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Gobierno Urkullu, año uno

Primer aniversario a la espera de una mejoría económica y de un asentamiento de la convivencia

Presentación del equipo de gobierno del lehendakari Iñigo Urkullu en el palacio de Ajuria Enea.
Presentación del equipo de gobierno del lehendakari Iñigo Urkullu en el palacio de Ajuria Enea. EL PAÍS

Crisis, paz y autogobierno. Son los tres pilares sobre los que descansa el programa del lehendakari, Iñigo Urkullu, que hoy cumple un año en el cargo. La crisis ha centrado los esfuerzos del Gobierno, tanto por los recortes realizados este año como por las consecuencias de una crisis cuya percepción social ha ganado crudeza con la caída de un símbolo como Fagor y la cifra de 175.000 parados, sin la perspectiva de generar empleo neto hasta cerca del ecuador de la legislatura, dentro de un año. A la espera de un cambio de ciclo, el Ejecutivo ha tirado de realismo —prevé cerrar 2013 con 20.000 empleos destruidos— y de recortes en el gasto público para cumplir con las obligaciones del Ejecutivo central.

 La capacidad de acción de Urkullu en materia socioeconómica se ha visto estabilizada desde el pacto sellado con el PSE en septiembre, hasta 2016, después de batacazos políticos como la retirada de presupuestos que no han hecho especial mella en el Ejecutivo. Si en lo socioeconómico pactos con PSE y PP, en el terreno soberanista no se está haciendo un especial uso de la mayoría del PNV con EH Bildu. Eso sí, el lehendakari ha propiciado una serie de acuerdos transversales para favorecer la aprobación de los Presupuestos en todas las instituciones.

A la espera de una mejora económica, el segundo gran reto, el asentamiento de la paz y la convivencia, se ha topado con un complicado nudo en el Parlamento, donde reside la herramienta por la que el Ejecutivo ha apostado para avanzar, la ponencia de paz, congelada desde septiembre. El plan para guiar al Gobierno en esta materia ha tardado meses en ser aprobado para concitar acuerdos, pero no ha terminado de contentar. A falta de acercamientos, la criticada secretaría de Paz y Convivencia de Jonan Fernández persiste y apuesta por lograr consensos en esta materia para el final del recorrido del plan, al final de la legislatura.

La tercera pata, la del autogobierno, avanza conscientemente más lenta de lo que el PNV planteó durante la campaña electoral. Si los peneuvistas apostaron por activar una ponencia parlamentaria durante el primer semestre de mandato para debatir sobre un nuevo estatus, un año después aún no la han registrado, mientras observan a otros, como Cataluña o Escocia, avanzar. Unos pasos muy alejados de la intensidad que desea la izquierda abertzale, dispuesta a ofrecer sus 21 votos en el Parlamento al Gobierno para hacer uso de la mayoría nacionalista. Pero el lehendakari está convencido en que el nuevo estatus debiera salir adelante con otras sensibilidades.

La gestión avanza con un lehendakari que ha realizado 302 actos públicos y ha recibido a 60 embajadores de distintos países, un Gobierno de perfil bajo, por las circunstancias de su minoría, señalan algunos, por el carácter de Urkullu, según otros. El mensaje más político suele desplazarse a otras voces, como la del portavoz, Josu Erkoreka, el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, o el grupo parlamentario. Ese tono ha servido para encuentros inéditos, como los celebrados con el presidente de La Rioja, Pedro Sanz, enemistado con el vasco, estuviese en manos del PNV o del PSE, y para lograr una buena relación personal con el Gobierno central que, tal y como reconocen algunas voces en el seno del vasco, no está dando grandes resultados. No se ha flexibilizado la política penitenciaria, no se han replegado las Fuerzas de Seguridad del Estado, la LOMCE ha sido aprobada sin excepciones para Euskadi... En materia legislativa, solo las leyes de dos presupuestos y otra para adelantar la extra de los funcionarios.

HACIENDA

Oposición incumplida

Centrado en la elaboración de dos presupuestos en apenas diez meses, el departamento de Ricardo Gatzagaetxebarria ha tenido que asumir, en nombre de la estabilidad, ideas a las que el propio consejero se enfrentó cuando lideraba la oposición económica al PSE desde el Parlamento. El Gobierno ha pasado a aceptar una reforma fiscal que rechazaba hasta que se acercó al poder o a impulsar la interconexión de datos fiscales para acotar el fraude fiscal. En su relación con el Gobierno central, Euskadi ha aceptado la relajación del objetivo de déficit establecida por Madrid para este año y firmará un acuerdo sobre el Concierto dejando fuera el Cupo. Otro de los aspectos en los que el Gobierno ha dado su brazo a torcer es en el endeudamiento. Convertido en uno de los principales puntos de crítica contra los socialistas, ahora el Ejecutivo ha duplicado la que se comprometió a emitir —la mitad de la deuda pública de 2012.

MEDIO AMBIENTE

Controlador y controlado

El departamento de Ana Oregi, encargado del área de Transportes y de velar por el medio ambiente, se ha centrado en el tren de alta velocidad y en los retrasos y recortes de inversión del Gobierno central en los tramos de su competencia. El área de protección medioambiental ha sido recortado un 46% respecto a 2012, denuncian en la oposición.

EMPLEO

Confianza en un mejor 2014

El Gobierno cumple su aniversario con 175.000 desempleados y con la perspectiva de crear empleo solo cuando se acerque el ecuador de la legislatura, dentro de un año. El plan de empleo ha tenido su mayor visibilización en el terreno de la rehabilitación de vivienda. Mientras, el departamento de Juan María Aburto se ha centrado en paliar las consecuencias de la reforma laboral. El fracaso de las negociaciones para blindar la ultraactividad de los convenios, en las que se implicó el propio lehendakari en verano y hubo tensiones inéditas del PNV con la patronal, ha llevado a un aumento de la conflictividad en las empresas, aunque a un nivel inferior al esperado. La principal tarea sigue siendo la de ordenar Lanbide, un servicio ahora sumido en un conflicto laboral que ha logrado que más del 70% de los expedientes se tramiten en el plazo legal —no se cumple el 100% prometido por Aburto—. Aburto afronta ahora los problemas de financiación de las ayudas de emergencia, que se están suavizando con los ayuntamientos.

DESARROLLO ECONÓMICO

Fagor como símbolo de la dureza de la crisis

A la espera del plan industrial que defina el proyecto del departamento, Desarrollo Económico mantiene activas las mismas palancas que venían de la legislatura pasada, en materia de internacionalización o reestructuración interna de empresas y avales para paliar los problemas de financiación de estas. La gestión de Arantza Tapia llega a su aniversario marcada con la entrada de Fagor en concurso de acreedores, una situación cuyos efectos económicos están aún por llegar. El Ejecutivo buscó a través de ayudas desde el primer momento evitar la situación a la que finalmente se ha llegado.La crisis de la cooperativa ha llegado después de otra con importantes consecuencias en Euskadi, la devolución de ayudas concedidas al sector naval obligada por la UE, un problema del que el sector empieza a sobreponerse con contratos.

EDUCACIÓN

Un año de estudio

La Ley para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) ha impregnado, junto a la crisis, la acción del Departamento de Educación, que pasó de buscar, con un tono conciliador, el acuerdo con el ministro José Ignacio Wert a anunciar recursos judiciales e intentos de esquivar la ley. Cristina Uriarte ha puesto sobre la mesa una propuesta de currículum vasco entre otras razones para evitar la ley Wert. Sus intenciones han levantado los recelos de partidos no nacionalistas. La impronta de Uriarte se hace esperar en un primer año que la consejería se ha dado para analizar la situación y esperar al curso 2014-2015 para dejar su sello. El primer año ha servido para analizar programas como las víctimas en las aulas —siguen en marcha— o el trilingüismo, sobre cuya extensión no hay decisión oficial. En cultura, destacan los recortes o el fin del bono cultura.

SEGURIDAD

En busca del nuevo tiempo

La reorganización de la Ertzaintza para adaptarla al nuevo tiempo sin ETA ha sido la prioridad de la consejera Estefanía Beltrán de Heredia, empeñada en lograr una policía “cercana”. En contra de esa percepción, en el terreno mediático el caso Cabacas sigue muy presente. La designación de Jorge Aldekoa, agente de mayor rango en la comisaría de Bilbao la noche en la que Iñigo Cabacas fue herido, como jefe de la Ertzaintza ha renovado las críticas. Beltrán de Heredia fue criticada por la gestión del partido de la selección vasca en Anoeta nada más asumir el cargo, afrontó los muros populares de la izquierda abertzale y ahora denuncia que se utiliza la Ertzaintza como “arma arrojadiza” contra el Gobierno, por su actuación ante los recibimientos de presos de ETA excarcelados.

SALUD

Gestión judicializada

Es uno de los departamentos con más conflictos judiciales con el Gobierno central —sobre todo por cuestiones como la atención a inmigrantes o los distintos copagos que el Ministerio de Sanidad está decretando, pero también por otros aspectos como el diseño de la tarjeta sanitaria nacional—. Salud empezará a compensar el copago farmacéutico a 400.000 personas después de que el PNV rechazara a principios de año la medida del PSE. Jon Darpón ha completado la extensión de la receta electrónica iniciada en las dos legislaturas anteriores y ha proseguido con varios proyectos de la estrategia de crónicos, como la escuela de pacientes. El freno a las infraestructuras sanitarias de este año se verá compensado en 2014. En materia de Consumo, sigue buscando soluciones a las aportaciones subordinadas de Eroski y Fagor.

JUSTICIA

Bloqueo con los funcionarios

En su labor de portavoz, Josu Erkoreka asume a menudo la función de marcar el mensaje político del Ejecutivo. El departamento de Erkoreka no ha logrado avances en materia de Administración Pública, bloqueada por el aumento de la jornada laboral. Promotor de un código ético que ya ha generado un cese, y tiene una importante actividad de recursos contra las medidas del Gobierno central y ha alcanzado acuerdos ante problemas como los fallidos de la justicia gratuita, aunque no ha conseguido aún que el Gobierno central pague a Euskadi por la recaudación de la Ley de Tasas.