 años, llegó a Madrid en 2006. Entonces hacía cursos de cortar jamones en Córdoba, según cuenta un empresario que le conoció allí. En enero de 2007 montó la empresa Preventiva de Riesgos Empresariales y Profesionales de Madrid. La sede de esa empresa era la Federación de Empresarios de la Comunidad de Madrid (Fedecam), en la calle de Arroyo de la Elipa. Su socio era el empresario Víctor Porta Chacón, actual vicepresidente de la comisión de transportes de la Cámara de Comercio. La empresa fue auspiciada desde la Fedecam por Alfonso Tezanos, presidente de esa organización, también de Cecoma y miembro de la Junta Directiva de la patronal de los empresarios madrileños, la CEIM. Ese fue el germen de la actual Sinergia Empresarial, desde donde Aneri ha estafado a las asociaciones empresariales.

Algunas de estas entidades han contado que era Tezanos el que les recomendó los servicios de Aneri. Él desmiente este punto aunque sí reconoce que Sinergia Empresarial nació en Fedecam y que luego se desvincularon de ella, en 2011, porque no les gustaba cómo trabajaba Aneri. A pesar de ello, un cuñado suyo ha seguido trabajando durante años al lado de Aneri.

Sin embargo, fue el propio Tezanos el que alertó a la Comunidad de Madrid de las irregularidades. El presidente de Fedecam se dirigió en febrero a la Dirección General de Empleo, en Vía Lusitana, y habló con altos cargos responsables de Emprendedores y Formación Continua. Tezanos les dio las claves de lo que estaba haciendo José Luis Aneri. Los cargos de la Comunidad de Madrid no hicieron nada entonces. No fue hasta finales del verano, cuando los técnicos del departamento trataron de comunicarse con Aneri para que este justificara las ayudas. Los expedientes se amontonaban en el despacho de Aneri sin que este hiciera nada. No se sabía nada de él.

En octubre se redactó un informe en el que se daba cuenta de todo lo ocurrido, de la estafa y de la situación en la que se encontraban las asociaciones empresariales, obligadas ahora a hacer frente a una deuda monumental. Nadie denunció ni buscó a Aneri. Según sus últimas conexiones a la red social Facebook, hay bastantes indicios que apuntan a que podría estar en Brasil.

Un entramado de empresas con el mismo fin

La presunta estafa de José Luis Aneri funcionaba gracias a una red de empresas registradas en Madrid y Córdoba. Todas compartían oficinas, teléfonos y figuraban en la mayoría de los casos con el mismo administrador único: el propio empresario cordobés. Las asociaciones empresariales que recibieron fondos de la Comunidad de Madrid y del Estado facilitaban a las Administraciones a trabajadores y empresas del cordobés como personal de contacto para la gestión de las subvenciones que recibían. Hasta la fecha, los expedientes que han ido a parar a manos del supuesto estafador superan los 11 millones de dinero público entre 2010 y 2013, sin que se hayan investigado aún todos los ejercicios ni todas las partidas.

Una de las cuestiones que llamó la atención de los técnicos fue la proliferación de empresas de formación que registró en apenas tres años, con las que contactaba con las Administraciones para los cursos. Entre 2010 y 2012 constan 18 entidades que se reparten entre Córdoba y distintas sedes en Madrid capital. Se repiten principalmente las ubicadas en la calle de Orense (donde está la principal, Sinergia Empresarial Avanzada) y otras direcciones como la calle del General Yagüe. Allí está precisamente registrada la entidad Alianza Irena España. En este caso es su exmujer quien figura como administradora única. Celia Jariol Moyano ha asegurado a este periódico que desconocía las actividades de su excónyuge y que éste maniobró con su nombre a sus espaldas. En otra de las sociedades, Sinergia Integral Services España, aparece como cabeza visible su hermano y socio Joaquín Aneri.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram